Sentencia Contencioso de Supreme Court (Panama), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 14 de Agosto de 2017

PonenteAbel Augusto Zamorano
Fecha de Resolución14 de Agosto de 2017
EmisorTercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

Tribunal: Corte Suprema de Justicia, Panamá

S.: Tercera de lo Contencioso Administrativo

Ponente: Abel Augusto Zamorano

Fecha: 14 de agosto de 2017

Materia: Tribunal de Instancia

Expediente: 1156-10-A12

VISTOS:

La S. Tercera de la Corte Suprema de Justicia, conoce de la solicitud de liquidación de condena en abstracto presentada por la firma de abogados B.H., quien actúa en nombre y representación de A.A.D.Z. para que se cumpla con los efectos de la sentencia de 14 de diciembre de 2015.

La decisión proferida por esta Superioridad, resolvió: Declarar que la Autoridad del Canal de Panamá (Estado Panameño) es responsable por los daños y perjuicios causados al señor A.A.D.Z., emanados el accidente ocurrido el día 8 de diciembre de 2009.

PETICIÓN DE LIQUIDACIÓN

El solicitante ha manifestado en su libelo, haber sufrido daños y perjuicios materiales y morales causados a consecuencia del accidente ocurrido el día 8 de diciembre de 2009, en donde el señor A.A.D.Z., perdió 2 de sus dedos (meñique y anular) de la mano derecha.

El peticionario reclama la suma de trescientos mil balboas en concepto de daño moral (B/.300,000.00) fundamentado en dictámenes psiquiátricos y de acuerdo a las actividades que el afectado no puede realizar producto del accidente y doscientos mil balboas en concepto de daño material (B/.200,000.00) fundamentado en los ingresos dejados de percibir, el porcentaje de discapacidad física, la situación económica del demandante, su edad al momento del accidente y su promedio de vida útil. Dicha solicitud es acompañada por una serie de pruebas, que según la parte actora respalda su petición, además de solicitar la práctica de pruebas periciales a fin de determinar el monto exacto que debería pagar el Estado Panameño (Autoridad del Canal de Panamá) al demandante.

OPOSICIÓN A LA SOLICITUD DE LIQUIDACIÓN POR PARTE DE LA AUTORIDAD DEL CANAL DE PANAMÁ (ACP):

La Autoridad del Canal de Panamá en su escrito de oposición a la solicitud de liquidación de condena en abstracto solicita a la S. Tercera que no admita la solicitud de liquidación de condena en abstracto contra la ACP, por cuanto no cumple con los requisitos de motivación y especificidad propios de este tipo de demandas, medularmente indica que la ACP, en su parte de responsabilidad como empleador ante el accidente de trabajo cumplió con sus obligaciones contractuales tanto en la atención del accidente, la asistencia del trabajador en su proceso de recuperación, la reubicación laboral, sin menoscabo de sus ingresos y su estabilidad laboral de la cual goza en la actualidad. En adición, por su situación de discapacidad, se le aplican medidas de adaptación que facilitan su desempeño laboral; las regulaciones internas le permiten consideraciones prioritarias en su selección para otros puestos, y en el caso de formar parte del Programa de colocación especial para empleados permanentes que son declarados inhabilitados por la Junta Médica Examinadora, si resultase imposible su reubicación o readaptación, se le pagaría una indemnización de dos (2) años de salario básico de su puesto permanente, al terminar la relación de trabajo.

POSICIÓN DE LA PROCURADURÍA DE LA ADMINISTRACIÓN.

Por su parte, la Procuraduría de la Administración mediante Vista No.865 de 18 de agosto de 2016 presenta escrito de APROBACIÓN DE GESTIÓN del apoderado especial designado por la Autoridad del Canal de Panamá dentro del proceso de liquidación de condena en abstracto en cuestión, toda vez que dicha entidad ha presentado formal escrito de oposición a la solicitud de liquidación de condena en estudio.

DECISIÓN DE LA SALA TERCERA

Evacuados los trámites de rigor, procede la S. a resolver lo invocado. observa este Tribunal Colegiado que la solicitud de liquidación de condena en abstracto es contra la Autoridad del Canal de Panamá, con arreglo al citado pronunciamiento judicial de 14 de diciembre de 2015, de la S. Tercera de lo Contencioso Administrativo, a fin de indemnizar los daños y perjuicios ocasionados al S.A.A.D.Z., emanados del accidente ocurrido el día 8 de diciembre de 2009.

La liquidación de la condena por los daños y perjuicios materiales y morales ocasionados al Señor A.A.D.Z. la cuantifica el demandante en quinientos mil balboas (B/.500,000.00), desglosados en trescientos mil balboas (B/.300,000.00) en concepto de daño moral y doscientos mil balboas (B/.200,000.00) en concepto de daño material.

La Autoridad del Canal de Panamá presenta objeciones a la solicitud de liquidación de condena en abstracto fundamentadas básicamente en lo siguiente:

Rechazan el pago que el demandante exige en virtud de que consideran que la ACP cumplió con sus obligaciones contractuales tanto en la atención del accidente, la asistencia del trabajador en su proceso de recuperación, la reubicación laboral sin menoscabo de sus ingresos y su estabilidad laboral de la cual goza en la actualidad. En adición, por su situación de discapacidad , se le aplican medidas de adaptación que facilitan su desempeño laboral; las regulaciones internas le permiten consideraciones prioritarias en su selección para otros puestos, y en el caso de formar parte del Programa de colocación Especial para empleados permanentes que son declarados inhabilitados por la Junta Médica Examinadora, si resultase imposible su reubicación o readaptación, se le pagaría una indemnización de dos (2) años de salario básico de su puesto permanente, al terminar la relación de trabajo.

En cuanto a los daños morales señalan que se rechaza la supuesta uniformidad en el dictamen de los peritos puesto que por una parte se estima la condición del trabajador como traumática, insostenible y permanente, y por la otra, se afirma que se ha producido una readaptación a su nueva condición, por lo que rechazan, por falta de especificidad la solicitud de liquidación de condena en abstracto, además que no hace el desglose correspondiente.

En cuanto a los daños materiales se oponen por cuanto no indica a qué corresponde la suma que se propone, si es un lucro cesante o daño emergente o salario no recibido, es decir que no plantea a qué se refieren los daños materiales alegados.

LAS SUMAS RECLAMADAS Y SU PRUEBA

DAÑO MATERIAL.

  1. DAÑOS Y PERJUICIOS MATERIALES DE A.A.D.Z.:

Los actores solicitan el pago respecto al concepto de daños y perjuicios materiales, por un monto de trescientos sesenta y siete mil quinientos sesenta y siete con 20/100 (B/.36,567.20), desglosados de la siguiente manera:

-Último salario devengado antes del accidente B/.1,823.13

-40% de discapacidad sobre B/.1,823.13 (último salario mensual) B/.729.30

-B/.729.30 (40% de promedio anual) B/.8,751.60

-B/.8,751.60 (40% de promedio anual) por 42 años de vida que restaban de vida al demandante al momento del accidente B/.367,567.20

La parte demandante solicita dicho monto sin hacer el desglose correspondiente entre daño emergente y lucro cesante.

Con respecto al lucro cesante el cual se puede conceptuar como "una cesación de pagos, una ganancia o productividad frustrada, ya sea de un bien comercialmente activo o de una persona que haga parte del mercado laboral de forma dependiente, liberal o como empresa unipersonal." (Responsabilidad del Estado y sus regímenes, W.R.O., Ecoe Ediciones, 2010, p.101).

Comenta G.B. en su obra "Temas de Responsabilidad Extracontractual del Estado" sobre el lucro cesante lo siguiente:

La reparación del daño a título de lucro cesante en los eventos de fallecimiento, estará constituido por el derecho a recibir lo que dejará de aportar el fallecido, no es suficiente que se demuestre la capacidad productiva del causante, es necesario que se dé el daño por la privación del beneficio que se recibía, no en calidad de heredero, sino en calidad de perjudicado o beneficiario al no seguir recibiendo el mismo.

En ese sentido, el lucro cesante no puede basarse en una mera expectativa, sino en una utilidad razonablemente esperada en razón de una ocupación productiva permanente de un bien o persona, o en razón de su proyección profesional o comercial, de la que se deduzca, sin lugar a duda, que en el futuro, antes de producirse el daño que le deja cesante, se ocuparía productivamente en algo que le generaría una renta o utilidad.

La Autoridad del Canal de Panamá, en su escrito de oposición a la liquidación de Condena en Abstracto, visible de fojas 476 a 485 y con respecto a los daños materiales ocasionados al S.D.Z. señala lo siguiente:

"Rechazamos el pago que el demandante exige a la ACP, en concepto de daños materiales y morales, por cuanto que la ACP, en su parte de responsabilidad como empleador ante el accidente de trabajo, cumplió con sus obligaciones contractuales tanto en la atención del accidente, la asistencia del trabajador, en su proceso de recuperación, la reubicación laboral sin menoscabo de sus ingresos y su estabilidad laboral de la cual goza en la actualidad. En adición, por su situación de discapacidad, se le aplican medidas de adaptación que facilitan su desempeño laboral; las regulaciones internas le permiten consideraciones prioritarias en su selección para otros puestos, y en el caso de formar parte del Programa de Colocación Especial para empleados permanentes que son declarados inhabilitados por la Junta Médica Examinadora, si resultase imposible su reubicación o readaptación, se le pagaría una indemnización de dos (2) años de salario básico de su puesto permanente, al terminar la relación de trabajo.

(...) Sobre el particular manifestamos nuestra oposición a tal petición por cuanto que no indica a qué corresponde la suma que propone. Si bien hace una operación aritmética para arribar a una suma superior a la que exige, no indica a qué corresponde esa cuantía, si se trata de lucro cesante, daño emergente o salario que no se recibió, gastos, etc.

Si se trata de salario dejado de percibir, entonces opera la excepción de pago por cuanto que el trabajador continúa laborando para la ACP, en otra posición, pero respetando su salario básico tal y como lo exigen los reglamentos de la ACP, y gozando de otros beneficios que se les otorga a los trabajadores con discapacidad física. De modo que si la suma que plantea el demandante se refiere a que dejó de recibir su salario, sería una declaración falsa pues, en el punto V. Situación Económica del demandante A.D.Z. del escrito y solicitud de liquidación (fojas 6), su apoderado declara expresamente que el ingreso promedio mensual de Mil Ochocientos Veintitrés Balboas con trece centavos que tenía el demandante en diciembre de 2009, "se ha mantenido como promedio en los años siguientes al accidente de trabajo que motiva este proceso". (...) en realidad, el salario se le ha incrementado después de haberse incorporado a su puesto y ocupar otras posiciones, y en cuanto a la expectativa de vida, su salario seguirá aumentando conforme se negoció en la nueva convención colectiva de la Unidad de los No Profesionales, por los próximos cuatro (4) años, y en las sucesivas negociaciones, al igual que cada vez que incremente su categoría y grado como empleado, aunado al hecho de que, de jubilarse como empleado de la ACP, tendrá derecho a recibir una suma como incentivo por retiro voluntario calculada sobre sus ingresos y años de servicios conforme lo establecen los Acuerdos No.231 de 31 de mayo de 2012 y No. 237 de 26 de julio de 2012 de la Junta Directiva de la ACP. Por lo tanto, es falso que el trabajador se verá perjudicado en un futuro recibiendo un 40% menos de sus ingresos por motivo de su lesión en la mano(...)."

Dentro del caudal probatorio presentado por la parte actora, el Tribunal y la parte demandada se encuentran las pruebas periciales, relativas al lucro cesante, de los peritos contadores C.D., J.C.C. y J.A.H. quienes respondieron sobre las siguientes preguntas:

Diga el perito a cuánto debía ascender el monto total de los ingresos por salario del trabajador A.D.Z. para el año 2008, calculado en base al salario por hora de B/.6.18 establecido en la acción de personal de 8 de enero de 2008 con el número de control 143635, que consta en el expediente administrativo del trabajador.

Diga el perito cuál es el monto total de los ingresos percibidos por el señor A.A.D.Z. desde el período de pago No.24 de 22 de noviembre al 5 de diciembre del año 2009, hasta el período de pago No.12 de 12 de junio al 25 de junio de 2016, de conformidad con los registros de tiempos y planilla de la Autoridad del Canal de Panamá, aportados en el expediente.

Diga el perito si encuentra diferencia entre el total de ingresos que hubiera recibido el señor A.A.D.Z., en el periodo comprendido en el pago No.24 del año 2009 hasta el periodo de pago No.12 del año 2016, de haber mantenido el salario por hora establecido en la acción de personal de 8 de enero de 2009 con el número de control 143635, y el total de ingresos que realmente percibió en este período según el cálculo que hizo en el punto anterior.

A modo de referencia, diga el perito de conformidad con la fórmula establecida para calcular el beneficio por retiro voluntario a cuánto ascendería que percibiría el trabajador al momento de retirarse de la Autoridad del Canal de Panamá, al cumplir con la edad requerida para la pensión de retiro por vejez, calculada en base al salario que el corresponderá al trabajador con el aumento pactado en la convención colectiva de la unidad de trabajadores No profesionales para el año 2019.

PERITO DE LA PARTE ACTORA: CARLINA DE GRACIA CÁRDENAS.

La perito De Gracia señala que al S.A.D.Z. se le debe pagar un monto de trescientos sesenta y siete mil quinientos cuarenta y dos con 00/100 (B/.367,542.00), lo que representa ciento sesenta y siete mil quinientos cuarenta y dos balboas (B/.167,542.00) en exceso de lo pedido originalmente en la demanda, que eran doscientos mil balboas (B/.200,000.00). En la diligencia pericial se le realizó la siguiente pregunta con respecto a cómo realizó el cálculo para obtener la suma arrojada en su examen pericial:

PREGUNTADA: Diga la perito, sobre la base de su informe pericial, cómo calculó el monto que le corresponde a D.Z. desde el momento del incidente hasta el 2016. CONTESTO: Para yo calcular lo que fue el monto de los daños materiales yo tomé como base el último salario ganado de 6.18 por hora tomé como base el último salario que para ese entonces fue de B/.1823.13, en base a ese salario tomamos la certificación que nos dio la Caja de Seguro Social por la incapacidad que fue para ese entonces del 40%, eso fue para el día 21 de abril de 2011. Luego que tenía la certificación del 40% más el salario, multipliqué el salario por el 40% y luego me da un valor de 729.25 y luego que tengo ese salario promedio entonces me voy a la certificación que me dio la Contraloría nos da 42 años de vida, luego que tengo esos 42 años y el salario promedio, lo multiplico 729.25 *12 , meses me va a dar un salario anual promedio, por la suma de B/.8,751.00, que es el salario anual, luego tengo esa operación multiplico los 8751 por los 42 años de vida restante de vida que nos dio la Contraloría. Cuando tengo esta operación me da un total de B/.367,542.00. En la demanda se solicitan los daños materiales por 200,000.00 quedando un excedente de 167,542. (...)

PERITO DEL TRIBUNAL: JOSÉ ÁNGEL HIDROGO CALVO.

El perito del Tribunal al ser cuestionado sobre cómo realizó el cálculo de su diligencia pericial para determinar que al S.D.Z. le correspondía un monto de B/.227,526.62, señaló lo siguiente:

(...) PREGUNTADO: Diga el perito, sobre la base de su último informe, usted utilizó el salario por hora de 6.18 sobre la incapacidad del 40%. Hasta cuándo calculó usted de acuerdo a su informe, para presentar la tabla que establece la totalidad de B/.227,526.62 como total. CONTESTO: Dado que la única información veraz que certificaba el último salario del señor D., proyectamos hasta la edad de jubilación, es decir, hasta los 62 años, ya que si bien es cierto se señalaba una expectativa de vida de 42 años adicionales, también es cierto que al llegar a la jubilación la forma de establecer o determinar la jubilación lo establecen las entidades correspondientes como el Seguro Social, en consecuencia desconocíamos esa información y por tal razón únicamente proyectamos hasta la edad de jubilación ya que sí contábamos con esos datos. PREGUNTADO: Diga el perito, de acuerdo a su informe pericial cuánto fue el monto del daño material que debe recibir el señor A.D.Z., de acuerdo a los elementos utilizados en su informe. CONTESTO: A manera de conclusión puedo señalar que la afectación o daño sufrido por el Señor D. es la disminución proporcional que estimamos y determinamos en la pregunta 1, ya que el en el punto tres proyectamos los salarios que él recibiría hasta su jubilación, sin embargo, consta que el señor D. siguió laborando en la ACP, por lo tanto, no hay certeza de la cuantía disminuída o aumentada en lo referente a los salarios recibidos (...)

PERITO DE LA AUTORIDAD DEL CANAL DE PANAMÁ: J.C.C.

El perito J.C.C. señala que el S.D.Z. recibió un excedente de dinero en beneficio del trabajador cuando se realiza el cálculo entre el último pago del año 2009 y el 2016, correspondiente a la suma de B/.53,993.90, por lo cual se le cuestiona sobre cómo calculó ese promedio y cuál fue la metodología para llegar a esa cifra.

"(...) PREGUNTADO: A pregunta 4 usted manifiesta que el señor D.Z. en el periodo comprendido en el último pago en el 2009 hasta el periodo de pago del 2016, de haber mantenido el salario establecido por la acción de personal de 8 de enero de 2008, debió recibir de acuerdo a la tasa de salario de 6.18 por hora, hay una diferencia de B/.53,993.90. Cómo usted calculó ese promedio y cuál metodología para llegar a esa cifra. CONTESTO: para desarrollar nuestro informe nos basamos en los reportes de tiempo que nos suministrara el empleador de las horas trabajadas del trabajador. A esas horas le aplicamos la tasa indicada para obtener un total en el periodo señalado, de la misma forma aplicamos la tasa acordada de acuerdo con el convenio que tenía de manera tal que se arrojó una diferencia que pareciera ser en beneficio del trabajador. PREGUNTADO: Explique al Tribunal en términos numéricos esa situación. CONTESTO: La tasa del salario del señor D. es de B/.6.18, por hora, los periodos de pago "Sistema de pago de la ACP" No.24 de noviembre de 2009 al pago No.12 de junio de 2016, comprenden 72 periodos de pagos. El valor que el trabajador hubiera recibido como salario a la tasa de 6.18 en ese periodo hubiera totalizado la suma de B/.84,761.16 sin embargo, conforme a los registros de tiempo y planilla de la ACP que están visibles en el expediente, el trabajador recibió la suma de B/.137,755.06 como consecuencia de su trabajo pagado en la planilla normal de su salario en ese periodo. La diferencia entre esos dos valores es de B/.52,993.90 (...)"

Visible a fojas 992 a 993, constan los informes de sueldos declarados por parte de la Dirección Nacional de Prestaciones Económicas de la Caja de Seguro Social para el Señor A.A.D.Z., en donde se evidencia que el mismo cobró los siguientes montos en concepto de subsidio: B/.731.62-diciembre de 2009; B/.945.00-enero de 2010; B/.884.04-febrero de 2010; B/.737.07-marzo de 2010; B/.654.60-abril de 2010; B/.130.92-mayo de 2010 y que el mismo estuvo de licencia sin sueldo y bajo la cobertura de Riesgos Profesionales

Consta en el expediente a fojas 1001 y 1002 que mediante Resolución R.P. 851-2010 de 23 de diciembre de 2010, la Comisión de Prestaciones resolvió Conceder al señor A.D.Z. una indemnización total por la suma de siete mil setecientos ochenta y cuatro balboas con 25/100 (B/.7,784.25) por el accidente de trabajo ocurrido el 8 de diciembre de 2009.

Visible a foja 999 consta la Resolución No.254-2011 de 21 de abril de 2011, mediante la cual se le asigna al S.A.D.Z. una pensión provisional mensual de B/.313.82 por el término de dos años.

Visible a foja 996 consta la Resolución No.268-2013 mediante la cual se otorga al señor A.D.Z. una pensión definitiva mensual de B/.313.82 de por vida.

Esta S. considera que luego de las constancias probatorias y periciales allegadas al proceso constata que la parte actora estuvo de licencia sin sueldo por el término de 6 meses en donde a la parte demandante se le pagaron emolumentos por parte del Seguro Social correspondientes al 60% de su salario los últimos 4 meses de la incapacidad y al 100% los dos primeros meses, por lo que le corresponde que esta S. Tercera le reconozca el 40% de los últimos 4 meses de incapacidad, el cual se calculará en base al último salario recibido que es de B/.1,823.13, por lo cual le corresponde B/.729.25 por los 4 meses en que recibió subsidio de la Caja de Seguro Social, lo que hace un total de dos mil novecientos diecisiete balboas con 00/100 (B/.2,917.00).

En vista que la parte actora siguió trabajando en la Autoridad del Canal, en mejores condiciones laborales y devengando salarios superiores a los que tenía al momento de accidente (antes B/.6.18 por hora, actualmente B/.9.83 por hora), no pueden darse por probados los peritajes que pretendían que al señor A.D.Z. se le pagara un monto correspondiente a los salarios dejados de percibir hasta su edad de jubilación y/o promedio de vida del trabajador, así como tampoco queda probado el tema referente al incentivo de retiro por jubilación, toda vez que como empleado de la ACP obtendrá el incentivo al cual tiene derecho cuando llegue su edad de jubilación. Esta situación hubiera sido diferente si el trabajador se encontrara recibiendo únicamente la pensión de la Caja de Seguro Social y tuviera imposibilitado de por vida para realizar un trabajo digno, que no es el caso en cuestión.

De igual forma, es importante destacar que según consta en las Resolución No.268-2013 el señor A.D.Z. fue beneficiado con una pensión definitiva mensual de B/.313.82 de por vida, por parte de la Caja de Seguro Social.

En base a lo antes expuesto, esta Superioridad evidencia que los peritajes realizados por los representantes de la parte actora, el Tribunal y la Autoridad del Canal de Panamá, no son congruentes con la realidad del señor A.D.Z., quien además de mantenerse laborando en la Autoridad del Canal de Panamá, con posterioridad a su incapacidad, en el expediente administrativo se evidencia que ostenta mejores salarios y condiciones laborales que las que mantenía al momento del accidente.

Dentro del rubro de gastos médicos, no consta en el expediente ninguna prueba que evidencia que A.A.D.Z. haya recibido algún tipo de terapia individual por la que haya pagado, ya que no se reflejan las facturas ni de terapias, ni de la compra de medicamentos antidepresivos en que haya tenido que incurrir, por lo cual no se da probado este rubro.

No existiendo ninguna otra prueba adicional referente al daño material en los expedientes, se tasa la misma en la suma de dos mil novecientos diecisiete balboas con 00/100 (B/.2,917.00).

DAÑO MORAL:

Esta Superioridad conceptúa el mismo como el desmedro sufrido por una persona en los bienes extrapatrimoniales, que cuentan con protección jurídica, y se atiende a los efectos de la acción antijurídica, el agravio moral es el daño no patrimonial que se inflige a la persona en sus intereses morales tutelados por la ley.

Esta categoría abarca aquellos perjuicios que afectan el aspecto personal o emotivo, derivado de la violación de los derechos inherentes a la personalidad, como lo son el honor, la reputación, la fama, el decoro, la vida, entre otros, y la describe el Código Civil de la siguiente manera:

Artículo 1644-A. Dentro del daño causado se comprende tanto los materiales como los morales.

Por daño moral se entiende la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspecto físico, o bien en la consideración que de sí misma tienen los demás.

Cuando un hecho u omisión ilícitos produzcan un daño moral, el responsable del mismo tendrá la obligación de repararlo mediante una indemnización en dinero, con independencia de que se haya causado daño material, tanto en materia de responsabilidad contractual, como extracontractual. Si se tratare de responsabilidad y existiere cláusula penal se estaría a lo dispuesto en ésta.

Igual obligación de reparar el daño moral tendrá quién incurra en responsabilidad objetiva así como el Estado, las instituciones descentralizadas del Estado y el Municipio y sus respectivos funcionarios, conforme al Artículo 1645 del Código Civil.

Sin perjuicio de la acción directa que corresponda al afectado la acción de reparación no es transmisible a terceros por acto entre vivos y sólo pasa a los herederos de la víctima cuando ésta haya intentado la acción en vida. El monto de la indemnización lo determinará el Juez tomando en cuenta los derechos lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable, y la de la víctima, así como las demás circunstancias del caso...

"Artículo 1645. La obligación que impone el artículo 1644 es exigible no solo por los actos u omisiones propios sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder...

El Estado, las instituciones descentralizadas del Estado y el Municipio son responsables cuando el daño es causado por conducto del funcionario a quien propiamente corresponda la gestión practicada, dentro del ejercicio de sus funciones."

La citada disposición establece como regla para fijar el monto indemnizatorio, que el juzgador considere los factores descritos en la norma, los cuales recaen en la naturaleza del derecho lesionado, el grado de responsabilidad del sujeto generador del daño, la situación económica del responsable y de la víctima, así como las demás circunstancias relativas al perjuicio reclamado.

Estos factores constituyen una herramienta de ayuda para la formación del criterio del juez, el cual debe basarse esencialmente en el principio de la sana crítica, toda vez que goza de amplios poderes discrecionales en materia de tasación de daños y perjuicios.

En cuanto a la fijación del monto indemnizatorio por daño moral, la jurisprudencia de esta Corte ha señalado de forma reiterada que su determinación debe hacerse de conformidad con las pruebas aportadas por el damnificado. No obstante, esa misma línea jurisprudencial reconoce también que, a falta de elementos que ayuden a precisar el monto de dicha reparación, el Tribunal puede de forma discrecional, razonable y fundada, adentrarse a su fijación tomando en cuenta aquellos factores o elementos que surjan en autos.

Sobre el daño moral el ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia, lastimosamente ya fallecido D.E.A.S., en su ponencia titulada "Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia sobre Daño Moral", señaló lo siguiente:

"...En cuanto a la reparación del daño se indica: "..... En la reparación del daño moral se conjugan o sintetizan la naturaleza resarcitoria que para la víctima tiene la reparación, con la naturaleza sancionatoria que con respecto del ofensor le impone a éste el deber de reparar las consecuencias del acto ilícito del cual es responsable. También es cierto que la reparación del agravio o daño moral debe guardar relación con la magnitud del perjuicio, el dolor o la afección que haya causado, sin dejar de tomar en consideración el factor subjetivo que pudo haberle servido de inspiración al infractor cuando cometió el ilícito. Son esos los factores recogidos por el artículo 1644A del Código Civil cuando señala:

`El monto de la indemnización lo determinará el juez tomando en cuenta los derechos lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable, y la de la víctima, así como las demás circunstancias del caso´.

Encontrar una adecuada proporción o equivalencia entre la reparación y el daño tratándose de la afectación de bienes extrapatrimoniales ofrece, como es natural, serias dificultades y exige del juzgador poner en juego sus facultades discrecionales de la manera más seria y prudente posible. Para, comenzar se debe considerar la gravedad objetiva de la ofensa y la extensión palpable del agravio. En ese sentido no puede pasar inadvertido que en el presente caso la difamación alcanzó niveles nacionales de divulgación, hasta el punto de que no es extraño ni exagerado pensar que las acusaciones hechas contra el demandante continúan siendo hoy consideradas por muchas personas como ciertas y verdaderas."

De igual manera, en sentencia de 28 de agosto de 2014, el Consejo de Estado Colombiano dijo:

"Así el operador judicial debe tener en cuenta las siguientes variables conforme a lo que se encuentre probado en cada caso concreto:

-La pérdida o anormalidad de la estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica (temporal o permanente)

-La anomalía, defecto o pérdida producida en un miembro, órgano, tejido u otra estructura corporal y mental.

-La exteriorización de un estado patológico que refleje perturbaciones al nivel de (sic) un órgano.

-La reversibilidad o irreversibilidad de la patología.

-La restricción o ausencia de la capacidad para realizar una actividad normal o rutinaria.

-Las limitaciones o impedimentos para el desempeño de un rol determinado.

-Los factores sociales, culturales u ocupacionales.

-La edad

-El sexo

-Las que tengan relación con la afectación de bienes placenteros lúdicos y agradables de la víctima.

-Los demás que se acrediten dentro del proceso."

Los apuntamientos precedentes traídos al caso que ocupa la atención de la S. ponen de manifiesto lo siguiente:

El proponente de la demanda cuantifica el daño moral ocasionado al Señor A.A.D.Z. en trescientos mil balboas (B/.300,000.00), ya que sostiene que como resultado del accidente en donde perdió dos de sus dedos de la mano derecha (meñique y anular), siendo diestro, éste se vio afectado psíquica y emocionalmente, lo que se refleja en sus relaciones personales y familiares.

La prueba aportada para la comprobación del daño moral es el peritaje psicológico de F.U.G., que llega a las siguientes conclusiones:

"(...)Producto del accidente laboral, el señor A.A.D.Z. padece de Depresión, Estrés Post-Traumático, Trauma con pérdida completa de dedos meñique y anular derecho, además que por razón del mencionado accidente sufrido por el Sr. A.A.D.Z., el 8 de diciembre de 2009, a bordo de la motonave Everblossom, mientras laboraba para la Autoridad del Canal de Panamá; quedó demostrado como expongo en su Estado Mental, a través de entrevistas y exámenes psiquiátricos, que presenta las características de haber sufrido y sufrir en la actualidad de daños morales y emocionales que afectaron y afectan sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida íntima privada, configuración y aspectos físicos y la consideración e imagen de sí mismo. Recomendamos tratamiento psiquiátrico y psicológico personal y familiar. Tratarlo con las condiciones económicas cónsonas con la posición actual que le ofrecieron y que actualmente ocupa." (lo resaltado es de la S.).

Por su parte el Dr. D.J.A.C., perito de la S. Tercera concluye lo siguiente:

(...) 2. Completada la experticia, no se encontró en el Sr. D., que producto del accidente sufrido, padeciera de una enfermedad mental, ni presenta actualmente criterios para el diagnóstico de ninguna enfermedad basado en los criterios internacionales; e igualmente, los instrumentos aplicados durante la evaluación no detectaron la presencia de Depresión ni Ansiedad.

3. Durante la evaluación, el Sr. D. expuso una variada lista de actividades rutinarias tanto de la vida diaria como laboral en las que se encuentra inhabilitado para realizar, debido a la pérdida del funcionamiento normal de su mano derecha. Dichas actividades mencionadas por el evaluado, son coherente desde nuestra perspectiva como médico, con las limitaciones que le produce su mano derecha.

4. Las limitaciones físicas que presenta el Sr. D. con sus respectivas implicaciones funcionales y emocionales, son propias del grado real de discapacidad que presenta. Es decir, su pérdida, en cualquier otra persona, produciría estas mismas limitaciones y afectaciones emocionales que se desprenden al sufrir de forma inesperada, una pérdida de su integridad física.

5. Toda vez que la pérdida de los dedos, tiene la característica de ser súbita, permanente, irreversible, con repercusiones globales tanto en la esfera social, laboral y familiar, se hace inevitable que el Sr. D. realice las adaptaciones en los diferentes aspectos de su vida, para ajustarse a su nueva realidad.

6. Con respecto a su nueva realidad, luego de cuatro meses de estar incapacitado producto del accidente, el Sr. D. se reincorporó a su vida laboral y actualmente labora en otra posición apropiada a sus limitaciones. Satisface las necesidades de su familia, mantiene su vida espiritual, continúa escribiendo libros y se encuentra mentalmente sano. Producto de las implicaciones de su pérdida, sufrió los efectos de un duelo, que en la actualidad se encuentra en la fase de aceptación, desarrollando un nuevo estilo de vida que le permite hacerle frente a los retos laborales, familiares y sociales de forma satisfactoria.

Dichos peritajes fueron precedidos por el cuestionario que realizó la S. Tercera, la Procuraduría de la Administración y la parte actora, visibles a fojas 276 y siguientes a los peritos psiquiatras F.U.G. (perito designado por la parte actora) y D.J.A.C. (perito designado por la Procuraduría de la Administración) en donde se les cuestiona sobre la metodología para realizar el estudio psicológico al señor A.A.D.Z., sus respuestas fueron las siguientes:

F.U.G.:

"PREGUNTADO: S. el perito indicar, cuál es la metodología que utilizó para evaluar a A.D.Z.. CONTESTO: Como yo les enseño a mis estudiantes lo principal es la relación médico-paciente. Los test (SIC) sirven para indicarnos algún camino que no esté claro, pero no son determinantes y si uno lo considera necesario no lo hace, en este caso lo que yo veía, la ausencia de los dedos meñiques anular derecho, la dificultad del movimiento del dedo del centro y el resultado que pude ver del examen mental, todo lo que se expresó en esa entrevista, el tono, la velocidad del lenguaje y pensamiento, la tristeza, el llanto y el contenido de lo que el señor expresaba, fueron los indicadores reales y contundentes que me llevaron a concluir y recomendar lo que aparece en el informe."

D.J.A.C.: "PREGUNTADO: Diga el perito cuál fue la metodología que utilizó para evaluar al señor A.D.Z., a fin de rendir el presente informe pericial CONTESTO: Se realizaron dos (2) entrevistas clínicas separadas en días diferentes en forma estructuradas, donde se obtuvo la historia clínica, sus antecedentes médicos, se evaluó su examen mental, se practicaron escala para la detención de trastornos, ansiosos y depresivos, se hicieron análisis de los resultados y las conclusiones plasmadas en el informe PREGUNTADO: Diga el perito, que tipo de escala utilizó a fin de determinar la presencia o no de depresión en el señor A.D. y cuál fue el resultado de la misma. CONTESTO: Con respecto a la Depresión se le aplicó una escala denominada test de Zung, en la cual es una escala que realiza el mismo evaluado, la cual se encuentra en nuestros anexos. De esta escala sacó un puntaje que lo ubica dentro de lo normal, además se aplicó otra escala denominada, la escala de H. para depresión, que es un instrumento que aplica el mismo médico, la cual también se anexa y dicho puntaje correspondió a 5, que lo ubica en ausencia de depresión. Con respecto a la ansiedad se aplicó solamente la Escala de H. para la ansiedad, la cual también se anexa sacando un puntaje que lo ubica en ausencia de ansiedad..."

Tal como puede evidenciarse de los peritajes, el S.D.Z., se encuentra actualmente mentalmente sano, reincorporado a su vida laboral, en una posición apropiada a sus limitaciones, satisface las necesidades de su familia, mantiene su vida espiritual, continúa escribiendo libros, y desarrollando un nuevo estilo de vida que le permita hacerle frente a los retos laborales, familiares y sociales de forma satisfactoria.

Puede considerarse entonces que el señor A.D.Z. sufrió de daño o perjuicio fisiológico el cual de acuerdo al jurista y autor A.O.Á.P. consiste "esencialmente en las limitaciones que se causan a la víctima para realizar algunas actividades que hacen más placentera y grata la vida del individuo, afecta directamente su desarrollo funcional, el desenvolvimiento psicosocial , como perder la capacidad psicomotriz impidiendo la práctica de algún deporte, o no poder caminar por sí mismo. En otras palabras, el perjuicio fisiológico consiste en los cambios que inciden de manera negativa en las condiciones de salud y existencia de la víctima." En este caso, agregamos nosotros en "los dedos de una mano", lo que puede haber impedido la práctica de deportes como basquetball y baseball, y de algunos pasatiempos, sin embargo no ha impedido la capacidad psicomotriz señalada por el jurista A.O.Á..

No obstante, lo anterior, esta S. debe reconocer el daño moral causado al señor D., producto de las implicaciones de su pérdida, la cual al ser súbita, permanente, irreversible lo hizo sufrir los efectos de un duelo, y trajo afectaciones psicológicas, tomando en consideración aspectos como las incomodidades que trajo la lesión para su vida, al ser una lesión de carácter permanente.

Además se consideraron y valoraron las consecuencias reales y efectivas que el evento causó a la víctima y las características personales de ésta, agregando que las incapacidades no afectan sólo el plano laboral, sino también las manifestaciones del individuo, factores que se ponderaron en conjunción con otros factores (edad, sexo, tiempo probable de vida útil, educación, profesión u oficio, aptitudes de trabajo, nivel de vida y condición social), y determinar en qué medida la incapacidad trasciende efectivamente, en la existencia productiva y total del mismo.

Aunado a lo anterior se valoró el daño estético que consiste en el deterioro a la armonía estética y dinámica del cuerpo humano, que causa un menoscabo a su persona, con repercusión, al menos, en el real del prístino afecto más humano, el de la integridad y normalidad corporal, afectando ciertamente el ámbito espiritual o moral del sujeto padeciente, sobre todo al inicio de la lesión, por la que la S. estima que dicho daño debe ser compensado en la suma de veinte mil balboas (B/.20,000.00).

En ese mismo orden de ideas, esta Superioridad ha tomado en consideración un caso similar de reciente data, en el cual mediante sentencia de 17 de marzo de 2017, la S. Tercera condena al Estado Panameño (Órgano Judicial) a pagar a la S.N.I.A.V. y A.A.A.A. (esposo), la suma de doscientos mil balboas (B/.200,000.00) en concepto de daño moral ocasionado por la pérdida completa de su brazo, antebrazo derecho, incluyendo músculos anteriores, además de lesiones personales tales como trauma múltiples, lesión arterial y venosa, lesión arterial branquial, pérdida importante de piel y masa muscular y fracturas en el otro brazo.

Por lo antes expuesto, esta S. considera prudente hacer un señalamiento con respecto a que la valoración o tasación del daño moral, tanto en presente negocio jurídico como en cualquier otro que sea sometido a consideración de esta Superioridad, misma que debe ser congruente con los montos asignados en sentencias previas, de modo que la indemnización que se vaya a asignar no exceda razonablemente las otorgadas en casos relativamente análogos.

Tomando en consideración estas circunstancias, los elementos probatorios aportados, en aplicación a la sana crítica y del principio de proporcionalidad, y al fijarse el daño moral como compensación o reparación originada de los daños causados al señor A.A.D.Z. por el accidente sufrido en la Autoridad del Canal de Panamá, en la suma de veinte mil balboas (B/.20,000.00), esto totaliza la indemnización a pagar en el monto de veintidós mil novecientos diecisiete balboas con 00/100 (B/.22,917.00), que corresponde a la sumatoria de todos los daños y perjuicios materiales y morales aceptados por la S., en atención a que:

  1. - Se encuentran probados en autos;

  2. - Son pertinentes y están vinculados con el accidente ocurrido el 8 de diciembre de 2009.

  3. - Han sido enmarcados dentro de los parámetros establecidos en la sentencia de 14 de diciembre de 2015, proferida por la S. Tercera de la Corte Suprema de Justicia.

En consecuencia, la S. Tercera de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, ORDENA A LA AUTORIDAD DEL CANAL DE PANAMÁ (Estado Panameño) pagar a A.A.D.Z., la suma de veintidós mil novecientos diecisiete balboas con 00/100 (B/.22,917.00), en concepto de indemnización por daños y perjuicios materiales y morales causados como consecuencia del accidente sufrido en la Autoridad del Canal de Panamá, el día 8 de diciembre de 2009 en la cual perdió el cuarto y quinto dedo de la mano derecha.

N.,

ABEL AUGUSTO ZAMORANO

CECILIO A. CEDALISE RIQUELME -- LUIS RAMÓN FÁBREGA SÁNCHEZ

KATIA ROSAS (Secretaria)

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