Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Panama), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 26 de Marzo de 2015

PonenteVictor L. Benavides P.
Fecha de Resolución26 de Marzo de 2015
EmisorTercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS: La licenciada Y.N.L.S., actuando en nombre y representación de I.D.D.J., ha recurrido en casación laboral contra la Sentencia de 23 de agosto de 2013, emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral Ut Supra. El fin perseguido con el presente recurso consiste en que la S. revoque en todas sus partes la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial el 23 de agosto de 2013 y, en su defecto, se reconozca el pago de las prestaciones laborales de la trabajadora. I. ANTECEDENTES DEL RECURSO El negocio laboral dentro del cual se origina el recurso que nos ocupa, tiene su génesis en una demanda instaurada en el Juzgado Segundo de Trabajo de la Primera Sección, a través de la cual la trabajador I.E.D.D.J. solicitó la condena de la empresa DISTRIBUIDORA XTRA, S.A., respecto al pago de diez mil setenta y siete con noventa centésimos (B/.10,077.90) en concepto de vacaciones, XIII mes y prima de antigüedad. Fundamenta su pretensión afirmando que inició labores con la demandada el día 13 de octubre de 1999, como repostera en la Panadería, devengando un salario mensual de B/.376.48 Que mantenía con la empresa demandada contratos continuos por tiempo definido en violación de lo dispuesto por los artículos 75, 77 (num. 3) y 79 del Código de Trabajo. Ante la demanda presentada, el apoderado judicial de la empresa DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. niega la pretensión de la señora DIAZ DE J., alegando que la demandante sostuvo en sus inicios una relación laboral con una empresa denominada DISTRIBUIDORA MUHAR, S.A. quien la registro como su empleadora en distintos periodos laborados mediante contratos por tiempo definido y en otras ocasiones dicha relación finalizaba por renuncia ratificada de la trabajadora. Que la demandante, de forma posterior, sostuvo relación laboral con la empresa DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. desde el 19 de julio de 2006, culminándose dicha relación en algunas ocasiones por vencimiento de contrato y, en otras, por renuncia que esta presentara a la empresa y en su último periodo, es decir el 31 de marzo de 2011, se formalizó entre las partes un mutuo acuerdo que cumple en todos los sentidos con los requisitos que establece el artículo 210 ordinal 1 del Código de Trabajo. Aunado lo anterior, el apoderado judicial de la demandada adujo excepción de mutuo acuerdo, de prescripción y de pago de las prestaciones laborales El Juez Segundo de Trabajo de la Primera Sección, en Sentencia No.12 de 28 de febrero de 2013, declaró probada la excepción de transacción invocada por la demandada DISTRIBUIDORA XTRA, S.A., al considerar que en cada uno de los contratos celebrados entre las partes, cada uno con duración de siete (7) meses, consta la cláusula de duración, la cual establece la justificación de su temporalidad, por ejemplo, para reemplazar personal en vacaciones, en inventario, o fiestas de fin de año. Agrega el juzgador primario que estas condiciones del contrato de trabajo como lo fueron su escritura, la duración menor a un año y la existencia de una cláusula temporera con su respectiva explicación, son justificativas de su validez. Que es visible en autos la liquidación de las prestaciones laborales derivadas de cada uno de esas contrataciones, a saber, vacaciones y décimo tercer mes, ambos proporcionales. Por su parte, el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, en sentencia de 23 de agosto de 2013, decide confirmar la Sentencia del Juez de primera instancia, pues es del criterio que "la trabajadora I.E.D.J. había concertado seis contratos de trabajo por tiempo definido con la demandada Distribuidora Xtra, S.A., los cuales terminaron por lo general en la fecha determinada previamente, según el contrato y en otros por renuncia presentada ante el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, por lo que es evidente que entre uno y otro contrato hubo un tiempo que por lo general corresponde al periodo de vacaciones proporcionales. Por lo tanto, no puede afirmarse que los mismos se conviertan en una relación indefinida, ya que las prestaciones laborales derivadas de cada uno de esos contratos, les fueron pagadas a la trabajadora mediante cheques y liquidación que fueron reconocidos a foja 157" II. CARGOS DEL CASACIONISTA El casacionista afirma que la sentencia impugnada viola los artículos 8, 75, 77 numeral 3, 79, 210 (num.1) y 737 del Código de Trabajo. En primer lugar, la apoderada judicial de la recurrente manifiesta que la sentencia de 23 de agosto de 2013, infringe el contenido del artículo 8 del Código de Trabajo, puesto que su representada no puede renunciar al derecho de percibir las prestaciones laborales que encierra los derechos adquiridos y es obligatorio para el empleador, el pago de los mismos sin adulteración, ni dejación. Que no se observa en el expediente el pago total de los derechos adquiridos de su patrocinada. En cuanto a la violación del artículo 210 del Código de Trabajo, la recurrente manifiesta que esta norma establece claramente que el mutuo consentimiento para terminar una relación laboral, no debe implicar renuncia de derechos, por lo que mal puede el Tribunal considerar que existió satisfacción por parte de la trabajadora con algún pago de la prestación del servicio realizado al empleador, si dicho pago no cubre lo que le corresponde como derechos adquiridos por tanto tiempo laborado para la empresa DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. En el hecho tercero referente a las disposiciones violadas alude a que existe violación directa por omisión, sin embargo, al desarrollar el mismo señala que coincide con el salvamento de voto de la sentencia impugnada y que el Tribunal Superior no valoró las pruebas aportadas en el expediente y omitió la aplicación de lo establecido en los artículos 75, 77 numeral 3 y 79 del Código de Trabajo, es decir, que se celebraron sucesivos contratos por tiempo definido, por lo que se desprende que, por la cantidad y duración total de los contratos, existió la intención de encubrir una relación indefinida. Por último, la recurrente es del criterio que la sentencia impugnada infringe el artículo 737 del Código de Trabajo, el cual establece ciertas presunciones las cuales favorecen a la trabajadora, ya que en virtud de la continuidad de los contratos de trabajo y la permanencia de la trabajadora en el empleo, realizando una actividad de naturaleza permanente en dicha empresa, no debió ser considerada como una trabajadora eventual por el Tribunal Superior de Trabajo. Del recurso presentado se corrió traslado a la empresa demandada DISTRIBUIDORA XTRA, S.A., de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 927 del Código de Trabajo, sin que ésta haya comparecido dentro del término de ley, a exponer sus objeciones. Una vez estudiados los argumentos estructurados por el proponente del recurso, la S. de casación Laboral procede a decidir la litis sometida a consideración, previo a las siguientes observaciones. Como cuestión previa, es preciso resaltar que el recurso extraordinario de casación, en concordancia con el artículo 924 del Código de Trabajo, tiene como fin u objeto principal enmendar los agravios inferidos a las partes en las resoluciones judiciales de segunda instancia que hacen tránsito a cosa juzgada y en las que, sin esta última circunstancia, pueden acarrear graves e irreparables perjuicios. Es decir, la casación no es un tercer grado de competencia, sino una pretensión impugnativa en contra de la sentencia que tiene por objeto desagraviar las partes en los supuestos de violación al ordenamiento positivo, así como procurar la exacta observancia de la leyes por parte de los tribunales y uniformar la jurisprudencia, de suerte que ha de decidir cuestiones que puedan servir de precedente para otros casos. Como queda visto, el recurrente sostiene que la sentencia impugnada ha infringido los artículos 8, 75, 77 (num. 3), 79, 210 y 737 del Código de Trabajo, los cuales se abordarán de manera conjunta, toda vez que existe entre éstos una íntima vinculación. Ahora, acerca de la infracción de éste último, si bien las normas procesales son de gran importancia en nuestro sistema procesal de trabajo, de conformidad con el artículo 928, no es procedente el recurso contra errores in procedendo, permitiéndose la revisión de las mismas, a través de la jurisprudencia, si son alegadas para comprobar otros cargos de violación incurridos por la sentencia contra normas sustantivas. En este sentido, como se aprecia en el presente recurso, el casacionista alega con la violación de la norma adjetiva, la infracción de normas sustantivas que se ven afectadas de forma directa por la supuesta infracción de ésta norma adjetiva, motivo este que lleva a la S. a considerar los cargos contra éste artículo. Planteado lo anterior, consideramos pertinente referirnos al tema principal que origina la interposición del presente recurso extraordinario, el cual se refiere a la naturaleza y temporalidad de la relación laboral entre las partes. Así las cosas, el argumento de la recurrente se centra en que el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial mediante la sentencia de 23 de agosto de 2013, desconoce que la empresa demandada con la finalidad evadir el pago de las prestaciones laborales que le corresponden a la trabajadora desde el inicio de la relación laboral (13 de octubre de 1999), celebró con ésta sucesivos contratos por tiempo definido, los cuales por la cantidad y duración, denotan que existió la intención de encubrir una relación indefinida. Contrario a ello, observa la S. que el Tribunal Ad quem para determinar la temporalidad de la contratación de la trabajadora, sostuvo que la misma había concertado seis contratos de trabajo por tiempo definido con la demandada Distribuidora Xtra, S.A., los cuales terminaron por lo general en la fecha determinada previamente, según contrato y en otros por renuncia presentada ante el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, y que resulta evidente que entre uno y otro contrato hubo un tiempo que por lo general corresponde al periodo de vacaciones proporcionales, por lo que mal puede afirmarse que se convirtiera en una relación indefinida, ya que las prestaciones laborales derivadas de cada uno de esos contratos, les fueron pagadas a la trabajadora mediante cheques y liquidación. No obstante, la S. luego de analizar los argumentos vertidos por el recurrente y confrontarlo con las constancias procesales, difiere con los criterios expuestos por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial. Veamos: A foja 4 del expediente laboral consta el Acta de la Sección de Mediación Colectiva del Departamento de Relaciones de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, en la cual la trabajadora I.E.D.D.J. alegó haber firmado contratos sucesivos por diez años con la empresa demandada DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. Que primero laboraban por seis (6) meses, seguían laborando por fuera y al mes volvían a firmar contrato. Ante éstos señalamientos, la representación de la empresa DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. sostuvo que cada uno de los contratos definidos que se celebraron con la trabajadora fueron liquidados de acuerdo a la ingerencia legal que permitía el contrato. Que los mismos finalizaron por vencimiento de los mismos o por la renuncia voluntaria de la trabajadora. Es decir, la empleadora no negó la existencia ni la fecha de inicio de la relación laboral, sino que alude a la terminación de cada una de las referidas contrataciones conforme a la Ley. Posteriormente, una vez instaurado el proceso, el apoderado judicial de la empresa demandada adujo en su contestación que "La demandante según tenemos el conocimiento inició una relación laboral por tiempo definido con una empresa denominada DISTRIBUIDORA MUHAR, S.A. quien dentro de una organización jurídica mantiene a su haber un registro patronal que es diferente y/o distinta a la empresa que hoy se ha demandado" (cfr. f. 15) En este punto, esta Superioridad quiere señalar que resulta extraño que la empresa demandada alegue que la trabajadora sostuvo anteriormente una relación laboral con una empresa distinta cuando se observa que, por ejemplo, los contratos visibles a foja 28, 64, 70, 76, 82 y 88 celebrados con la trabajadora demandante fueron suscritos por el Licenciado CHRISTINO AMETH MARIN, en calidad de Gerente de Recursos Humanos de la sociedad Distribuidora Muhar, S.A. y es, ésta misma persona, quien suscribe el resto de los contratos aportados por la empresa demandada DISTRIBUIDORA XTRA, S.A., también en calidad de Gerente de Recursos Humanos. Asimismo, se puede observar que en cada uno de los contratos celebrados con la demandada, así como en los cheques con los cuales se cancelaban las prestaciones laborales de la trabajadora I.D. de Jordán, una vez concluidos los periodos para los que fuera contratada tanto por la sociedad Distribuidora Muhar, S.A. como por Distribuidora Xtra, S.A., poseen membrete en el que se lee "SUPER XTRA" lo que denota la continuidad con un mismo empleador, desempeñando las mismas funciones. Dentro de este contexto, debe agregar esta S. que existe en nuestra legislación laboral la sustitución patronal y a pesar que la trabajadora era contratada por Distribuidora Muhar, S.A. y, posteriroemente por Distribuidora Xtra, S.A., es ésta última contra la cual se interpone la demanda y resulta que ambas sociedades tienen una misma razón comercial. Como hemos señalado, del material probatorio aportado al proceso constan documentos que sustentan distintos periodos laborados en que las partes formalizaron una relación de carácter laboral. Así tenemos, que el primero de los contratos, según constancias procesales data del 13 de octubre de 1999 al 13 de abril de 2000 (f. 25-26) y el último suscrito el 6 de agosto de 2010 por un periodo de seis meses que vencía el 5 de febrero de 2011 (f.23-24). Por otra parte, a foja 165 consta certificación del Departamento de Cuentas Individuales de la Caja de Seguro Social referente a los sueldos reportados a nombre de I.E.D. de Jordán los cuales van de octubre de 1999 a marzo de 2011. Inclusive, a foja 47 podemos apreciar la certificación que suscribe el Gerente de Recursos Humanos de la empresa demandada donde reconoce que la trabajadora I.D. de Jordán "laboró para DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. durante el periodo comprendido del 13 de octubre de 1999 hasta el 18 de febrero de 2011, a base de contratos definidos por periodos de seis meses cada uno con intervalos de tiempo" (subraya la S.) En primer lugar, es preciso determinar muy claramente, para dilucidar el presente proceso, si la labor prestada por la demandante personalmente a la empresa, se trataba de un servicio relacionado con sus actividades normales y permanentes, o si por el contrario, fue contratada para un servicio que correspondía a una necesidad momentánea del empleador, por un tiempo determinado. En ese sentido, el artículo 75 del Código de Trabajo establece que la cláusula de duración de un contrato por tiempo definido, no podrá ser utilizada con el objeto de cubrir, de una manera temporal, un puesto de naturaleza permanente, salvo los casos previstos por ley. Asimismo, esta norma dispone que "La violación de este artículo determina que, de pleno derecho, la relación de trabajo sea de carácter indefinido." (resalta la S.) De igual forma, el artículo 77 del Código de Trabajo, en su numeral 3, establece que la relación de trabajo se considerará por tiempo indefinido: "Cuando se celebran sucesivos contratos por tiempo definido o para obra determinada, o no se ajuste el pacto a la naturaleza del servicio, o si se desprende, por razón de la cantidad y duración total de los contratos, que existe la intención de encubrir una relación indefinida" A su vez, el artículo 77-A del Código de Trabajo (adicionado por la Ley 44 de 14 de agosto de 1995) señala aquellos casos en que no procede la transformación o sucesión de contratos: "Artículo 77 A. No se considerará que existe sucesión de contratos en los siguientes casos: 1. Cuando se trate de ocupaciones o plazas permanentes requeridas para el desarrollo de una nueva actividad en la empresa. 2. Cuando se trate de contrataciones durante el primer año de actividad del empleador, de la empresa o explotación. 3. Cuando se trate de modalidades de trabajo aprobadas por el Ministerio de Trabajo y Bienestar Social o pactadas por el sindicato. En estos casos, si la sucesión de contratos se prosigue por más dos años, se entiende que el contrato es indefinido desde el primero de ellos." Ahora bien, en el proceso se acreditó que la demandante desempeñaba los cargos de dependiente de panadería, pastelero y repostera, desempeñando labores tales como atender el departamento, a los clientes, preparar la masa, preparar dulces, decorar dulces, surtir las neveras, mantener el área de trabajo limpia y todas las funciones relativas a su cargo, labores estas que, de forma palmaria, van de la mano con la naturaleza de uno de los tantos servicios que presta la empresa demandada. Pues, es un realidad que empresas de esta naturaleza necesitan personal para cubrir vacaciones de sus trabajadores permanentes, sobre todo en determinadas fechas en las que por distintos motivos existe un aumento en la afluencia de clientes. No obstante, resulta muy difícil de sostener que para las distintas temporadas contraten a la misma persona, desde 1999 hasta el 2011, lo cual representa un periodo prolongado en el cual mantienen a la trabajadora D. de Jordán con una contratación temporal y aunque haya sido liquidada y le hayan pagado todas las prestaciones adeudadas correspondientes a cada periodo contratado, según afirman en la contestación de la demanda, lo cierto es que la necesidad de la empresa al contratarla refleja que sus labores son de naturaleza permanente y sobre esta base es que debe calcularse las prestaciones laborales que le corresponden a la demandante a partir del inicio de la relación laboral. En ese mismo orden, vemos que la categoría de la trabajadoraIBETH E. DÍAZ DE JORDÁN, no se ubica en ninguno de los supuestos contenidos en el artículo 77-A del Código de Trabajo, por lo que coincide la S. con el criterio expuesto por el Magistrado A.A.Z. en su salvamento de voto, en el sentido que "debemos entender que se trata de una relación de trabajo por tiempo indefinido, dándose una transformación del contrato de trabajo por tiempo definido en indefinido, y lo que debe aplicarse es el criterio de la celebración sucesiva de contratos de trabajo, ejecutando la trabajadora las mismas tareas, convirtiendo el vínculo laboral en una relación de manera indefinida con el SUPERMERCADO XTRA." Los contratos aportados al expediente no reflejan una continuidad prolongada en el tiempo, pues existen periodos en los que no tenemos contratos, en cambio la certificación de sueldos de la Caja de Seguro Social es clara al determinar los periodos de sueldos reportados con breves interrupciones, las cuales no son mayores de dos meses. Por consiguiente, contrario a lo expuesto por la sentencia del juzgador Ad quem, en el sentido que entre un contrato y otro "hubo un tiempo que por lo general corresponde al periodo de vacaciones proporcionales," la doctrina patria, acogida por esta S., ha señalado lo siguiente: "Ahora bien esta posición hoy tiene que pasarse sobre el tamiz de la reforma de 1995, para la cual pese a que la contratación se lleve a efecto luego de vencidas las vacaciones, la relación se considera indefinida por desprenderse de la cantidad y la duración total de los contratos, que existe la intención de encubrir una relación de esta naturaleza."[1] Por consiguiente, estima la S. la demandada no ha demostrado que las labores para las cuales fue contratada la demandante eran de naturaleza transitoria o momentánea, pues, no basta argumentar que los contratos suscritos por la trabajadora eran sobre la base genérica de cubrir plazas, vacaciones, inventario, baratillo de medio año, fiestas patrias, día de las madres, fiestas de fin de año, día de los mártires, esto debe demostrarse, independientemente de que conste por escrito. Pues, no se puede pretender que el Tribunal asuma que se trata de una actividad temporal, cuando los periodos contratados sobrepasa las fechas en que se celebran dichas fiestas o actividades. Resulta oportuno precisar que la cláusula de duración definida de los contratos de trabajo es formal, y no sólo debe constar expresamente por escrito, sino que debe referirse a trabajos de naturaleza transitoria, limitados en el tiempo dentro de la empresa. Esto último es fundamental porque la legislación de trabajo brinda una serie de prestaciones económicas y de protecciones especiales a los trabajadores cuya relación de trabajo es por tiempo definido para ocupaciones de tipo permanente, por lo que el legislador ha introducido restricciones a la libertad de contratación en el sentido anotado. Así, los argumentos expuestos, lejos de confirmar la posición del Tribunal Superior de Trabajo, conduce a la S. a la ineludible conclusión de que no existen elementos de juicio que establezcan, en forma contundente, por parte de DISTRIBUIDORA XTRA, S.A., la justificación de la contratación de la trabajadora I.E.D.D.J. de manera temporal y, por otro lado, el pago de las prestaciones laborales acorde al tipo de contratación. En otro orden, a foja 21 del expediente reposa el mutuo acuerdo suscrito entre la empresa Distribuidora Xtra, S.A. representada por el señor M.E.H. y la trabajadora I.D. de Jordán el 31 de marzo de 2009, mediante el cual se da por terminada cualquiera demanda laboral, civil o penal y la relación de trabajo. En dicho documento se observa que las partes convinieron poner fin a la relación de trabajo existente hasta la fecha, y la empresa se comprometió a pagar la suma de B/.904.44 que corresponde a cada una de la prestaciones adeudadas como: VACACIONES PROPORCIONALES, DECIMO TERCER MES PROPORCIONAL, MAS BONIFICACIONES, APLICANDO LAS RETENCIONES QUE ESTABLECE LA LEY Y LOS DESCUENTOS APROBADOS POR EL COLABORADOR." No obstante esta S. no encuentra constancia del pago de la referida suma, ni el desglose detallado de las prestaciones laborales que se le cancelaron a la trabajadora. Ello es así, puesto que la liquidación visible a foja 134 del expediente corresponde al último contrato suscrito entre las partes por un periodo de seis meses. Asimismo, la copia del cheque visible a foja 138 por un monto de B/.585.01 no detalla a que corresponde y el mismo data del 30 de marzo de 2011, esto es, un día antes de suscribir el acuerdo de terminación de la relación laboral con la demandante. Lo antes expuesto, revela también la prestación de servicios por parte de la trabajadora I.D. de Jordán por un periodo más allá del pactado con la empresa demandada, según constancias procesales, pues el acuerdo de terminación se celebró el 31 de marzo de 2011, cuando la relación supuestamente termino el 5 de febrero de ese mismo año. El artículo 210 del Código de Trabajo en su numeral un establece como forma de terminación de la relación laboral el mutuo acuerdo siempre que conste por escrito y no conlleve la renuncia de derechos por parte del trabajador. En ese sentido, siendo que la sucesión de contratos celebrados entre las partes conllevan la transformación relación de trabajo en indefinida desde el primero de ellos debe entonces, tal y como establece el artículo 77-A del Código de Trabajo, realizarse el cómputo para el pago de sus prestaciones sobre la base del primero de ellos, es decir, desde el 13 de octubre de 1999, pues considera la S. que los derechos adquiridos producto de una relación laboral indefinida, no pueden verse interrumpidos por circunstancias propias de una conducta como la que asumió la empresa al simular contratos de trabajo definidos y forzando a la trabajadora a presentar renuncias al término de cada cual. Y es que si observamos el contrato de trabajo por tiempo definido suscrito entre las partes el 29 de marzo de 2007 (f.98-99) por un periodo de seis (6) meses, el cual vencía el 29 de septiembre de 2007, llama la atención que es el 26 de septiembre de 2007 que la trabajadora presenta su renuncia (f.96), es decir, tan solo tres (3) días antes al vencimiento del contrato; siendo recontratada el siete (7) de noviembre de ese mismo año por un periodo similar que vencía el 7 de mayo de 2008 (f.104-105), sin embargo, la trabajadora presenta nuevamente renuncia al cargo dos días antes del vencimiento de este último, esto es, el 5 de mayo de 2008 (f.102); y siendo nuevamente recontratada el 21 de junio de 2008 por otro periodo similar (f.110-111). Por consiguiente, tratándose de una relación laboral de carácter indefinido (de pleno derecho), asimismo resulta aplicable el pago de las prestaciones laborales acorde a la naturaleza de la prestación del servicio, ya que de lo contrario, esto es, considerar que a la trabajadora se le cancelaron todas sus prestaciones con los pagos que se le hacían al término de cada contrato definido, se estaría validando una situación irregular y violatoria de la normativa laboral. Es decir, no implicaría ningún tipo de consecuencia jurídica para el empleador; esto en detrimento de los derechos de los trabajadores. Dentro de este contexto, resulta pertinente reiterar lo señalado por este Tribunal en sentencia de 1 de julio de 2002, en los siguientes términos: "... Según el principio de la primacía de la realidad, uno de los fundamentales en el Derecho del Trabajo, "en caso de discordia entre lo que ocurre en la práctica y lo que surge de documentos o acuerdos, debe darse preferencia a lo primero, es decir, a lo que sucede en el terreno de lo hechos". El Contrato de Trabajo admite multiplicidad de formas y puede revestir las más variadas características, en cada uno de sus tres elementos esenciales o consecutivos. Además, en la relación laboral tienen definitiva preponderancia los elementos esenciales o consecutivos. Además, en la relación laboral tienen definitiva preponderancia los elementos reales y objetivos sobre las formas, de acuerdo con la teoría del Contrato Realidad. Este principio de la primacía de la realidad, consagrado y admitido por la jurisprudencia con base en los textos legales, corresponde muy bien al Derecho del Trabajo por ser señaladamente protectorio y básicamente irrenunciable. Para simular un Contrato de Obra o de Servicios que oculta un verdadero Contrato de Trabajo se utilizan diversos recursos. En todos los casos debe tratarse como hemos dicho, de llegar al contrato en realidad, a la efectiva prestación, al orden de la relación habida entre las partes, para determinar la verdadera naturaleza jurídica del acto cumplido. El principio de la Primacía de la Realidad sobre las formalidades de las partes, enfatiza la verdad de los hechos sobre las apariencias o acuerdos aparentes, es decir, lo que sucede en la práctica aunque los documentos se refieran a otras situaciones, pues resulta muy frecuente en el Contrato de Trabajo, el desajuste entre los hechos y lo pactado en formalidades de las partes, debido muchas veces a la intención deliberada de fingir o simular una situación jurídica distinta de la real... Este principio se entiende siempre como una forma e protección al trabajador, contra formas jurídicas que disimulan la realidad. Lo anterior no significa que carezcan de validez las estipulaciones contractuales, pues en ellas se materializa inicialmente el principio de la buena fe, mientras se compruebe que la conducta de las partes fue diferente en la ejecución del contrato. La prueba de los hechos es la única forma como puede desvirtuarse la presunción inicial de que el Contrato refleja verdadera voluntad de las partes y sobre todo que existe una inconsistencia objetiva entre los hechos y las formalidades documentales, caso en el cual se impone la primera situación, y se consolida el principio de que el Contrato de Trabajo es Contrato Realidad, pues él no existe en el acuerdo abstracto de voluntades sino en la realidad de la prestación del servicio, lo cual es esencia lo que determina la existencia del Contrato de Trabajo" (R.O., J.A.. El Contrato de Trabajo, Editorial Leyer, Bogotá, Colombia, 2001, págs. 100 y 101). Para el cálculo de las prestaciones se tomará como salario base el último salario recibido por la trabajadora, el cual es por la suma de B/.468.68, por ser el más favorable a la trabajadora, y como fecha de inicio el 11 de octubre de 1999, del cálculo resulta la suma total de B/.11,818.59, la cual se desglosa asÍ: en concepto de vacaciones vencidas y proporcionales B/.B/.5,322.72; décimo tercer mes vencidos y proporcionales B/.5,307.87; y, B/.1,188.00 de prima de antigüedad. A estos montos debe descontarse los pagos que la trabajadora recibió en concepto de vacaciones y XIII mes en cada una de las liquidaciones que constan en el expediente por un monto de B/.3,631.01, lo que resulta en total la suma de B/.8,187.58 que debe la demandada cancelar a la trabajadora. Por tanto, del análisis realizado, queda evidenciado que los cargos contra la sentencia recurrida han sido demostrados. Consecuentemente, lo que cabe es el pago de las prestaciones solicitadas, ya que la demandada no probó haberlas cancelado en su totalidad, por el contrario, afirmaron no tener que cancelarlas por tratarse de contratos por tiempo definido. Para concluir y en virtud de las facultades que otorga el artículo 931 del Código de Trabajo, el cual permite al Tribunal de Casación enmendar o revocar la resolución en cualquiera de sus puntos, y expedir la condena o absolución correspondiente, aunque no hayan sido pedidas en el recurso de casación o en la propia demanda, se procederá a casar la sentencia recurrida. Por consiguiente, la S. Tercera de lo Laboral de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CASA la Sentencia de 23 de agosto de 2013 dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del proceso I.E.D.D.J. -vs- DISTRIBUIDORA XTRA, S.A. En consecuencia, CONDENA a la empresa demanda al pago de ocho mil ciento ochenta y siete dólares con cincuenta y ocho centésimos (B/.8,187.58) en concepto de la diferencia de vacaciones y XIII mes dejados de pagar, así como la prima de antigüedad a favor de la demandante I.E.D.D.J.. Las costas se fijan en el 20% Notifíquese, VICTOR L. BENAVIDES P. EFRÉN C. TELLO C -- HARLEY J. MITCHELL D. KATIA ROSAS (Secretaria) [1] V.V., O.. Derecho de Trabajo, 2007, pag. 256

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