Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 31 de Enero de 2014 (caso Apelación de la Corte Suprema de Justicia - Sala Primera de lo Civil, de 31 de Enero de 2014)

Ponente:Oydén Ortega Durán
Fecha de Resolución:31 de Enero de 2014
Emisor:Primera de lo Civil
 
ÍNDICE
CONTENIDO

VISTOS:

Dentro del Proceso Ordinario Marítimo que SEA BAY SHIPPING, INC. le sigue a BESTELLA NAVIGATION, INC, la firma forense RIVERA, BOLIVAR Y CASTAÑEDA, apoderados judiciales de la parte demandante y la firma forense MORGAN & MORGAN apoderados judiciales de la parte demandada han presentado Recurso de Apelación contra la Sentencia N°09 de 17 de diciembre de 2008, emitida por el Primer Tribunal Marítimo de Panamá.

La parte resolutiva de la Sentencia impugnada, es del tenor siguiente:

En mérito de lo expuesto quien suscribe, Jueza Suplente del Primer Tribunal Marítimo de Panamá, Administrando Justicia en Nombre de la República y por Autoridad de la Ley, RESUELVE:

DECLARAR parcialmente probada la pretensión de la demandante SEA BAY SHIPPING INC. en contra de la demandada BESTELLA NAVIGATION INC.

CONDENAR a la demandada BESTELLA NAVIGATION INC., a pagarle a la actora SEA BAY SHIPPING INC. la suma de DOCE MIL OCHO DÓLARES AMERICANOS CON 10/100 (USD 12,008.10) por incumplimiento de contrato más los intereses y gastos del proceso, los cuales serán liquidados oportunamente por Secretaría.

CONDENAR a la demandada BESTELLA NAVIGATION INC. al pago de costas por el trabajo en derecho, las cuales se fijan en la suma de TRES MIL DOS BALBOAS CON 02/100 (B/.3,002.02) conforme a la cuantía reconocida en juicio.

Fundamento de Derecho: artículos 17,72, 206, 388 y demás concordantes de la Ley 8 de 1982 reformada por la Ley 11 de 1986.

Notifíquese y cúmplase.

El tercer Recurso de Apelación, lo interpuso la parte demandada BESTELLA NAVIGATION, INC. contra la Resolución de 7 de enero de 2009 (fs.918, 919 y 920).

La Resolución impugnada dispuso lo siguiente:

"En mérito de lo expuesto quien suscribe, Jueza Suplente del Primer Tribunal Marítimo de Panamá, NO ACLARA la Sentencia N°9 de 17 de diciembre de 2008.

Fundamento de Derecho

artículo 394, 431, 434 y demás concordantes de la Ley 8 de 1982 reformada por la Ley 11 de 1986."

En consideración a que se trata de varios Recursos de Apelación dentro de un mismo proceso, por razones de economía procesal y en base a lo normado por el Artículo 1143 del Código Judicial, aplicable supletoriamente al presente caso, todas las apelaciones serán resueltas en esta única Resolución.

Procede, entonces, el análisis de los argumentos referentes a los Recursos presentados en el orden en el que fueron ventilados para, inmediato a ello, dejar sentada la posición de la Sala.

ANTECEDENTES DEL CASO

Consta en el expediente que la demandante SEA BAY SHIPPING INC. interpuso Proceso Ordinario Marítimo contra BESTELLA NAVIGATION INC., para que fuera condenada a pagarle la suma de US$269,738.32 más intereses, gastos y costas del proceso.

La demandante fundamenta su pretensión, en una relación contractual de fletamento por tiempo sobre la M/N "BESTELLA". Conforme dicho contrato el buque debía estar bajo la explotación de la parte actora por un espacio de 30 días, siendo el flete pactado por la suma de US$4,250.00 diarios, el cual debía ser pagado cada 15 días. El producto a transportar lo eran derivados del petróleo sin plomo, teniendo la nave 3,670 metros cúbicos de capacidad de carga, lo cual estaba al servicio del fletador de la nave al 98% excluyendo los slops.

Este contrato inició el día 10 de diciembre de 2005, procediendo la M/N "BESTELLA" a cargar el producto en la Terminal de Petroterminal de Panamá en Puerto Armuelles y al culminar, según los reportes de CAMIN CARGO CONTROL PANAMA, S. A., el buque cargó un total de 3,257,385 mts cúbicos, lo cual significó un "under performance" de 412.615 metros cúbicos con relación a lo pactado.

En virtud de la situación expuesta, el demandante presentó reclamo, respondiendo el representante de los armadores que remediarían la situación al cargar mayor volumen en los siguientes viajes, lo cual no sucedió. Sin embargo, el 30 de diciembre de 2005, al arribar el buque a Puerto Armuelles en Panamá, al realizarse las operaciones de carga y de verificarse los reportes de los inspectores independientes, la parte actora confirma que la nave se quedó corta en capacidad de carga 373.02 metros cúbicos en relación con lo dispuesto en el Contrato de Fletamento por tiempo.

Luego, el 10 de enero de 2006, cuando arribó el buque BESTELLA al Puerto El Callao fue abordado por un oficial del Port State Control, quien identificó una serie de anomalías y deficiencias en la nave, negando a los armadores que realizaran el abordaje, retrasando así la entrada del barco al Puerto hasta el 2 de febrero de 2006, cuando la misma estaba prevista para el día 23 de enero de 2006.

Concluye la demandante, señalando que la sociedad demandada incumplió el contrato de fletamento, como el "under performance" de la nave; producto dejado a bordo por incapacidad en la carga; demoras imputables a la embarcación, pérdida por intereses y pérdidas por disponibilidad del producto, lo cual le ocasionó daños y perjuicios.

El demandado, por su parte, en el escrito de corrección de contestación de demanda (fs.110) niega los hechos planteados por la parte demandante y aduce Excepción de Inexistencia de la Obligación, a través de la cual sostiene que la demandada BESTELLA NAVIGATION INC., cumplió a cabalidad con todas las obligaciones que le correspondían conforme el contrato de fletamento por tiempo suscrito entre ellas.

Durante la Audiencia Preliminar, las partes y la Juez de conocimiento fijaron los hechos controvertidos sobre los cuales versaría la audiencia ordinaria, siendo estos:

  1. Determinar si hubo un incumplimiento del contrato de fletamento suscrito entre las partes de este juicio en cuanto a la capacidad pactada. Así mismo, determinar si el lugar donde se depositó el combustible contenía otros productos como agua; si hubo demora, la causa de dicha demora y a quién es imputable la misma.

  2. Determinar si las pérdidas alegadas en intereses, baja cotización, incumplimiento del contrato, etc. corresponden a las sumas reales.

    Luego, se llevó a cabo la Audiencia Ordinaria el día y la hora fijada por el Tribunal con la participación de los apoderados judiciales de ambas partes. Aprovechando cada una de ellas la oportunidad de presentar sus alegatos orales y resumen escrito respectivamente.

    Mediante Sentencia N°9 de fecha 17 de diciembre de 2008, el Tribunal de la causa admitió parcialmente la obligación demandada, únicamente en cuanto a la capacidad de carga de la motonave demandada, a quien condenó al pago de la suma de B/. 12,008.10 y a la suma de B/. 3,002.02 en concepto de costas, decisión que fue apelada por ambas partes.

    Posteriormente, mediante escrito presentado en tiempo oportuno los procuradores judiciales del demandado presentaron escrito de aclaración de Sentencia, en cuanto al tema de costas se refiere, pues señalan que no hubo y no fue declarado por parte del Juzgador A quo la existencia de buena fe en el actuar del demandante. Esta solicitud fue decidida por Resolución de 7 de enero de 2009, en la cual el Tribunal desestimó la solicitud de aclaración presentada.

  3. RECURSO DE APELACIÓN PRESENTADO POR LA PARTE DEMANDADA BESTELLA NAVEGATION INC.

    Alega el Recurrente la procedencia del Recurso de Apelación al considerar que el Juez A quo erró en derecho al determinar que la demandada incumplió el Contrato de Fletamento de la M/N "BESTELLA", en cuanto a la capacidad de carga contratada.

    Fundamenta su censura, en que la Juez Marítima no respetó las normas procesales de la carga de la prueba, al pasar por alto la presencia en el expediente de una importante pieza probatoria y basar su decisión en la supuesta inexistencia de esta prueba y al ignorar flagrantemente la prueba pericial aportada por la parte demandada, lo cual conlleva una pretermisión de los Artículos 205 y 206 de la Ley 8 de Procedimiento Marítimo.

    Considera el Recurrente, que las razones dadas por la Juez A quo para concluir que la demandada incumplió el Contrato de Fletamento en cuanto a la capacidad de carga contratada del buque, no tiene ningún fundamento en la evidencia que obra en autos, lo cual afecta el derecho sustantivo debatido en el juicio.

    Puntualiza los errores de derecho en los que incurrió la Juez Marítimo así: a. Violación del orden de la carga de la prueba establecido en el Artículo 206 de la Ley 8, al considerar que el demandado no presentó ninguna prueba técnica que permitiese al Juzgador concluir que el demandado no cumplió con su obligación en ese sentido.

    Expone el Recurrente, que la Resolución impugnada contiene un error de derecho, al emitir un fallo condenatorio (si bien solo parcialmente) cuando la parte actora no ha producido la prueba técnica indispensable para sustentar dicha condena. La prueba técnica del Capitán Francisco Agudelo, evidencia de manera clara y precisa que la demandada sí cumplió con la capacidad de carga contratada en el respectivo Contrato de Fletamento.b. Violación del Artículo 205 de la Ley 8, error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba, al sustentar Sentencia en la supuesta ausencia de una prueba que sí milita en el expediente.

    Señala el Recurrente, que el documento Q88 era un componente clave de la prescripción técnica de la capacidad de carga útil de la M/N "BESTELLA", al cual hace referencia el Contrato de Fletamento. Este documento consta en el expediente contrario a lo manifestado por la Juez A quo en la Sentencia N°9, por lo que resulta falsa la premisa en la que descansa la Sentencia. c. Violación del Artículo 205 de la Ley 8, error de derecho en cuanto a la apreciación de prueba, al no tomar en cuenta la prueba pericial emitida por el Capitán Francisco Agudelo, aportada por la demandada.

    Expone el Recurrente, que la Juez A quo sin dar explicación alguna ignora el peritaje rendido ante el Tribunal por el Capitán Francisco Agudelo, quien a su concepto explicó con lujo de detalle, como se debían interpretar las especificaciones técnicas respecto a la capacidad de carga de la M/N "BESTELLA", según están descritas en el Contrato de Fletamento por tiempo.

    La capacidad de carga de la M/N "BESTELLA" para el producto diesel no se estima simplemente en función de volumen, sino también en función de las variables "peso" y "densidad", por ello el análisis del documento Q88 era tan importante. Por esta razón, el perito Agudelo prestó gran atención a la información allí contenida.

    Sin embargo, salta a la vista, la total omisión que hace la Juez A quo del factor peso/ densidad, cuando hace su dictamen particular sobre la capacidad de carga contratada, al calcular la capacidad de carga de la nave multiplicando 3,670 m3 por 0.98 (i.e. 98%), sin tomar en cuenta otros factores cruciales como los tanques de slops, el deadweight de la nave y el factor k.

    Concluye el Recurrente, que no existe nada en el expediente que contradiga las conclusiones rendidas por el perito técnico Capitán Francisco Agudelo. Que la Juez A quo, no cuenta con la idoneidad para descartar abiertamente y sin razones de fondo debidamente sustentadas un peritaje sobre una materia eminentemente técnica. Por ello, al haber prescindido sin explicación alguna de esta pieza probatoria clave, la Juez A quo incurrió en un grave error de derecho.

    Finalmente solicita, a los Honorables Magistrados de la Sala Civil, que REVOQUEN la condena contra la demandada y las costas que en consecuencia absuelva a la demandada de toda responsabilidad y se condene al demandante en costas.

    OPOSICIÓN A LA APELACIÓN DEL DEMANDANTE SEA BAY SHIPPING, INC.

    La firma forense Rivera, Bolivar y Castañedas se opone al Recurso de Apelación en los siguientes términos:

    Plantea el opositor que no le es dable a la Sala Civil de la Corte, en materia marítima conocer o examinar la labor silogística del Juzgador de primera instancia, pues en segunda instancia solo se discuten cuestiones de derecho más no así cuestiones de hecho o de valoración probatoria.

    La única forma de adentrarse a revisar la cuestión fáctica o probatoria en la causa, es cuando hay una evidente afectación del derecho sustantivo de la parte vencida en juicio, en tal caso debe darse clara luz sobre ese derecho sustantivo y sus consecuencias, aspectos que no se evidencian en el escrito de apelación.

    En cuanto a la alegada violación del Artículo 206 del Código de Procedimiento Marítimo, señala el opositor que no es una norma de derecho sustantivo, pues no consagra un derecho sustantivo para ninguna de las partes. Esta norma establece, un principio de procedimiento que tiene que ver con el mecanismo de ejercicio silogístico para la determinación del derecho.

    No se ha violado aquí, sostiene, el principio de la carga de la prueba ya que el Artículo 204 del Código de Procedimiento Marítimo, establece los elementos considerados como prueba, por ello es inadmisible que el Recurrente pretenda que el incumplimiento contractual pueda ser comprobado utilizando solamente la prueba pericial.

    Señala el opositor, que el hecho de la demora, pero especialmente de la falta de capacidad del buque, como causa de incumplimiento contractual, ha quedado documentado claramente en los correos electrónicos de 7 de enero de 2006, 5:10 P.M.; de 11 de enero de 2006, de 23 de enero de 2006; de 23 de enero de 2006 y el correo de 24 de enero de 2006. Además, habían hechos propios debido a la negligencia y descuido del fletante, su tripulación y su representante en Panamá, que motivaron demoras injustificadas que costaron dinero al demandante en su condición de fletador y esos hechos y su ocurrencia han sido aceptados por los mismos demandantes (Sra. Mery Eugenia de Pinzón y Sr. Luck Cheng), así como por el propio Capitán al referirse en la Inspección de 7 de enero, a las deficiencias encontradas y a la necesidad de solucionar las mismas.

    En cuanto a la violación del Artículo 205 del Código de Procedimiento Marítimo, por una supuesta prueba que obra en el expediente, que no fue tomada en cuenta por la Juez A quo, señala el opositor que consta en el expediente informes rendidos y presentados por CAMIN CARGO CONTROL los cuales dan cuenta específica de la imposibilidad del buque de transportar la totalidad de la capacidad de carga contratada y de la existencia de remanentes dejados a bordo que no fueron descargados.

    Adicional a ello, expone que el Recurrente no ha probado que el documento Q88 que aportó, efectivamente corresponda al Q88 que fue enviado para los efectos de la contratación y que sea el documento de la M/N "BESTELLA" que sirvió de antecedente o como medio para realizar el cubicaje de la nave.

    Finaliza señalando, que el peritaje del Capitán AGUDELO fue valorado por el Juez A quo, el que no se le haya dado una mayor fuerza probatoria que a otras pruebas es otro tema. En este sentido, señala que el Recurrente no debe perder de vista lo dispuesto en el Artículo 379 del Código Judicial, pues la prueba pericial no es la madre de todas las pruebas, ella debe ser valorada por el Juez en concordancia con el resto de los elementos probatorios que obran en autos.

    DECISIÓN DE LA SALA

    Como ha quedado expuesto, la parte Recurrente muestra su disconformidad con la Sentencia, respecto a la apreciación y valoración de las pruebas que hizo la Juez Marítima.

    De las constancias en autos, así como de los escritos formulados por las partes, esta Sala considera que en parte le asiste la razón al opositor cuando señala que en esta etapa no se pueden conocer asuntos de hecho, tal y como se desprende del Artículo 483 de la Ley de Procedimiento Marítimo, que le otorga competencia a esta Sala para conocer asuntos de derecho.

    En ese sentido, la Sala ha tenido oportunidad de pronunciarse sobre estos aspectos, mediante Sentencia de 24 de febrero de 1994 y mediante Sentencia de 28 de septiembre de 1995. En la primera de ellas, se expuso lo que se cita a continuación:

    "...

    Cuando la ley procedimental marítima señala que en esta instancia solamente pueden discutirse asuntos de derecho, significa que le está vedado al sentenciador de segunda instancia entrar a realizar cualquier análisis del elemento probatorio obrante en autos, ya se trate de apreciación o de valoración. Es evidente que la apelación en materia marítima es mucho más restrictiva que la casación porque no contempla los errores probatorios, lo cual a todas luces resulta lógico debido a esa percepción directa que tiene el juez marítimo con la prueba que le permite formarse un mejor concepto sobre el poder demostrativo de la misma... ".

    La segunda de las Sentencias citadas expresó, en lo pertinente, lo que a continuación se transcribe:

    ....

    1. La apelación, en materia marítima, es controladora no renovadora, todo ello, como consecuencia del mandato claro y expreso contendido en la ley procedimental marítima en el sentido de que el proceso marítimo ha de ser sustanciado y resuelto fundamentalmente en la primera instancia, lo cual guarda una estrecha relación con el principio de la oralidad. Dicho principio descansa en la concentración y en la inmediación.

    2. Dentro de los principios que informan el proceso marítimo se encuentra el de que A Los juicios marítimos serán de única instancia, pero, admitirán el recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia correspondiente.

    Al estudiar las normas que contemplan la apelación ( Arts. 481 hasta el art. 492 ) nos encontramos ante una excerta legal que se la piedra angular en el ámbito de conocimiento de la Sala de lo Civil. Se trata del artículo 483, cuya letra es así :

    " ARTICULO 483: En el recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia sólo podrán discutirse asuntos de derecho. Los hechos no podrán ser objeto de discusión en la segunda instancia":

    La norma legal en comento es diáfana y no deja dudas al respecto: en la apelación marítima, como regla general, no se contemplan los errores probatorios ( de contratación o de valoración), dada la percepción directa que tiene el juzgador marítimo con la prueba.

  4. El principio genérico al que hemos hecho alusión no es óbice para esta Sala, puesto que, si al momento de revisar las causas marítimas observa que se presentan errores en la labor de constatación de los hechos realizada por el tribunal a-quo, en donde los mismos ( errores) tienen como consecuencia inmediata el desconocimiento de los derechos sustantivos que la norma de derecho establezca en beneficio de alguna de las partes, a dicho estudio se adentrará. La labor que realiza la Sala en estos casos marítimos es individual A.

    ( Registro Judicial. Septiembre de 1995. Págs. 172-173).

    Tal como se colige, el error de apreciación probatoria puede ser conocido dentro de una apelación, pero debe sustentarse en una clara y evidente infracción de un principio procesal de valoración probatoria.

    Sobre el particular esta Sala, en Sentencia de 4 de junio de 1993, manifestó lo siguiente :

    " Por otra parte, con el objetivo de salvaguardar los principios de celeridad y oralidad que inspiran al Código de Procedimiento Marítimo, esta Sala de la Corte considera prudente aclarar que las apelaciones en las que se aleguen errores de apreciación probatoria cometidos por el Tribunal Marítimo de Panamá, sólo podrán ser concedidas si el vicio invocado conlleva una clara, evidente y diáfana infracción de un principio procesal de valoración probatoria. La simple oposición de criterios entre el apelante y la sentencia impugnada, en la que subsista alguna duda en cuanto a la afirmación del recurrente, será suficiente para mantener el criterio del Tribunal Marítimo, toda vez que el trámite realizado ante ese juzgador, permite una mayor aproximación a los hechos de la causa, debido al pleno cumplimiento del principio procesal de inmediación, que solo se produce a través de las audiencias que SOLO en esa primera instancia se realizan. "

    La Sala como Tribunal de Apelaciones Marítimas entra a conocer la presente alzada, por considerar que el Recurso ensayado se circunscribe a la excepción jurisprudencial planteada en los casos de error de apreciación probatoria, la cual puede ser conocida dentro de una apelación, cuando se trata de una clara y evidente infracción a un principio procesal de valoración probatoria.

    El Recurrente plantea, que el Juez A quo violó las disposiciones contenidas en los Artículo 205 y 206 de la Ley de Procedimiento Marítimo al pasar por alto la presencia en el expediente de la prueba consistente en el documento Q88, prueba que a su concepto es importante para determinar la capacidad de carga de la M/N "BESTELLA" y basar su decisión en la supuesta inexistencia de esta prueba, así como al ignorar flagrantemente la prueba pericial solicitada por la parte demandada.

    En cuanto al primer cargo, consta en la Sentencia N°9 de 17 de diciembre de 2008, que la Juez de conocimiento describió el caudal probatorio aportado por las partes al proceso, observando la Sala que en el aparte donde se describen las pruebas de la parte demandada, aparece la copia del Q 88 de la M/N "BESTELLA". Sin embargo, en la Sentencia al decidir sobre la capacidad de carga de la motonave, se expuso lo que cita a continuación:

    "Verificándose los documentos aportados por las partes sobre la carga y descarga del combustible de la M/N "BESTELLA" sobre el que trata este juicio, específicamente copia de los informes emitidos por la empresa CAMIN CARGO CONTROL sobre la carga del diesel en Petroterminal de Panamá (fs. 356 y ss9, copa simple del Time Log Report y Carta de Protesta de Camin Cargo Control de 13 de diciembre (fs 384) Original de los "Vessel Tank Ullage Report" (fs 553), aunado al hecho que el Q88 sobre el cual se basó el precitado contrato de fletamento no fue aportado al expediente, confirma esta Juzgadora que asiste la razón al demandante cuando sostiene que no cumplió la demandada BESTELLA SHIPPING INC. con la capacidad de carga útil del buque pactada de 3,670 metros cúbicos al 98%, es decir 3,596.60 metros cúbicos, para los viajes realizados por la M/N BESTELLA" amparados por el contrato de fletamento suscrito por SEA BAY SHIPPING INC., y BESTELLA NAVEGATION INC.

    Como se lee del extracto de la Sentencia citada, el Juzgador A quo desconoció el medio de prueba aportado por la demandada, pues pese haberlo citado como prueba obrante en el expediente y de reconocer que es una prueba fundamental para determinar el cargo de falta de capacidad del buque, no emitió concepto alguno respecto al valor probatorio que ostenta la prueba, limitándose a señalar que la prueba Q 88 no fue aportada.

    El opositor por su parte, como argumento en contra de lo manifestado por el Recurrente señaló que no ha probado que el documento Q 88 que aportó efectivamente corresponde al que fue enviado para los efectos de la contratación y que es el documento de la M/N "BESTELLA" que sirvió como antecedente o como medio para efectos de realizar el cubicaje de la nave.

    Debe señalar la Sala, que el documento Q 88, es un documento contentivo de un Cuestionario Internacional con datos técnicos de la nave, entre cuya información se establece precisamente cuáles son las capacidades de carga de cada una de las bodegas, las capacidades de bunker de la nave entre otras informaciones, lo cual, sin duda alguna, resulta ser una prueba de importancia cardinal para determinar el aspecto de disconformidad planteado.

    En este sentido, el perito Capitán FRANCISCO AGUDELO en la sustentación de su Informe pericial durante la Audiencia Ordinaria, expuso respecto al documento en mención lo que se cita a continuación:

    "...

    DEMANDADA: ¿Qué es Q88?

    PERITO: El Q88 o cuestionario 88 es un documento internacional que deben tener todos los barcos que transporten líquidos, combustibles, hasta químicos, en el cual se da la información detallada de cuándo fue construido el barco, quién lo construyó, quienes son sus operadores, quienes son sus armadores, cuáles fueron las últimas cargas que el cargo tomó, cuáles son las capacidades de cada una de sus bodegas, cuáles son sus capacidades de bunker, cuáles son su autonomía, cuáles son sus consumos, en fin una información suficientemente grande para que la persona que está charteando el barco sepa exactamente lo está alquilando.

    ..."

    Evidencia la Sala que consta en el expediente a fs. 643 a fs. 650 un documento identificado como Cuestionario Q88 (versión 2), de la M/N "BESTELLA", cuyo ownership es BESTELLA NAVEGATION INC., de fecha 17 de octubre de 2006. Es por ello, que se puede afirmar que efectivamente el demandado aportó al expediente un documento identificado como Q88 de la M/N "BESTELLA".

    Ahora bien, el Contrato de Fletamento por tiempo, cuyo incumplimiento se discute en la presente causa es de fecha 30 de noviembre de 2005, el cual dio inició el día 10 de diciembre de 2005 y debía finalizar según los términos allí pactados en 30 días, realizándose la última descarga el día 2 de febrero de 2006.

    Ante las circunstancias descritas, no puede esta Sala considerar que el Q 88 de fecha 17 de octubre de 2006 que reposa en el expediente, es al que hace referencia la cláusula de capacidad de la M/N BESTELLA contenida en el Contrato de Fletamento de fecha 30 de noviembre de 2005, pues no tendría sentido emitirlo luego de finalizado el Contrato, cuando precisamente su finalidad era utilizarlo para estimar la capacidad de carga de motonave, a partir de la información precisa y técnica que de la M/N BESTELLA contiene. Es por ello, que le asiste razón a la Juez de conocimiento cuando señala en la Sentencia que este documento no fue aportado al proceso.

    Como corolario de lo expuesto, no puede señalar el Recurrente que hubo violación del Artículo 205 de la Ley 8, al no ser evaluada la prueba contenida en el documento Q 88 de fecha 17 de octubre de 2006, señalada como inadvertida por el Juzgador Marítimo. Sin embargo, se hace un llamado de atención a la Juez A quo en el sentido que debe exponer en la Sentencia las razones que motivan sus decisiones con la claridad que el caso requiere, a fin que las mismas sean comprensibles por las partes del proceso, evitando así la interposición de recursos.

    En cuanto al cargo consistente en la falta de valoración de la prueba pericial aportada al proceso, para determinar la capacidad de carga de M/N "BESTELLA", que realizó el perito Capitán FRANCISCO AGUDELO, debe señalar la Sala que no le asisten dudas respecto a la idoneidad del Capitán AGUDELO, para realizar el cálculo de la capacidad de carga de la nave descrita en el Contrato de Fletamento, ello derivado de los estudios y trabajos que ha desempeñado a lo largo de su carrera, tal cual se observa en la hoja de vida aportada al proceso (ver fs.669 a 685).

    Ahora bien, en dicho Informe el Capitán AGUDELO expuso que el Q88 era un documento de gran importancia para determinar el punto objeto de estudio y que por ello prestó gran atención a la información allí contenida, para realizar su informe. Sin embargo, surge la interrogante de cómo puede el perito AGUDELO prestar gran atención a un documento que no corresponde en cuanto a la fecha de emisión con el Contrato de Fletamento por tiempo cuyo incumplimiento se discute?.

    Es imposible, suscribir un contrato en diciembre de 2005 y aplicarle un documento de fecha posterior a la suscripción del mismo, es decir de fecha 17 de octubre de 2006, aunque el mismo corresponda a la M/N BESTELLA. Este documento, consiste en un cuestionario que debe ser llenado cada cierto tiempo por los armadores o propietarios de buques, precisamente por la posibilidad de variación a la que esta sujeta la información allí contenida, por lo que resulta impreciso que el perito sustente su informe en una prueba emitida con posterioridad a la finalización del Contrato de Fletamento.

    La Ley 8 en el Artículo 379 señala al Juzgador que no puede desconocer lo dictaminado por peritos de probada especialidad, en relación con aspectos técnicos sometidos a sus consideraciones, tomando en cuenta que sus opiniones guarden uniformidad y coherencia con los hechos, cuando al respecto dispone:

    "ARTÍCULO 379. La fuerza del dictamen pericial será estimada por el Juez teniendo en consideración los principios científicos en que se funde, la relación con los hechos, la concordancia de su aplicación con las reglas de la sana crítica, la competencia de los peritos, la uniformidad o disconformidad de sus opiniones, y demás pruebas y otros elementos de convicción que ofrezca el proceso".

    Es sobre la base de lo expuesto en la norma transcrita, que deberá el Juzgador apreciar las pruebas periciales al momento de emitir la Sentencia, pues el dictamen pericial por sí solo no constituye plena prueba. En este sentido, resulta oportuno citar lo expuesto por el jurista Jorge Fábrega, el cual en su obra MEDIOS DE PRUEBA, 1,978. p.403) manifestó lo señalado a continuación:

    "...la prueba pericial no obliga sino mediante la valuación jurídica del juez, que es a quien corresponde, en definitiva, determinar el valor probatorio del peritazgo. Este, ni aún en el caso de que haya sido objetado y se rechacen las objeciones, tiene necesariamente el valor de plena prueba, pues tal valoración sólo le corresponde cuando es uniforme y está explicado y debidamente fundamentado; pero es al juzgador a quien le incumbe analizarlo para determinar si reúne esas calidades, y sólo cuando encuentre que en verdad las tiene, debe conferirle pleno valor probatorio, pues como hemos dicho, la ley no lo obliga a admitirlo o rechazarlo mecánica o ciegamente." (Medios de Prueba, 1978. p.403).

    Considera la Sala, que contrario a lo que señala el Recurrente la Juez de grado sustentó el punto controvertido consistente en la capacidad de carga de la M/N "BESTELLA", en pruebas que reposan en el expediente, las cuales le permitieron determinar con la certeza que se requiere, la capacidad de carga de la nave fletada. Estas pruebas, tal cual se describen en la Sentencia consisten en el Informe emitido por CAMIN CARGO CONTROL, visible a fs. 356; TIME LOG REPORT y la CARTA DE PROTESTA DE CAMIN CARGO, visible a fs. 384; Original de los Vessel Tank Ullage Report, documentos que dan cuenta que la M/N BESTELLA no cumplió con la capacidad de carga a la cual se había comprometido, lo cual evidencia que los datos descritos por el Juzgador al momento de calcular la capacidad de la nave no fue producto de la inacción del demandante, como expuso el Recurrente en el escrito de alzada ni mucho menos se encuentra sustentado únicamente en el conocimiento particular que sobre la materia posee la Juez.

    Es de señalar, que cuando las partes acuerdan en un Contrato de Fletamento una cantidad de carga específica, queda sujeta a la cantidad pactada. En este sentido, se entiende que los fletadores ejercen su opción hasta el máximo de carga contratada que el buque puede embarcar, considerando todos los pesos que este necesita adicionar para realizar una travesía segura.

    Es por las consideraciones expuestas, que se descartan todos los cargos esgrimidos por el Recurrente BETELLA NAVEGATION, INC. contra el fallo impugnado.

  5. RECURSO DE APELACIÓN CONTRA LA SENTENCIA N°9, propuesta por el demandante SEA BAY SHIPPING, INC.

    El Recurrente plantea en su escrito de Apelación su disconformidad con el Fallo emitido por la Juez del Tribunal Marítimo, en tres aspectos fundamentales: contaminación por agua; cantidades dejadas abordo por incapacidad de descarga y demoras.

    En este sentido, sostiene el Recurrente que la decisión del Tribunal A quo de negarle personería adjetiva a su mandante en lo que toca a las reclamaciones por desmejora en la calidad del producto constituye una violación al Artículo 205 de la Ley de Procedimiento Marítimo, por constituir un error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba.

    Durante la Audiencia plenaria, sostiene el Recurrente que presentaron una serie de documentos que daban cuenta de la legitimidad que posee para proceder con la reclamación. Entre ellas, describe la carta de 22 de febrero de 2006 enviada por BAYROSE TRADING CORP., quien a su vez recibió una reclamación de parte de OCEAN MARINE SAC en relación con el producto transportado a bordo de la M/N "BESTELLA". Frente a BAYROSE TRADING CORP. y al consignatario OCEAN MARINE SAC en Perú, el demandante adquirió una obligación de sanear los vicios que presentó el combustible transportado y que fuera, a su vez, contaminado a bordo de la M/N "BESTELLA".

    Luego, el Recurrente cita el testimonio del señor JOSÉ REYES, en el cual se reconoce la reclamación y la consecuente obligación de pago. Por ello, considera que hay una legitimación para actuar, en vista de la reclamación que interpusiera el consignatario de la carta en Perú a BAYROSE TRADING y esta a su vez a SEA BAY SHIPPING, INC.

    Otro aspecto de disconformidad que plantea el Recurrente contra el Fallo emitido por la Juez Marítima, radica en las demoras imputables a BESTELLA NAVIGATION. Contrario a lo decidido en el fallo, considera que no se tomaron en cuenta una serie de comunicaciones e intercambios que se dieron entre las partes y que reposan en el expediente, lo cual a su concepto constituye una violación del Artículo 205 de la Ley de Procedimiento Marítimo.

    Entre los correos que no fueron tomados en cuenta figuran el del 7 de enero de 2006, 5:10 p.m. enviado por el Sr. Luck Cheng; Correo de 11 de enero de 2006, enviado por la Sra. Mery Eugenia Herrera de Pinzón; Correo de 23 de enero de 2006 enviado por Agencia Marítima de Barcos al Capitán de la M/N BESTELLA y otros; Correo de 23 de enero de 2006 enviado por Ambar Marine a varios y el Correo de 24 de enero de 2006, enviado por Ambar Marine, a varios.

    Sostiene el Recurrente, que la demora en la descarga no sólo ha quedado documentada en los correos electrónicos citados, los cuales considera producto de la negligencia del demandado al no mantener la nave en condiciones de navegabilidad y apta de acuerdo a las normas internacionales relacionadas con la preservación de la vida humana en el mar. Adicionalmente, señala que habían hechos propios debido a la negligencia y descuido del fletante, su tripulación y su representante en Panamá, que motivaron demoras injustificadas que costaron dinero al actor en su condición de fletador y que esos hechos y su ocurrencia han sido aceptados por los mismos demandantes, así como por el propio Capitán cuando en la Inspección de 7 de enero se refiere a las deficiencias encontradas a la M/N BESTELLA y la necesidad de solucionar las mismas.

    Considera entonces, que existieron demoras en la descarga no imputables al fletador debido a la innavegabilidad del barco, declarada y ocurrida entre el 7 de enero de 2006 al 18 de enero de 2006 inclusive. Expone, que se acredita la negligencia del fletante, su capitán o su agente al no tramitar adecuadamente y dar los avisos correspondientes para que la nave pudiera entrar a puerto oportunamente y no perder el cupo que tenía para la descarga en la terminal portuaria.

    Finalmente, solicita el Recurrente se modifique la Sentencia y condene a la empresa BESTELLA NAVEGATION INC., al pago de la suma de US$269,738.32, más los intereses, los gastos y las costas que se generen hasta la total cancelación de la obligación.

    OPOSICIÓN AL RECURSO DE APELACIÓN

    La firma forense MORGAN & MORGAN, actuando como apoderados judiciales de la parte demandada, presentaron escrito de oposición al Recurso de Apelación interpuesto por SEA BAY SHIPPING INC., fundamentado en las siguientes consideraciones.

    En primer lugar, el opositor hace énfasis en que toda la apelación se fundamenta en una mera disconformidad con la evaluación de la prueba que obra en autos, lo cual claramente escapa del ámbito de competencia que el Artículo 484 de la Ley de Procedimiento Marítimo prescribe para esta superioridad, en cuanto a Tribunal de Apelaciones Marítimas.

    En cuanto al reclamo de las alegadas desmejoras, daños y/o faltantes a una carga transportada en virtud de unos conocimientos de embarque visibles a fs. 533 y 534, se desprende que la demandante no figura ni como embarcador ni como consignatario de la carga en cuestión, ni tampoco existe una prueba que acredite que la demandante fuera la propietaria de la carga en cuestión.

    Luego, señala el opositor que la carta que trae a colación el Recurrente de 22 de febrero de 2006, no prueba la legitimidad activa del demandante para demandar por faltantes y/o alegados daños a la carga que fue transportada por la "Bestella" durante la vigencia del Contrato de Fletamento por tiempo. Tampoco, hay certeza que el alegado reclamo por US$134,686.94 se haya formalizado, lo que si queda claro para el opositor es que SEA BAY SHIPPING no le ha pagado a BAYROSE SHIPPING los US$134,686.94 que describe la nota.

    Concluye el opositor señalando, que la demandante no ha sufrido ninguna merma de tipo pecuniario en sus activos respecto a alegados faltantes y/o daños a la carga transportada a bordo de la BESTELLA, tal y como bien señaló la Juez A quo. Considera, que ni siquiera esta claro quién era el dueño de la carga que alegadamente resultó faltante o afectada, pues el propio testigo citado por el actor en el Recurso testificó que no tenía idea quién era el comprador de la carga.

    Plantea el opositor, que del propio testimonio de Sr. Reyes se desprende que están frente a una alegada reclamación entre compañías filiales, en donde el alegado acreedor es propietario del alegado deudor. La conclusión es obvia: la deuda que reclama BAY ROSE TRADING no es real.

    En cuanto al último aspecto de disconformidad, expone el opositor que el Juez A quo no tomó en consideración una serie de comunicaciones e intercambios entre las partes, que determinan la existencia de las demoras imputables a BESTELLA NAVEGATION. La detención de un buque por deficiencias, ya sea por la Autoridad de Control de Puerto o por las autoridades del Pabellón de la nave, es algo que debe quedar registrado en documentos oficiales, que no fueron aportados al proceso por la parte actora. Señala, que hay pruebas que acreditan que la M/N BESTELLA no tenía deficiencias ni mucho menos fue detenida por alguna autoridad competente de formal tal que estuviese incapacitada para brindar el servicio para el cual fue fletada en las fechas que alega el actor.

    Como prueba de ello cita las pruebas que constan a fojas 509 y 512, así como el Informe de Inspección del Teniente Harry Chiarellay de la Marina de Guerra del Perú el cual señala que la M/N BESTELLA estaba libre de deficiencias.

    Finalmente, solicita el opositor que se desestime la apelación formulada por la representación judicial de la parte demandante y se confirme la Sentencia N°09 de 17 de diciembre de 2008, salvo en aquellos aspectos que han sido objeto de su apelación.

    CRITERIO DE LA SALA

    El Recurrente expone como objeto de su Recurso, entre otros aspectos la verificación del valor probatorio otorgado por el Juez A quo a varias de las pruebas por ellos aportadas, cuando es por todos conocidos que en la Jurisdicción Marítima antes de las Reformas de enero de 2009, el Recurso de Apelación se surte ante la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, para que como Tribunal Superior puedan discutirse asuntos de derecho, tal cual se expuso en líneas anteriores.

    Los hechos no podrán ser objeto de discusión y ello por disposición expresa del Artículo 483 de la Ley 8 de 30 de marzo de 1982, reformada, que a continuación se transcribe.

    "Artículo 483: En el recurso de apelación ante el Tribunal Superior sólo podrán discutirse asuntos de derecho. Los hechos no podrán ser objeto de discusión en la segunda instancia."

    De la norma transcrita se infiere claramente el aspecto a ser discutido por el Tribunal de alzada, no previendo dicha norma la posibilidad que se entre a considerar el tema de la apreciación o valoración que de las pruebas hace el Juez.

    Luego, de una lectura del Recurso de Apelación y de la Sentencia emitida por la Juez Marítimo, se evidencia que la disconformidad planteada gira en torno al criterio expuesto por el Juzgador en cuanto al valor probatorio asignado a determinadas pruebas, lo que en modo alguno violenta un principio procesal de valoración probatoria, sino que se ubican en una oposición de criterios entre el Juzgador y el Recurrente.

    En atención a lo expresado por la jurisprudencia previamente transcrita, en consonancia con las normas y principios que rigen el procedimiento marítimo, esta Sala se encuentra imposibilitada para entrar a pronunciarse sobre los cargos que se formulan contra el fallo impugnado, por lo que no proceden los cargos expuestos por el Recurrente contra la Sentencia impugnada.

  6. RECURSO DE APELACIÓN CONTRA LA RESOLUCIÓN DE 7 DE ENERO DE 2009, presentada por la demandada BESTELLA NAVIGATION, INC.

    El Recurrente fundamenta su inconformidad con la Resolución apelada en los siguientes puntos:

  7. La Juez A quo erró en derecho al no condenar a la demandante en costas por el trabajo en derecho, en razón de haber pedido más de lo que se debía.

    Señala el Recurrente, que la Sentencia N°9 de 17 de diciembre de 2008 no contiene mención expresa respecto a la "evidente buena fe" del demandante; tampoco se evidencia la existencia de buena fe del demandante respecto a la porción de su reclamo que fue desestimada por el Tribunal.

    Como sustento jurisprudencial cita el Fallo de 7 de julio de 2005, en el caso que LUIS ALBERTO DAVILA contra MARITZA DE LA ESPRIELLA JOVANÉ et al.

    Finalmente, expone que el total de costas para la cantidad señalada como exceso en la pretensión es de B/44,659.53; que las costas entre las partes debían ser compensadas de manera que, a la demandante le correspondería pagar un saldo de B/41,657.51.

  8. Sin perjuicio de lo anterior, expresa el Recurrente, que la Juez A quo erró en derecho al no condenar a la demandante, por lo menos a pagar los gastos del proceso; señalando que independientemente que el Tribunal A quo estimase que la parte actora actuó con evidente buena fe, no obstante ha debido condenar a la demandante al pago de las costas por la porción correspondiente de los gastos previstos en los ordinales 2, 3 y 4 del Artículo 430 del Código de Procedimiento Marítimo.

    Seguidamente, expone el apelante que la parte demandada ha incurrido en cuantiosos gastos para defenderse de la demanda excesiva de la parte actora, entre los que destaca el mantener una fianza por la suma de US$345,672.89 consignada para levantar el secuestro de la M/N BESTELLA, los costos del perito técnico Cap. FRANCISCO AGUDELO y otros.

    Finalmente, solicita el Recurrente a los Honorables Magistrados de la Sala Primera revoquen la Resolución de 7 de enero de 2009 y en su lugar decreten la condena en costas de la parte demandante por el trabajo en derecho, como por los gastos del proceso, en la porción de la pretensión que resulte desestimada del proceso.

    OPOSICIÓN AL RECURSO

    La firma forense RIVERA, BOLIVAR Y CASTAÑEDAS, se opone al Recurso de Apelación en los siguientes términos.

    Considera el opositor, que no existe asidero legal alguno para sustentar la reclamación que está endilgando la representación judicial del Recurrente, puesto que el Artículo 431 de la Ley de Procedimiento Marítimo impone al Juez que conoce de la causa, la obligación de sancionar a la parte contra la cual se pronuncie una Resolución judicial, con costas.

    No puede señalarse que la Sentencia ha sido dictada en su contra, pues en ella se reconoció parte del petitum, por lo que hubo una condena contra la parte demandada por razón de la demanda interpuesta.

    Tampoco considera cierto señalar que, la negación de algunos extremos de la demanda se debió a un desinterés o falta de "onus probandi" en el proceso. Muy por el contrario, se allegaron al proceso las pruebas documentales y testimoniales pertinentes; se absolvieron los cuestionarios y la aceptación de hechos preparados por la parte demandada y estuvieron presentes y participaron de todos los actos procesales actuando de manera respetuosa y diligente con el Despacho y con la contraparte.

    En cuanto al último aspecto de la censura, relacionado al pago de gastos expuso, que es inadmisible que el Recurrente pretenda darle una interpretación gris al Artículo 431 de la Ley 8, el cual es claro en los aspectos que de él se desprenden:

  9. Para que haya lugar a una condena en costas, es necesario que una parte haya sido vencida en juicio.

  10. Ese vencimiento no es parcial; debe ser total, lo que implica que la pretensión integra debe ser desestimada.

  11. Para que se reconozca el pago de gastos, es necesario que la parte vencida haya así sido declarada.

    Finalmente, señala el opositor que la única manera que una de las partes pueda exonerarse del pago de costas y gastos es que el Juzgador declare que se litigó de buena fe como ocurrió en la presente causa. Es por ello, que solicita se desestime el Recurso de apelación ensayado por la parte demandada.

    CRITERIO DE LA SALA

    De lo expuesto por el Recurrente, se observa que su censura va dirigida contra dos aspectos fundamentales de la Resolución, a saber:

  12. La Juez A quo erró en derecho al no condenar a la demandante en costas por el trabajo en derecho, en razón de haber pedido más de lo que se debía.

  13. La Juez A quo erró en derecho al no condenar a la demandante, por lo menos a pagar los gastos del proceso.

    Como se ha señalado en líneas anteriores, la pretensión interpuesta por la parte actora SEA BAY SHIPPING, INC, estaba dirigida a probar que la sociedad demandada incumplió el Contrato de Fletamento, como el under performance de la nave, producto dejado a bordo por incapacidad en la carga; demoras imputables a la embarcación, pérdida por intereses y pérdidas por disponibilidad del producto, lo cual le ocasionó daños y perjuicios que interpuso por la suma de B/269,738.32.

    La Sentencia emitida por la Juez A quo, reconoció parcialmente lo pretendido por la parte actora, puesto que solo se acreditó el incumplimiento en cuanto a la capacidad de carga de la M/N "BESTELLA", de acuerdo a los términos fijados en el Contrato de Fletamento por tiempo suscrito entre las partes, tema que será confirmado luego del estudio de los Recursos de Apelación en líneas anteriores estudiados.

    Ahora bien, la parte demandada presentó escrito de aclaración y corrección de la Sentencia N°9 de 17 de diciembre de 2008, la cual no fue acogida por la Juez A quo, quien sustentó su decisión en lo que se cita a continuación:

    "...

    En la presente causa marítimo incoada por SEA BAY SHIPPING, INC. este Tribunal resolvió condenar a la demandada BESTELLA NAVIGATION INC., si bien la cuantía reconocida en juicio fue mucho menor a la pretendida por la actora, específicamente un 96% menos, tal y como señalara en su escrito de aclaración la representación judicial de la demandada; de las constancias procesales que obran en el expediente, colige esta Juzgadora que la actora aún cuando no logró probar la totalidad de las pretensiones de su demanda, quedó claro para este Tribunal que en algunos puntos si lo demostró, tal como se le reconoció en la Sentencia recurrida.

    Por otro lado, consideramos que la demandante actuó en todo momento con evidente buena fe, por lo que cabe aplicar el artículo 434, el cual señala lo siguiente:

    "434. Si el demandante hubiera pedido más de lo que se debía, y el demandado tuviera que hacer gastos para defenderse del pago de ese exceso, aquél será condenado al pago de las costas que tal defensa involucre, a menos que haya procedido por un justo motivo de error a juicio del Tribunal. En este evento cabe la compensación de costas..."Lo subrayado es del Tribunal.)

    Con respecto a la jurisprudencia aportada por la parte demandada BESTELLA NAVIGATION INC. y la cual le sirve de fundamento a su pretensión, cabe señalar que no se trata de situaciones similares, ya que parte de la cuantía de la demanda se originaba de un contrato que luego de valorarlo el Tribunal, era evidente que existía de acuerdo a éste, la suma demandada en demasía."

    Con relación a la falta de condena en costas a la parte demandante por el trabajo en derecho, en razón de haber pedido más de lo que se debía, debe señalar esta Sala de la Corte, que el Juez A quo expuso que las mismas no eran procedentes dado que el demandante había actuado dentro del proceso con evidente buena fe, lo cual se sustenta en el hecho que el demandante logró acreditar algunos de los puntos objeto de su pretensión.

    Ahora bien, la Sala considera que si bien el caso que nos ocupa revela un exceso en la pretensión ejercida por la demandante, no hay evidencia de que SEA BAY SHIPPING, INC. haya procedido de mala fe.

    El Artículo 431 de la Ley 8, antes de las Reformas de 2009, establece parámetros claros que excluyen la concurrencia de buena fe, al establecer que:

    "Artículo 431: En toda sentencia o auto se condenará en costas a la parte contra la cual se pronuncie, salvo que a juicio del Tribunal haya litigado con evidente buena fe, sobre lo cual se hará mención expresa en la resolución.

    En ese caso de evidente buena fe, el tribunal podrá condenar sólo a los gastos previstos en los ordinales 2, 3 y 4 del artículo anterior.

    No podrá estimarse que hay buena fe, entre otros casos, cuando el juicio se sigue sin que el demandado comparezca al juicio; haya habido necesidad de promover ejecución en contra del deudor para la satisfacción del crédito; cuando el vencido hubiere negado pretensiones evidentes de la demanda o de la contrademanda, que el proceso indique que debió aceptarlas al contestar aquellas; cuando la parte hubiere aducido documentos falsos o testigos falsos; cuando no se rindiere ninguna prueba para acreditar los hechos de la demanda, las excepciones interpuestas, o cuando se advierta ejercicio abusivo del derecho de gestión.

    También habrá lugar a imperativa imposición de costas cuando se interponga un recurso por una sola de las partes, y la resolución respectiva sea substancialmente mantenida o confirmada, cualquiera que se a su clase y naturaleza. Lo mismo es aplicable al que desiste, deja caducar la instancia, o permite que se declare desierto cualquier recurso. La condena en costas se hará siempre que medie solicitud al respecto.

    Cuando del proceso resulte que la parte no ha dado motivo a la interposición de la demanda, petición o recurso, y se allanare dentro del término para contestarlo, el Juez podrá según las circunstancias, reducir las costas al demandado, exonerando de las mismas o imponerle costas al actor.

    "

    Desde otro punto de vista, cabe destacar que en este caso la demandada planteó en su defensa su total carencia de responsabilidad en los daños causados a SEA BAY SHIPPING, INC., situación que no fue surgida en la primera instancia.

    Como corolario de lo expuesto, la Sala estima que la condena en costas que le fue impuesta a la parte demandada se ajusta a derecho en virtud de lo dispuesto en el primer párrafo del Artículo 431 de la Ley de Procedimiento Marítimo, que señala que en toda Sentencia o Auto se condenará en costas a la parte contra la cual se pronuncie, salvo que a juicio del Tribunal haya litigado con evidente buena fe, sobre la cual se hará mención expresa en la Resolución. Si bien es cierto, la condena impuesta al demandado resultó inferior a la suma que se había reclamado en la demanda, no se considera aplicable lo dispuesto en el Artículo 434 ibidem en vista que, efectivamente, se condenó a la parte demandada por lo que también debe cubrir las costas, eso sí, tomando en cuenta para el cómputo de las mismas, la cuantía de la condena y no de la demanda.

    En vista de lo anterior, la Sala se adhiere al punto de vista expresado por la Juez Marítima en cuanto a este aspecto de la controversia.

    En cuanto al segundo aspecto planteado en la censura, relacionado con la condena en gastos, a la parte demandante, debe señalar la Sala de la Corte que dicho aspecto de la censura no fue considerado por el demandante cuando solicitó al Tribunal A quo aclaración y corrección de la Sentencia N°9 de 17 de diciembre de 2008, por lo que no puede esta Sala pronunciarse sobre un aspecto no estimado por el Juez de conocimiento.

    Sin embargo, resulta claro que los gastos en los cuales haya tenido que incurrir la parte vencedora en un proceso, para la defensa de sus derechos, constituyen, en principio un perjuicio del cual, como regla general, ha de ser resarcido por la parte vencida, en virtud de la condena en costas, las cuales han de fijarse en la parte resolutiva de la Sentencia, de manera objetiva, es decir, independientemente de la buena o mala fe con que haya actuado esta última.

    En la presente causa, la parte vencedora no resulta ser la demandada, en cuanto al exceso en la cuantía de la demanda el Juez Marítimo declaró la existencia de buena fe en su actuar por lo que no procede la condena en costas y gastos del actor.

    Para concluir y con vista en todo lo anterior, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA PRIMERA, DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, RESUELVE:

PRIMERO

CONFIRMA en todas sus partes la Sentencia N°9 de 17 de diciembre de 2008 dictada dentro del Proceso Ordinario Marítimo que SEA BAY SHIPPING INC. le sigue a BESTELLA NAVIGATION INC.

Las obligantes costas a cargo de los Recurrentes SEA BAY SHIPPING, INC. y BESTELLA NAVIGATION INC. se entienden compensadas.

SEGUNDO

CONFIRMA la Resolución de 7 de enero de 2009, dictada dentro del presente proceso.

Se condena en costas a la parte Recurrente BESTELLA NAVIGATION, INC. a la suma de B/250.00.

Notifíquese.

 

OYDÉN ORTEGA DURÁN

HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA -- HARLEY J. MITCHELL D.

SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)