Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Panama), 2ª de lo Penal, 3 de Mayo de 2013

PonenteJerónimo Mejía E.
Fecha de Resolución 3 de Mayo de 2013
EmisorSegunda de lo Penal

VISTOS: Para resolver el fondo, conoce la Sala Segunda de lo Penal del recurso de casación formalizado por el licenciado C.N.C., en representación de N.A.B.E. contra la Sentencia Definitiva de Segunda Instancia No. 11 de 6 de octubre de 2011, proferida por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, a través de la cual se confirma la resolución de primera instancia dictada por el Juzgado Segundo Penal de la Provincia de H., en la que se condena a N.A.B.E. a la pena de 60 meses de prisión como autor del delito de homicidio culposo agravado en perjuicio de las menores de edad E.F.M. (Q.E.P.D.) y Y.F.M.. HISTORIA CONCISA DEL CASO Según el casacionista, el presente caso tiene su génesis con el informe de despacho suscrito por la Personera Municipal, Encargada, del Distrito de Chitré, licenciada N.D.C., quien pone en conocimiento que recibió llamada telefónica procedente del Hospital el Vigía, mediante el cual se le comunicaba que en el sitio se encontraba el cadáver de una persona, razón por la que se requería su presencia para la diligencia de inspección ocular, reconocimiento, levantamiento y traslado de un cadáver en la que se pudo determinar que el cadáver pertenecía a E.F.M., de quince años de edad, quien falleció como consecuencia de un accidente de tránsito ocurrido en el Paseo E.G., de la ciudad de Chitré frente a la Galera (fs. 16-17; 21-22). En la diligencia se tuvo conocimiento que producto del accidente también salió lesionada en su pie derecho Y.F.M.. La Personería Municipal de Chitré vincula al accidente de tránsito a N.A.B.E., tal cual se desprende en la resolución que ordena su indagatoria (fs. 30-32). N.A.B.E., frente a los cargos formulados en su contra, manifestó que el día de los hechos cuando transitaba conduciendo su vehículo por la vía E.G. de la ciudad de Chitré, pisó el freno del camión e involutariamente el carro se le subió a la acera y chocó a la muchacha, pero en ese momento no se dio cuenta, dio la vuelta y al regresar vio a un grupo de personas, pero no se atrevió a bajarse por temor. Fue a su casa, volvió en un taxi, y nuevamente se trasladó a su casa en el mismo taxi. Añade que llamó a la policía para informar que había chocado a una persona, les dio su dirección y se entregó voluntariamente. Mediante Vista No. 519 de 3 de julio de 2009, la Fiscalía Segunda de Circuito Penal recomienda al tribunal de la causa que se dicte llamamiento a juicio contra N.A.B.E., por el supuesto delito contra la vida y la integridad personal en la modalidad de homicidio culposo, en perjuicio de E.F.M., y de lesiones culposas en perjuicio de Y.D.F.M.. Tras celebrarse la audiencia preliminar el 25 de abril de 2011, bajo la regla del Proceso Abreviado, el Juzgado Segundo del Circuito de H., Ramo Penal, abrió causa criminal contra N.A.B.E. y luego de escuchadas las alegaciones, procedió en el mismo acto de audiencia a dictar sentencia condenatoria por el delito de homicidio culposo agravado en perjuicio de E.F.M. (q.e.p.d.) y de lesiones personales en perjuicio de Y.F.M., y lo condena a la pena de 60 meses de prisión e inhabilitación para el ejercicio de funciones pública y para conducir vehículos a motor por igual término que la pena principal, una vez cumplida la misma. La decisión en mención fue apelada; sin embargo, el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial mediante sentencia No. 11 de 6 de octubre de 2011 la confirmó en todas sus partes (fs. 437-450), dando lugar con ello a que se cometiera, según el recurrente un yerro jurídico, ya que se admitieron y calificaron hechos constitutivos de circunstancias agravantes de participación criminal, violando con ello la Ley sustancial penal, razón por la cual se promueve el presente recurso de casación en el fondo por haberse violado la ley sustancial penal. CAUSAL INVOCADA El recurso se sustenta en la causal de error de derecho al admitir hechos constitutivos de circunstancias agravantes de responsabilidad, lo cual ha influido en lo dispositivo de la sentencia (numeral 8 del artículo 2430 del Código Judicial). ANÁLISIS DE LOS MOTIVOS Dos motivos apoyan la causal que el recurrente invoca. En el primero, afirma que el Ad-quem comete un error jurídico al deducir de las declaraciones de J.L.Á. (fs. 294-296), J.F.C. (fs. 297-299), y M.B.V.B. (fs. 301-304), que el joven N.B.E., abandonó el lugar del accidente de tránsito. Sin una causa justificada, lo que condujo al tribunal a considerar esta acción como circunstancia agravante de responsabilidad criminal, y por ende, a incrementar la pena cuando, de haberse ponderado correctamente dichos testimonios, hubiera concluido que el señor N.B. se alejó por temor a represalias de los lugareños. En el segundo motivo expone que el tribunal de segunda instancia yerra en su apreciación jurídica al derivar del testimonio del agente de tránsito de H.M.C. (fs. 52-57) indicios suficientes para acreditar que N.A.B. abandonó el lugar del accidente de tránsito sin justa causa y, como consecuencia de ello, establecer circunstancias agravantes específicas del delito, cuando el propio agente indicó que fue N.A.B. quien llamó a la Policía para entregarse voluntariamente, por lo que de haber apreciado correctamente el Ad-quem dicho testimonio hubiera concluido que N.A.B. tenía motivos justificados para alejarse del lugar del accidente al temer por su integridad física, y no derivar de dicha declaración testifical circunstancias agravantes de responsabilidad criminal en la conducta desplegada por N.A.B.. En el tercer motivo asevera el censor que el tribunal del alzada erró al valorar incorrectamente el testimonio rendido por N.A.B.E. (fs. 36-42) al señalar que la conducta desplegada por éste, de retirarse sin causa legal del lugar del accidente de tránsito, se adecúa a la circunstancia agravante específica de responsabilidad criminal contenida en la ley sustancial penal, cuando de haberse valorado correctamente dicho testimonio el Tribunal Superior hubiera concluido que N.A.B. tenía temor por su integridad física. POSICIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO El Procurador General de la Nación mediante Vista No.102 de 24 de mayo de 2012, recomienda a la Sala Penal no casar la Sentencia Definitiva de Segunda Instancia No. 11 de 6 de octubre de 2011, proferida por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, a través de la cual se confirma la resolución de primera instancia dictada por el Juzgado Segundo Penal de la Provincia de H., por no haberse demostrado el quebrantamiento de la ley sustantiva penal. Así pues, en cuanto al primer motivo asegura el Agente del Ministerio Público que el Ad-quem no cometió ningún tipo de yerro procesal al justipreciar las declaraciones de J.L.Á. (fs. 294-296), J.F.C. (fs. 297-299), y M.B.V.B. (fs. 301-304), pues la ponderación se hizo de manera objetiva, ajustándose a derecho, sin emitir juicio sesgado ni de sobrevaloración. En cuanto al segundo motivo, expresa el Procurador General de la Nación que un análisis de la declaración del Agente M.C., permite comprobar que el recurrente hace afirmaciones subjetivas, ya que del dicho del Agente se desprende que éste declaró con base en lo que escuchó decir al imputado, y no con base en su propia percepción. Finalmente, en lo que respecta al tercer motivo, señala el Procurador General de la Nación que el examen de la declaración de N.A.B.E. revela la ausencia de una causa justificada que avalara el abandono del sitio del accidente. Así pues, al ser cuestionado por el funcionario de instrucción, expresó: "..Diga el indagado, se percató usted o tuvo conocimiento si existieron testigos presenciales que observaron el momento en que se registra el atropello? CONTESTO (sic): No vi a nadie.", en tal sentido no existía razón para creer que lo iban a agredir físicamente. ANÁLISIS DEL TRIBUNAL Conocido el recurso de casación, así como la opinión del Ministerio Público, procede esta Superioridad a resolver lo que en derecho corresponda. En esa labor, se tiene que el Tribunal Superior en la sentencia impugnada expresó: "...En cuanto a lo objetado por el censor de que el conductor del vehículo no socorrió a las víctimas del hecho de tránsito, lo cual representó una agravante impuesta por el A quo, debemos indicar que cada caso es distinto al otro y reviste situaciones diferentes, por lo cual no se puede generalizar en esté ámbito, so pretexto de excusar un hecho donde pierde lamentablemente la vida una persona. En este proceso se observan las declaraciones objetivas como la de J.L.A. (fs. 294-296) y J.F.C. (2977-299), quienes expresan que le hicieron señas al conductor una vez ocurrido el accidente y éste no se detuvo. Además, el propio N.A.B.E. expresa en su indagatoria, que fue a su casa a llamar a la Policía para contarle lo sucedido, lo cual coincide con lo indicado en la declaración jurada del Agente que atendió el hecho de tránsito (fs. 52-57), M.C.B., de que el joven fue aprehendido en su residencia ubicada en Barriada San Juan de Dios en Chitré; pero lo que no se acredita o consta en el expediente es que haya sido él quien llamó a la Policía para referirle lo ocurrido; todo lo cual revela que no existen elementos que indiquen su presencia en el lugar, aunque fuese un mero instante, que pudiese desvirtuar que no se detuvo inmediatamente de ocurrido el accidente, por una u otra, razón, sino, por el contrario, que abandonó el lugar del hecho sin cumplir con lo normado en la Ley de Tránsito y, más aún, que ni siquiera cuando llegó a su casa se lo dijo a sus padres. Respecto a la individualización judicial de la pena, la jurisprudencia de esta Colegiatura ha reiterado que el juzgador de Primera Instancia debe tomar en cuenta las circunstancias descritas en el Código Penal al fijar la pena base en abstracto, y que la misma debe ser respetada por el Tribunal de Alzada en observancia de la independencia judicial y la discrecionalidad que tiene los jueces para la realización de esta tarea. ... Al observar aquellos aspectos específicos que motiva la impugnación del abogado defensor acerca de la improbable responsabilidad del joven BATISTA ESCOBAR en la comisión del ilícito; las posibles dudas y contradicciones existentes, y la involuntaria fuga de su defendido del lugar del accidente, para este Tribunal Ad-Quem, el estudio de los medios probatorios antes esbozados se adecúan a la sentencia recurrida, pues el Juzgador al momento de individualizar la pena toma en cuenta cada uno de estos aspectos, que están inmersos en el artículo 79 del Código Penal, al punto que hace constar que la conducta del joven N.A.B.E. configura la acción delictiva de homicidio culposo agravado; precisamente por la agravante inserta en el ordinal 3 del artículo 134 del Código Penal, es decir, cuando el agente abandona, sin justa causa, el lugar del hecho. De esta manera, son los elementos que lo llevan a concluir, ante el intervalo de la norma penal infringida, la imposición de la pena líquida de 60 meses de prisión... En consecuencia, guardando las proporciones del referido fallo y teniendo claro que cada caso es particular y único; observamos que el dictamen de Primera Instancia es cónsono con el referido fallo, pues el Juzgador al imponer la pena ponderó no solo las condiciones del victimario sino también el daño causado, de manera objetiva y subjetiva, en función de la discrecionalidad que para el Juez del Conocimiento es una de las herramientas con las que cuenta para impartir justicia, valorando integralmente todos los medios probatorios acopiados al proceso...." (fs. 445-450) Un examen de la sentencia recurrida permite conocer que el Ad-quem dio por probada la agravante contemplada en el ordinal 3 del artículo 134 del Código Penal referente a cuando el procesado luego de haber ejecutado un accidente de tránsito, abandona sin justa causa, el lugar del hecho; después de haber analizado las declaraciones de J.L.Á., J.F.C., del sindicado, N.A.B. y el Agente de T.M.C.B.. Por ello se pasa a copiar aspectos medulares de las declaraciones enunciadas, con el objeto de precisar si la decisión del Ad-quem se ajusta a derecho: 1. J.L.Á., testigo presencial del hecho, afirmó que a la altura del taller de baterías METODIO, vio cuando una persona que conducía un camión se subió a la acera y arrolló a dos jóvenes. Añade que le comenzó a hacer señas al conductor para que se detuviera, pero, no paró su vehículo. Agrega que se dirigió al lugar en el que se encontraban atropelladas las jóvenes y que en ningún momento vio que el conductor del camión regresó al lugar de los hechos (fs. 294-296). 2. J.F.C.B. atestiguóque aproximadamente a la siete de la noche del 19 de octubre de 2008, estaba conduciendo el taxi 72 de la Piquera de B. y pudo presenciar cuando un camión iba a gran velocidad y se subió a la acera logrando atropellar a dos muchachas. Afirma que el conductor del camión nunca se detuvo, razón por la cual decidió perseguirlo y pudo ver cuando éste detuvo el camión a unos metros después de la escuela JUAN T DEL BUSTO, a mano contrario por lo que fue a notificarle a la policía lo que había sucedido (fs. 297-299). 3. M.B.V.B. declara que iba en el taxi cuando presenció el accidente del tránsito en el que perdió la vida una joven. Declara que el señor J.C. le dio seguimiento al taxi y lograron ver cuando el conductor se bajó cerca de la escuela JUAN T DEL BUSTO (fs. 301-304). 4. M.C.B., Agente de Tránsito, señaló: "...M. lo que él me dijo fue que segundos antes vio a las muchachas, pero no se dio de (sic) cuenta que las atropello, pero decidió regresar de nuevo porque escucho (sic) la bulla y como que la gente tomo (sic) para donde estaban las muchachas, por lo cual regreso (sic) nuevamente al lugar y vio lo que había pasado y decidió retirarse para evitar que lo lincharan, pero él solamente me dijo que había dado una vuelta y aparentemente fue él mismo el que llamo (sic) a la policía para entregarse, según lo que él me dijo ..." (f. 56). 5. N.A.B.E. declaró que cuando atropelló a las jóvenes no vio a nadie en el lugar de los hechos y que no escuchó gritos, pero sí vio que le hicieron señas "(Se deja constancia que el indagado levanta los brazos y los mueve de afuera hacia dentro, uniéndose en la parte del cuerpo), y además uno me señaló...." Este Tribunal considera que el Ad-quem valoró en derecho los medios probatorios citados, de los cuales se evidencia que N.A.B., abandonó sin justa causal el lugar de los hechos, pues reconoce que las personas que se encontraban en el área le hacían señas después del accidente para que se bajara. En tal sentido, no tenía razón para creer que los moradores lo querían linchar, no vio a nadie que lo quisiera lesionar, por lo que pudo bajarse de su vehículo y tratar de socorrer a las víctimas, lo que nunca hizo, pues ni siquiera existe constancia que hubiera llamado a alguna ambulancia o a la policía para que auxiliara a las jóvenes que había arrollado. Lo que hizo fue retirarse para su residencia, lo que es presenciado por el señor J.F.C.B. y la señora M.B.V.B.. Por ello, se configura el delito de homicidio culposo agravado, por el hecho de abandonar el lugar del hecho sin causa justificada. En este orden de pensamiento no se logra probar el cargo de injuridicidad atribuido a la sentencia de segunda instancia. Al no prosperar los motivos que son el fundamento de hecho de la causal invocada, no se produce la transgresión de las disposiciones legales invocadas. PARTE RESOLUTIVA En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA, SALA DE LO PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA, la Sentencia de Segunda Instancia No. 111 de 6 de octubre de 2011, dictada por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, a través de la cual se confirma la resolución de primera instancia dictada por el Juzgado Segundo Penal de la Provincia de H., en la que se condena a N.A.B.E. a la pena de 60 meses de prisión como autor del delito de homicidio culposo agravado en perjuicio de las menores de edad E.F.M. (Q.E.P.D.) y Y.F.M.. N., JERÓNIMO MEJÍA E. VICTOR L. BENAVIDES P. -- HARRY ALBERTO DÍAZ GONZÁLEZ JOSE ISRAEL CORREA GARCIA (Secretario)

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