Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Panama), Quinta de Instituciones de Garantía, 24 de Agosto de 2007

PonenteEsmeralda Arosemena de Troitiño
Fecha de Resolución24 de Agosto de 2007
EmisorQuinta de Instituciones de Garantía

VISTOS:

Conoce la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia del recurso de apelación interpuesto por la licenciada M.C., Fiscal Tercera Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, contra el auto Nº 175-P.I., de fecha 30 de noviembre de 2006, mediante el cual se sobresee provisionalmente a A.M., sindicado por el delito de homicidio en perjuicio de P.M. (q.e.p.d.).

LOS HECHOS

La investigación penal inició el día 25 de septiembre de 2005, por disposición de la Fiscalía Auxiliar de la República, que al tener conocimiento del deceso de una persona en la Policlínica J.J.V., dispuso el reconocimiento y traslado del occiso a la Morgue Judicial.

Posteriormente, se estableció que el fallecido respondía al nombre de P.J.M.M., quien, de acuerdo con el Protocolo de Necropsia (fs. 160), perdió la vida por shock hemorrágico, al sufrir una herida con proyectil de arma de fuego en el tórax.

Con base en las investigaciones iniciales, incluyendo diligencias de reconocimiento en rueda de detenidos y en los archivos fotográficos, resultó vinculado al ilícito A.M., quien fue indagado por la Fiscalía Auxiliar, instancia en la cual negó toda relación con el suceso investigado.

Correspondió instruir las sumarias a la Fiscalía Tercera Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, Despacho que al concluir las investigaciones, solicitó llamamiento a juicio para A.M..

Reingresado el expediente al Tribunal Superior, luego de cumplida la ampliación dispuesta por éste, esta autoridad judicial, a través del auto de fecha 30 de noviembre de 2006, no acogió la solicitud del representante del Ministerio Público, y en su defecto, dictó Auto de sobreseimiento provisional, a favor de A.M., medida que ha sido impugnada ante esta Superioridad.

FUNDAMENTOS DE LA APELACIÓN

La licenciada M.C., Fiscal Tercera Superior del Primer Distrito Judicial, concentró su disconformidad en el otorgamiento de un sobreseimiento provisional a favor de A.M., por cuanto estimó que el Tribunal Superior no tomó en cuenta consideraciones esenciales de la investigación que explican la dificultad probatoria enfrentada en la instrucción sumarial; no obstante, acotó que sí existen méritos para llamar a juicio al señalado.

Concretamente, indica la recurrente que las declaraciones de los testigos J.G. y E.S., deben ser tomadas en cuenta, ya que si bien declaran después de la detención del imputado, ello se explica en razón que sólo luego de la detención de éste, los testigos hayan dejado de considerar al imputado como un peligro directo para su seguridad personal.

En cuanto a los mismos testimonios, destaca la Fiscal que no existen en sus respectivas deposiciones, contradicciones o discrepancias significativas que les resten valor probatorio. Indica también que el hecho que los testigos conocieran al presunto homicida del barrio, en nada debilita el reconocimiento fotográfico que los mismos hicieran de aquél, pues lo que se busca con esta diligencia, es que el testigo identifique al autor del ilícito.

Respecto a la indeterminación del móvil del homicidio, circunstancia que el Tribunal Superior destacó en sus motivaciones, la recurrente llama la atención sobre el hecho que ambos sujetos, víctima y supuesto agresor, formaban parte de bandas delincuenciales rivales en el área donde acaeció el ilícito, y que además, según algunos testigos, sí hubo desavenencias entre el imputado y el occiso, elementos que sí acreditan la existencia de un móvil.

Finalmente, indicó la recurrente que las presuntas contradicciones entre testigos que señalan al imputado como autor del ilícito y las declaraciones de otros testigos que lo ubican en un lugar distinto para la hora y fecha del suceso, son aspectos que deben ser sometidos a consideración de un jurado de conciencia, por lo que concluye solicitando se revoque el auto apaleado y en su lugar se abra causa criminal contra A.M..

OPOSICIÓN AL RECURSO

Para desestimar las apreciaciones de la parte acusadora, la defensa técnica del sindicado presentó escrito oponiéndose al recurso de apelación, en el cual expresó, entre otras consideraciones, que su defendido resultó inicialmente vinculado por testigos de referencia, como eran la madre y hermana del occiso, que no estaban presentes en el lugar donde ocurrieron los hechos.

Luego, la defensa se centra en resaltar las contradicciones que se desprenden de lo declarado por la testigo J.G., además del prolongado lapso que transcurrió desde que aconteció el hecho hasta que la misma acudió a declarar.

Igual cuestionamiento expresa la defensa técnica respecto a la veracidad del testigo E.S., extrayendo de su relato, aparentes contradicciones de modo, tiempo y lugar en relación a lo señalado por J.G..

También destacó el Defensor, que de la declaración de los testigos arriba indicados, se confirma la tesis del Tribunal Superior en torno a que no existe un móvil que vincule al imputado con la muerte de M., pues comprobado que el occiso pertenecía a la banda Los Perros de San Joaquín, resulta difícil que alguna persona trate de atentar contra éstos, por su peligrosidad.

Por último, la defensa técnica llama la atención sobre la veracidad de la coartada del imputado, quien dijo que para el día del suceso, 25 de septiembre, se encontraba en casa de su tía de nombre V.M., celebrando su cumpleaños, onomástico que fue confirmado con el certificado de nacimiento de la prenombrada. En razón de todo lo manifestado, el defensor técnico solicita se confirme la pieza venida en apelación.

ANÁLISIS DE LA SALA

Conocida la divergencia de la acusación pública con la resolución del Tribunal Superior, corresponde a esta Superioridad decidir la apelación sólo sobre los puntos de la resolución a que se refirió la recurrente, de conformidad con el artículo 2424 del Código Judicial.

En primer lugar, la Sala observa que el A-quo, al motivar el Auto objeto de esta alzada, destacó, a modo de conclusiones sobre los temas fácticos de la presente encuesta penal, los siguientes aspectos: la inexistencia de testigos presenciales del hecho, las aparentes contradicciones entre los dos testigos que declararon meses después de cometido el delito, la inexistencia de un móvil y el hecho que el imputado fuero ubicado en lugar distinto en la hora y fecha del crimen.

Sin embargo, para la recurrente y representante del Ministerio Público, la participación del imputado A.M. en la comisión del hecho investigado, surge de lo declarado por dos testigos, E.S. y J.G., de modo que para determinar el fundamento de la apelación, y de cara a la tarea de calificar el mérito del sumario y el posible enjuiciamiento del sumariado, se impone revisar las declaraciones de los testigos supra citados.

La Sala no comparte la valoración que del testimonio de la testigo J.G. (fs. 52-54), realiza el Tribunal Superior, derivando de su dicho supuestas inconsistencias para descartar su veracidad. En este sentido, el hecho que la testigo no se presentara inmediatamente a declarar no es indicativo inequívoco de su falta a la verdad. En todo caso, es responsabilidad de las autoridades de investigación el acopiar oportunamente las potenciales fuentes de prueba, para en el momento correspondiente, incorporarlos al proceso como medios de prueba.

Tampoco encuentra la Sala contradicciones relevantes entre el dicho de J.G. (fs. 52-54) y E.S. (fs. 62-64), pues éste asegura que acompañaba a la víctima en el momento del hecho; mientras que la primera indica que el occiso estaba acompañado de un muchacho, que creía que se llamaba "A.", pues señaló que no lo conoce bien. Nótese que la testigo no fue enfática en indicar el nombre correcto del acompañante del occiso, sino que creía que ese era su nombre pues no lo conocía bien.

Es por ello que no existe contradicción entre ambos testigos, sino un hecho de identidad que debía el agente instructor precisar oportunamente, para corroborar o descartar la fuerza de ambas declaraciones. Testimonios que, a diferencia de lo concluido por el Tribunal Superior, corresponden a presuntos testigos presenciales del hecho.

Respecto al argumento del A-quo en torno a la inexistencia de un móvil que explique la agresión del presunto implicado contra la víctima fatal, la Sala considera que dicha conclusión, si bien pudiera ser sustentada en razón de la supuesta ausencia de rivalidades entre las bandas a las que cada sujeto pertenecían, no se puede descartar que dichas asociaciones delincuenciales se caracterizan por actuar muchas veces por encargo, es decir, sin un motivo propio aparente, sino al servicio de otros agentes; amén de las versiones incorporados en los informes policiales que indican que entre el imputado y el occiso sí existía rencillas.

Por último, considera esta Superioridad que la supuesta excepción que el imputado esgrime, en cuanto a que para la fecha del incidente en el que pierde la vida el joven P.M., él se encontraba departiendo con familiares por la celebración del cumpleaños de una tía, en un lugar diferente, constituye una circunstancia que efectivamente contradice lo señalado por los otros testigos; pero que debe ser corroborada más allá de la sola comprobación del parentesco y fecha de cumpleaños de la tía del supuesto agresor. Es decir, es en la etapa plenaria en la que las partes podrán ampliar sus alegaciones respecto al valor probatorio de las piezas incorporadas en el sumario.

Finalmente, cabe indicar que el hecho que los testigos J.G. (fs. 52-54) y E.S. (fs. 62-64), conozcan al imputado de tiempos anteriores a la comisión del delito, no conlleva que estén impedidos de intervenir en el reconocimiento fotográfico o en rueda de detenidos de un presunto implicado en un hecho delictivo. R. que tal diligencia sólo busca identificar físicamente a la persona que se acusa, pero su responsabilidad deberá resultar acreditada de todo el material probatorio incorporado en el proceso, hasta tanto ello no ocurra, rige en su favor el principio de presunción de inocencia, pese a que a criterio de esta S., hayan elementos probatorios indiciarios para llamar a juicio al imputado.

En tales términos se expresa el artículo 2219 del Código Judicial, al precisar que para que proceda el llamamiento a juicio, basta la comprobación plena del hecho punible, y cualquier medio de prueba que ofrezca serios motivos de credibilidad o graves indicios contra alguna persona, elementos que se dan en la presente causa.

Concluido el examen del recurso impetrado, se ordenará lo que corresponda de acuerdo con la parte motiva.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo antes expuesto, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, MODIFICA el Auto Nº 175-P.I., de fecha 30 de noviembre de 2006, dictado por el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, en el sentido de ABRIR CAUSA CRIMINAL a ALBERTO MERCHANT, sindicado por la presunta comisión de delito contra la vida e integridad personal (Homicidio), en perjuicio de P.M. (q.e.p.d.).

N. y D..

ESMERALDA AROSEMENA DE TROITIÑO

GRACIELA J. DIXON C. -- ANÍBAL SALAS CÉSPEDES

MARIANO HERRERA (Secretario)

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