Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 19 de Enero de 1998

Ponente:HUMBERTO A. COLLADO T
Fecha de Resolución:19 de Enero de 1998
Emisor:Segunda de lo Penal
RESUMEN

SOLICITUD DE FIANZA DE EXCARCELACIÓN PARA NO SER DETENIDO A FAVOR DE CARLOS LUIS GONZÁLEZ OLIVA, POR EL DELITO CONTRA LA VIDA Y LA INTEGRIDAD PERSONAL EN DETRIMENTO DE FERNANDO ALVÁREZ MARTÍNEZ

 

VISTOS:

En grado de apelación ingresó a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia el auto de 9 de diciembre de 1997, (fs. 22 a 27 del cuadernillo), proferido por el Segundo Tribunal Superior de Justicia, mediante el cual NIEGA el derecho de fianza para no ser detenido solicitado a favor de C.L.G., (a) "DUNDI", por el homicidio de F.A.M. (f. 27).

La defensa del imputado, a cargo del licenciado J.P.R., en la sustentación del recurso, fundamentalmente expresa que se está ante un caso de lesiones agravadas con resultado muerte y no ante un homicidio simple, razón por la cual concluye solicitando que, previa revocatoria del auto impugnado se DECLINE su conocimiento a la esfera circuital y se conceda el beneficio de fianza solicitado, citando en orden a su pretensión jurisprudencia sobre delitos que se consideran como lesiones agravadas con resultado muerte y señala que "para que se configure el delito de homicidio es necesario que la conducta del sujeto se desenvuelva inspirada por una determinada finalidad, expresada en la norma penal con la fórmula de con intención de matar (animus necandi). Se exige, por tanto un dolo específico, siendo este animus el que permite distinguir el homicidio intencional simple, de las especies de preterintencionalidad y culposa, de las lesiones intencionales".

De acuerdo con la investigación hasta aquí realizada y de la que dan cuenta las copias de los antecedentes que se tienen a la vista, se observa que en el Hospital Santo Tomás, el día 16 de octubre último falleció el joven F.A.M., a consecuencia de herida penetrante por proyectil balístico de arma de fuego en el abdomen, conforme a hecho ocurrido el día 4 de octubre de 1997, aproximadamente a las nueve de la noche (9:00 p. m.) en calle 27, El Chorrillo cuando, según afirma el testigo J.K.M.B., "un carro rojo vino que momentos antes había dado como tres vueltas por el área, se detuvo frente al kiosco Libra, se bajaron cuatro (4) sujetos, a los que conoce como GUSTAVO, R., J. y el hoy occiso F.E.A.M., procediendo los dos últimos a cruzar la calle, caminan hacia donde estaban C.L.G.O., (a) DUNDI e IVÁN BARSENAS, hablan con DUNDI, J. le dijo a DUNDI que cuál era la sisaña (sic), entonces DUNDI le contestó que él no tenía tiempo para problemas, que tenía su trabajo, después de esto empesaron (sic) a decirse palabras sucias, después JOSELÍN sacó un arma, al ver esto, yo me voltie (sic) para correr con mi mujer, en esto escuché una detonación y posteriormente se dio otra, fue cuando sentí un quemón en la espalda y me caí en el suelo, en todo esto yo seguía escuchando detonaciones".

Por su parte, J.D.J.H.B., a fojas 42-46 de los antecedentes, declara que para el cuatro (4) de octubre de 1997, en unión de su primo G.Q., (a) "OREJITA", F. y otra persona fueron a la calle 27 del C. y allí se encontraban "DUNDI" e IVÁN y "yo observé de que le estaban haciendo carita al difunto FERNANDO, el hoy occiso, y en eso yo le informé a FERNANDO, de que esos PELAOS COMO QUE NOS QUIEREN DAR, y en eso yo crucé al frente a donde estaban DUNDI Y IVAN (sic) y empezamos a discutir con ellos, y saqué el arma 38 que yo tenía, y le dije a DUNDI QUE SOPÁ CON EL MAN, y cuando le apunté a DUNDI en los pies, el me baja la mano, y me quita el revolver, y me disparó en el brazo derecho, yo salí corriendo, y él luego le disparó al hoy occiso FERNANDO".

La defensa no cuestiona la autoría del hecho por parte del imputado y su disconformidad con la decisión apelada radica, como ya se expresó, en la calificación que se hace de homicidio simple y no, como él sostiene, en lesiones agravadas con resultado muerte, cuya calificación en ese sentido sería de conocimiento de la jurisdicción circuital y permitiría la concesión del beneficio de fianza solicitado.

Como antes se dejó transcrito, la defensa señala en la sustentación del recurso que, para que se configure el delito de homicidio simple, se requiere de una conducta del sujeto determinada con esa finalidad, "con intención de matar" por tanto, se exige un dolo específico.

La intención de matar, como con anterioridad lo ha señalado la Sala, se desprende del grado de violencia con que se ejecuta el delito y a este respecto la Corte Suprema de Colombia sostiene:

"La intención, el propósito con que obra una persona, no puede conocerse en sí porque lo meramente psíquico no es perceptible por medio de los sentidos. La intención generalmente se conoce por los resultados de la acción que, como efectos naturales y lógicos, acreditan la causa volitiva que los produjo. Eso es lo que significa la frase conocida en Derecho Penal de que el dolo se presume en los delitos." A toda persona hay que suponerla inocente mientras no se demuestre lo contrario pero alguien ejecuta un hecho ilícito prohibido por la Ley, hay que suponer que obra sabiéndolo a menos de acreditarse una causa de justificación o excusa, como la ignorancia, el error, la violencia, etc. (Auto 13 de mayo Sala Penal LX Nº 2029-2031).

Entre los requisitos que exige el delito preterintencional (lesiones agravadas con resultado muerte) señala G.L.G. la necesidad de que él "sujeto no sólo no haya querido la muerte sino que no la haya previsto, siendo sin embargo predecible. En estas condiciones no basta que el imputado logre probar que no se proponía causar el daño que resultó -prueba de suyo difícil- cuando el medio empleado podía razonablemente ocasionar la muerte". G.L.G., Derecho Penal, Tomo I, 5a. Ed., pág. 292.

Esta S. en fallo de 31 de enero de 1994 se refirió a ese aspecto cuando dijo:

"El dolo está compuesto por un elemento volitivo y otro cognoscitivo, así como el artículo 31 del Código Penal establece que "obra con dolo quien quiere la realización del hecho legalmente descrito, ..." de donde se infiere claramente que se toma en cuenta el elemento volitivo, lo que presupone, de parte del agente activo, la prestación del consentimiento necesario para la ejecución del acto, de todo lo cual resulta el llamado "dolo directo". La misma norma en cita extiende la presunción legal de dolo al caso de "quien lo acepta, previéndolo por lo menos como posible", con lo que alude al conocimiento de la posibilidad del resultado y a la aceptación, por el agente de la responsabilidad eventual dimanante de la realización del hecho, situación ésta de donde emerge que lo que la doctrina denominada dolo eventual".

En el caso presente tal como se dejó consignado en el sumario, la muerte de F.E.A.M. se produjo por herida penetrante por proyectil balístico, por arma de fuego en el abdomen e igualmente se dejó señalado que su cuerpo "presentaba un orificio de entrada, perforantes (sic) por proyectil de arma de fuego en la región torácica lado derecho, el mismo causó daño interno al hígado y vesícula con una distancia de la herida al talón (sic) pies de 1.16 metros." (Fs.32)

Esa acción que se imputa a C.L.G.O., de efectuar un disparo con revólver 38 contra F.E.A.M. en la región del cuerpo que lo hizo "que gráficamente se puede apreciar a foja 33 de los antecedentes" permite señalar que si no actuó con voluntad inequívoca de darle muerte a A.M. "dolo directo o específico" hubo en su conducta la existencia de dolo eventual "que no queriendo su muerte la misma resultaba previsible" dado el medio empleado para la agresión y el lugar de la anatomía donde se produjo, en una u otra forma su propósito era de causar un daño en la persona de FERNANDO y al ocurrir su muerte debe responder conforme a la calificación provisional de homicidio doloso que hizo el Tribunal de instancia, sin perjuicio de lo que en definitiva se decidirá al valorar el mérito legal del sumario en el momento correspondiente.

En las condiciones que se dejan externadas, dada la penalidad mínima de cinco (5) años de prisión, con la que se sanciona a los imputados por este delito, de acuerdo con lo previsto en el numeral 1º del artículo 2181 del Código Judicial procede la aprobación del auto recurrido.

Por lo expuesto, la Corte Suprema, Sala Penal, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la resolución de 9 de diciembre de 1997, dictada por el Segundo Tribunal Superior de Justicia, que niega el beneficio de excarcelación solicitado a favor de C.L.G.O., (a) "DUNDI", sindicado por el delito de homicidio en perjuicio de F.E.A.M..

N. y D..

(fdo.) H.A.C.T.

(fdo.) G.J.D.

(fdo.) F.A.E.

(fdo.) MARIANO E. HERRERA E.

Secretario