Sentencia Generales de Supreme Court (Panama), Sala 4ª de Negocios Generales, 11 de Abril de 2008

PonenteEsmeralda Arosemena de Troitiño
Fecha de Resolución11 de Abril de 2008
EmisorSala Cuarta de Negocios Generales

VISTOS:

La sociedad anónima GRUPO CORRETAJE Y ASESORÍA JURÍDICA DE SEGUROS, S.A. y/o GRUPO CAJS, S.A., mediante su apoderada judicial, la licenciada S.L.S. P., ha interpuesto Recurso de Anulación contra el Laudo Arbitral de 21 de agosto de 2006, proferido dentro del proceso arbitral instaurado por GRUPO CORRETAJE Y ASESORÍA JURÍDICA DE SEGUROS, S.A. y/o GRUPO CAJS, S. A. contra DUCRUET E HIJOS, S. A.

ARGUMENTOS DEL RECURRENTE

La apoderada de la sociedad proponente, fundamenta el presente recurso de anulación invocando las causales contenidas en los literales b) y c) del numeral 1, del artículo 34 del Decreto Ley 5 de 1999.

El primer motivo invocado hace referencia a que el laudo no se ajustó al acuerdo celebrado entre las partes, pues si bien el tribunal arbitral al momento de resolver las excepciones de inexistencia de la obligación, de prescripción de la acción ejercida y de contrato no cumplido, decidió no reconocerlas para no resolver en derecho sino en equidad como fue acordado, reconoció la existencia de un incumplimiento de contrato, lo cual sólo puede ser determinado mediante la aplicación de normas legales contenidas en el derecho sustantivo.

El segundo motivo alegado se refiere a que el laudo contiene decisiones que exceden su ámbito o alcance, pues aún cuando decretó que no era posible determinar la naturaleza jurídica de la relación contractual de la cual devienen las pretensiones de la parte actora, decidió que la relación interpartes es de tipo comercial, pretensión no solicitada por las partes, para lo cual fue necesario observar que el contrato fue celebrado entre dos sociedades comerciales, aplicando con ello las reglas de derecho y no la equidad.

OPOSICIÓN DEL RECURSO

La firma WATSON & ASSOCIATES, apoderados judiciales de la sociedad L. R. DUCRUET E HIJOS, S.A., presentó escrito de oposición al recurso de anulación interpuesto, manifestando lo siguiente:

En cuanto al primer motivo de anulación indica que, los procesos arbitrales en equidad no significan que deben ser procesos libres no sujetos a ningún tipo de regla mínima de actuación y decisión, pues la equidad debe ser en el fallo más no en el desarrollo del proceso arbitral, el cual se rige por normas de procedimiento establecidas y los principios constitucionales que gobierna el debido proceso.

Añade que, el procedimiento arbitral se ajustó al reglamento de procesos del Centro de Conciliación y Arbitraje de Panamá, normas conformes y aplicables a todo proceso arbitral, independientemente si es en derecho o en equidad, y que la apreciación realizada por el tribunal arbitral en equidad, en atención a las pretensiones y defensas del proceso, fueron dadas conforme su leal saber y entender, aún cuando se recurrió a las reglas mínimas de derecho para la consideración de la relación contractual discutida, el alegado incumplimiento y las pretensiones de la demanda.

En atención al segundo motivo señala el opositor que, es imposible considerar una disputa por incumplimiento de una relación contractual sin antes definir la existencia de la relación, así como los derechos y obligaciones entre las partes y su naturaleza jurídica, por lo que estima que no es cierto que el laudo arbitral contenga decisiones que exceden el marco de su ámbito o alcance.

DECISIÓN DE LA SALA

Luego de vertidos los argumentos expuestos por cada parte, corresponde a esta Superioridad resolver le petición elevada por GRUPO CORRETAJE Y ASESORÍA JURÍDICA DE SEGUROS, S.A. y/o GRUPO CAJS, S.A., en atención a la posible anulación del Laudo Arbitral de 21 de agosto de 2006, dictado dentro del proceso arbitral interpuesto por el proponente.

Al respecto, el artículo 33 del Decreto Ley N1 5 de 8 de julio de 1999, establece que el laudo arbitral produce un efecto de cosa juzgada, por lo que, no admite recurso alguno, excepto el de anulación siempre que se configure alguna causal de anulación contenida en el artículo 34 de la misma excerta legal, que para el caso particular el recurrente aduce:

"Artículo 34. Contra el laudo arbitral interno sólo podrá interponerse el recurso de anulación, por los siguientes motivos tasados:

  1. Cuando la parte que interpone el recurso pruebe:

...b) Que la constitución del tribunal arbitral, el desarrollo del procedimiento arbitral o la emisión del laudo, no se ha ajustado al acuerdo celebrado entre las partes o de conformidad con lo establecido en el presente Decreto-Ley, o no haya sido una de las partes notificada en debida forma de la iniciación del arbitraje o de cualquier trámite del procedimiento.c) Que el laudo se refiere a una controversia no contenida en el convenio arbitral, o que contiene decisiones que exceden de su ámbito o alcance.

..." (Énfasis de la Sala)

Esta Colegiatura debe examinar los motivos de anulación alegados por el petente, los cuales los fundamenta en atención a las causales contenidas en los literales b) y c) del numeral 1, del artículo citado.

El convenio arbitral viene inmerso en el punto N1 11 del acuerdo suscrito por las partes, visible de foja 16 a 17 del expediente, en el cual las partes someten la solución de sus diferencias y controversias a un proceso arbitral, el cual se surtió en el Centro de Conciliación y Arbitraje de Panamá.

En vista que las partes no señalaron expresamente la clase de proceso arbitral que debía imperar, se acogió a lo establecido por el artículo 3 del Decreto Ley 5 de 1999, que alude al arbitraje en equidad a falta de acuerdo inter partes y si nada dice el reglamento al respecto.

En este orden de ideas, la Sala pasa a analizar los motivos de anulación manifestados por el actor del presente recurso, a fin de determinar si los mismos se enmarcan dentro de las causales de anulación que taxativamente establece norma.

El primer motivo de anulación hace referencia a que el laudo no se ajustó al acuerdo celebrado entre las partes, pues existen contradicciones en el mismo en cuanto a la aplicación de Equidad, y aplicación de normas de derecho.

Analizado el argumento del proponente, resulta oportuno señalar que al hablar de arbitraje en equidad, se hace referencia a la justicia natural, que no es más que "dar a cada quien lo que corresponde".

Es por ello que, en los procesos en equidad los árbitros gozan de discrecionalidad al momento de pronunciarse en todo o en parte de lo que los mismos estimen relevante para resolver las diferencias sometidas a su consideración. No obstante, es importante aclarar que el concepto equidad no está desligado del concepto Derecho, por lo que no podemos pretender desvincular Derecho de Justicia.

El arbitraje en equidad o el "arbitraje en conciencia", como bien lo denomina el autor colombiano J.B.S., en su obra "El Arbitraje Interno en el Derecho Colombiano", A...se reduce a la posibilidad que tiene el juez arbitral de fallar la controversia sin acudir a las reglas del derecho sustantivo, según su leal saber y entender, o su razón natural, o verdad sabida y buena fe guardada, como también suele decirse."

Esto no significa que que, en el proceso arbitral los árbitros fallan en contravención o desconocimiento de la ley. Por el contrario, dentro de un proceso en equidad un laudo es dictado basado en el respeto de las reglas o principios generales del derecho, los cuales son "...precisamente la consagración en un texto legal de las reglas de la moral y la equidad inherentes al ser humano, que es lo que configura precisamente el derecho natural...".(I.)

Para mayor ilustración, citamos el planteamiento que se hiciera el Dr. G.M. a su pregunta )Están reñidos con el Derecho los fallos en equidad?:

"Esta distorsión del concepto de equidad lleva a la grave confusión de considerar que los fallos en equidad deben estar reñidos con el derecho y que en aquellos debe necesariamente sacrificarse los postulados de las normas jurídicas, y actuar tan sólo con el caprichoso y subjetivo sentimiento íntimo de la particular noción de justicia que el juzgador de turno tenga.

Nada más ajeno de la realidad. Pues no puede perderse de vista que la expresión más genuina de la equidad es en últimas la ley y que -por decirlo de alguna manera- la equidad no quiere que la norma de derecho sea infringida, "aequitas sequitur legem" (la equidad sigue a la ley), sino únicamente -como lo dice P.Q.-: A. esta se pliegue a las varias contingencias de hecho, porque así lo requiere su caso concreto y nada más, sin que implique desconocerla." (El énfasis es nuestro)

Frente a lo expuesto, estima la Sala de Negocios Generarles, que no le corresponde juzgar la labor ponderadora o calificadora del tribunal arbitral, que actúa de acuerdo a su conciencia, sino comprobar si, tal como lo indica el petente, la actuación arbitral refleja una variación o modificación retroactiva de lo pactado por las partes, por haber atendido reglas de derecho, situación que a nuestro juicio no se ha presentado.

En este sentido, no hay razón fáctica ni jurídica para que el recurrente alegue que el laudo arbitral fue dictado en contravención a lo establecido por las partes, por lo que este primer motivo debe ser descartado.

El segundo motivo alude a que el laudo contiene decisiones que exceden de su ámbito o alcance, al resolver sobre la naturaleza jurídica de la relación contractual de la cual devienen las pretensiones de las partes.

Cabe remitirnos al Acta de Audiencia de Fijación de la Causa, para demostrar que fueron abordados, discutidos y acordados por las partes y sobre los cuales el Tribunal Arbitral debía adoptar una decisión, en la que se encuentra lo referente a la determinación de la naturaleza jurídica de la relación contractual de la cual devienen las pretensiones de la parte actora. (Cfr. fs. 1169 del Tomo 3 de los antecedentes)

En el caso bajo estudio, al tratarse de un arbitraje en equidad los árbitros de acuerdo a su experiencia y a las reglas de la lógica, profirieron un fallo atendiendo a lo acordado por las partes, en cumplimiento del procedimiento arbitral establecido y con aplicación de la justicia natural,la cual conlleva aplicar la ley, sin la estricta observancia a las rígidas prescripciones del derecho sustantivo; por lo que,mal podría alegarse que el Tribunal Arbitral se excedió de su ámbito o alcance al momento de dictar el laudo objeto de impugnación.

Antes de concluir, es importante reiterar que no es competencia de esta Corporación convertirse en un Tribunal de Apelaciones de los procesos arbitrales, pues ello contraviene el querer de las partes quienes pactan someter sus controversia a la decisión de un Tribunal Arbitral, con el propósito de sustraerlas de la esfera jurisdiccional para incorporarlas al ámbito particular en el que se imponga lo pactado por voluntad propia. (Sentencia de 10 de septiembre de 2004; Sentencia de 7 de octubre de 2005)

En síntesis, esta Superioridad arriba a la conclusión que las causas de invalidación alegadas por el proponente no encuentran sustento, por lo que el presente recurso de anulación debe desestimarse.

En mérito de lo expuesto, la Sala de Negocios Generales, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, DENIEGA el Recurso de Anulación interpuesto contra el Laudo Arbitral de 21 de agosto de 2006, proferido dentro del proceso arbitral instaurado por GRUPO CORRETAJE Y ASESORÍA JURÍDICA DE SEGUROS, S.A. y/o GRUPO CAJS, S. A. contra DUCRUET E HIJOS, S.A.

De conformidad con lo preceptuado por el artículo 1072 del Código Judicial, las costas se fijan en Doscientos Balboas (B/.200.00).

N.,

ESMERALDA AROSEMENA DE TROITIÑO

VICTOR L. BENAVIDES P. -- HARLEY J. MITCHELL D.

HUMBERTO H. CUESTAS G. (Secretario)

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