Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Panama), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 25 de Mayo de 2004

PonenteWinston Spadafora Franco
Fecha de Resolución25 de Mayo de 2004
EmisorTercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

El licenciado A.M., actuando en nombre y representación de A.R. ha presentado Recurso de Casación Laboral contra la Sentencia de 5 de abril de 2004, dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral COOPERATIVA DE SERVICIOS MÚLTIPLES DE PUERTO ARMUELLES R.L. (COOSEMAPUR, R.L.) -vs- ANTONIO RIVERA.

De acuerdo a lo previsto en el artículo 927 del Código de Trabajo, del recurso de Casación Laboral se le corrió traslado a COOSEMUPAR R.L., quien se opuso al mismo, manifestando que la sentencia expedida por el Tribunal Superior de Trabajo se ajusta a derecho, y que no se han violado ninguna de las normas invocadas por el casacionista, toda vez que el señor A.R. no mantenía relación de trabajo con COOSEMUPAR R.L., ni estaba amparado por fuero sindical.

  1. ANTECEDENTES DEL RECURSO DE CASACIÓN LABORAL

    La génesis de este recurso extraordinario se ubica en el proceso de impugnación de reintegro promovido por la COOPERATIVA DE SERVICIOS MÚLTIPLES DE PUERTO ARMUELLES R.L., -en adelante COOSEMUPAR R.L. , contra la Resolución No. 130-SJ/DRTCH-03 de 10 de septiembre de 2003 (fs.68-69 Tomo I) del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social de Chiriquí, que ordenó el reintegro de A.R.E. a COOSEMUPAR R.L.

    El Juzgado Tercero de Trabajo de la Tercera Sección, dictó la Sentencia No. 02 de 3 de febrero de 2004, a través de la cual revocó la orden de reintegro ordenada por el Ministerio de Trabajo a favor de A.R., señalando que de acuerdo al material que reposaba en el expediente, el señor R. no gozaba de fuero sindical ni mantenía relaciones laborales con la empresa COOSEMUPAR R.L

    El Juzgado ponderó, que si bien es cierto A.R. trabajó para la empresa Puerto Armuelles Fruit Company Ltd. (PAFCO LTD) antes de que sus activos fuesen vendidos a COOSEMUPAR R.L., a raíz del Acuerdo Marco celebrado entre la empresa PAFCO, el Estado, y SITRACHILCO, se liquidó a todos trabajadores de PAFCO con la autorización del Ministerio de Trabajo, incluyendo a quienes tenían fuero sindical, como era el caso A.R., por lo que debía revocarse la orden de reintegro a la empresa COOSEMUPAR R.L., a la que nunca perteneció.

    De esta decisión apeló el señor A.R. ante el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, instancia que emitió la Sentencia de 5 de abril de 2004, confirmando en todas sus partes la decisión del Juez Primario, reafirmando que la orden de reintegro carecía de sustento jurídico, por cuanto el señor R. no era trabajador de COOSEMUPAR R.L., ni gozaba de fuero sindical ya que el propio sindicato (SITRACHILCO) se había despojado del fuero, como parte de su Acuerdo suscrito con la empresa PAFCO LTD y EL ESTADO.

  2. CARGOS DEL CASACIONISTA

    Sostiene el recurrente, que el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, al emitir la sentencia de 5 de abril de 2004, ha infringido los artículos 6, 13, 14, 383, 730 y 732 del Código de Trabajo, normas que en lo medular prevén lo siguiente:

    Que en caso de conflicto o duda sobre la aplicación o interpretación de las disposiciones de trabajo, convencionales o reglamentarias, prevalecerá la más favorable al trabajador. (Art. 6)

    Que caduca en el plazo de dos meses el plazo para despedir a un trabajador o para imponerle sanción, o para que el trabajador abandone justificadamente el empleo. (Art. 13)

    Las reglas que deben seguirse para la alteración en la estructura jurídica o económica de la empresa, o la sustitución del empleador. (Art. 14)

    Que el trabajador amparado por fuero sindical no puede ser despedido sin autorización previa de los tribunales de trabajo. (Art. 383)

    Los elementos que sirven como medio de prueba para la formación de convicción del juez laboral. (Art. 730)

    La sana crítica como sistema de apreciación de las pruebas. (Art. 732)

    Al sustentar estos cargos, el actor manifiesta que la sentencia impugnada ha violado las normas antes mencionadas, porque a partir del Acuerdo Marco suscrito el 25 de abril de 2003 debe entenderse que el señor R. pasaba a ser trabajador de COOSEMUPAR R.L., con todos los derechos que tal condición le investía.

    Adicionalmente señala, que el trabajador A.R. gozaba de fuero sindical, no fue liquidado por la empresa PAFCO LTD., y que la carta de despido calendada 30 de junio de 2003, basada en una autorización de despido expedida por el Ministerio de Trabajo, no tenía efectos legales sino hasta el día 2 de julio de 2003, en que quedó ejecutoriada la referida resolución del Ministerio de Trabajo.

    Finalmente indica, que la sentencia impugnada no valoró adecuadamente las pruebas que obran en el expediente, pues de haberlo hecho, se habría arribado a una conclusión diferente a la contenida en la sentencia de 5 de abril de 2004.

  3. EXAMEN DE LA SALA TERCERA

    Una vez surtidos los trámites legales, la Sala se apresta a decidir la controversia. Luego de un detenido análisis de la sentencia impugnada, a la luz de las constancias que obran en autos, este Tribunal Colegiado arriba a la conclusión de que no se han producido las violaciones endilgadas por el recurrente. El fundamento que sostiene la decisión de la Corte, es el siguiente:

    En primer término, coincidimos con el Tribunal Superior de Trabajo, en que la determinación fundamental del litigio laboral giraba en torno a si el señor A.R. efectivamente gozaba de fuero sindical, y siera trabajador de la COOSEMUPAR R.L.

    Luego del examen de rigor, la Sala estima que no han resultado infringidos los artículos 6 y 14 del Código de Trabajo, toda vez que como advirtiera el Tribunal Superior de Trabajo, aunque A.R. trabajó para PAFCO LTD., y fue nombrado representante sindical en el período 2001-2003, el día 25 de abril de 2003 se suscribió un Acuerdo Marco por parte del ESTADO, PAFCO LTD., COOSEMUPAR R.L., y el Sindicato Industrial de Chiriquí Land Company (SITRACHILCO), cuyo objeto era el cese de operaciones de PAFCO, y la adquisición de sus activos por COOSEMUPAR R.L. (Ver Acuerdo Marco fs. 185-193 Tomo I).

    A raíz de este Acuerdo, se tomaron varias previsiones, como fue la terminación de todos los contratos de trabajo que mantenía PAFCO, previa solicitud de autorización al Ministerio de Trabajo, para proceder al despido por causales económicas de todos los trabajadores, incluyendo aquellos que gozaban de fuero, como era el caso de ANTONIO RIVERA (Punto No. 3 del Acuerdo Marco). Dicha autorización fue concedida mediante sentencia No. 34 SJ/DRTCH-03 de 25 de junio de 2003, luego de cumplidos todos los trámites pertinentes. (f.843-846 Tomo II).

    El Tribunal Superior de Trabajo en la sentencia de 5 de abril de 2004, subrayó estas circunstancias, cuando señaló:

    Consta que PAFCO solicitó y obtuvo de las autoridades de trabajo autorización de despido, por causas económicas, de todos sus trabajadores. En esa autorización se incluyó a A.R. y su fuero sindical no se afectaba porque el Acuerdo Marco lo permitía y la autoridad de trabajo hizo el pronunciamiento respectivo. No debe olvidarse que uno de los acuerdos era la terminación de todos los contratos de trabajo (punto 3.1 Acuerdo Marco). Consta a fojas 1,086 nota fechada el 30 de junio de 2003 en la cual PAFCO comunica formalmente el despido de ANTONIO RIVERA. Esta nota no ha sido objetada, ni tachada, incluso fue citada en la sentencia recurrida y el apelante no fundamenta inconformidad alguna al respecto. De suerte que el citado documento se tiene como válido al ser apreciado con el resto de pruebas testimoniales, documentales y el dictamen pericial.

    En este punto no estamos debatiendo si A.R. era trabajador de COOSEMUPAR. Lo que se pone de manifiesto es que PAFCO despidió a A.R. y con dicho despido finalizó su fuero sindical. Es más-en vías de discusión-se puede afirmar que si SITRACHILCO dio su anuencia para la autorización de despido de sus trabajadores con fuero sindical y al obtenerse la autorización respectiva se renunciaba al fuero que es la posición sostenida por COOSEMUPAR.

    Por otra parte, y en cuanto al argumento de que se produjo una sustitución patronal de PAFCO LTD., por COOSEMUPAR R.L., situación que permitía que A.R. tuviese la condición de trabajador de COOSEMUPAR R.L., con fuero sindical, coincidimos nuevamente con el Tribunal Superior de Trabajo, que al ponderar los elementos del proceso laboral estimó que no se había producido tal sustitución del empleador, sino un cambio en la estructura jurídica y económica de la empresa, incluyendo los servicios que prestaría, y por tanto, el señor A.R. no pasaba automáticamente (y menos con la condición del fuero sindical) a las filas de COOSEMUPAR.

    Recordemos que por el contrario, el Acuerdo Marco había previsto que todos los trabajadores de PAFCO serían despedidos, sus prestaciones laborales canceladas, y lo que podía iniciarse era una nueva relación laboral de los trabajadores con COOSEMUPAR R.L.

    Son pertinentes las apreciaciones del Tribunal Superior de Trabajo en este respecto, cuando aclaró:

    "La sustitución patronal tiene lugar cuando un nuevo patrono se hace cargo de la empresa, de forma tal que la empresa mantiene su continuidad de manera inalterable. Bajo esta figura es dable traspasar todos los derechos y obligaciones que la empresa sustituida tenía sobre los trabajadores a la empresa sustituyente y, bajo tal premisa, las relaciones de trabajo permanecen iguales e inalterables. En este caso sí podría aducirse la existencia de un fuero tenido con la empresa bajo el antiguo propietario que debe mantenerse en la misma empresa bajo el nuevo propietario. Asunto que no se verificó en el presente negocio." (Las negritas son nuestras)

    Por todo lo anterior, esta Superioridad conceptúa que tampoco se ha producido la violación del artículo 383 del Código de Trabajo.

    Las reflexiones adelantadas llevan a la Sala Tercera a concluir, que A.R. era trabajador de PAFCO LTD., y gozaba de fuero sindical, hasta que dicha empresa solicitó y obtuvo la autorización para su despido por causas económicas, por razón del Acuerdo Marco el 25 de abril de 2003. Como parte del citado acuerdo, SITRACHILCO aceptó que los trabajadores de PAFCO fuesen liquidados, y se allanaba a la petición de autorización de despido que PAFCO tramitaría ante las autoridades de trabajo, incluyendo el caso de los trabajadores con fuero sindical. De allí, que el señor R. no gozaba de fuero sindical ni era trabajador de la empresa COOSEMUPAR R.L.

    Finalmente, en lo que atañe a la supuesta violación de los artículos 730 y 732 del Código de Trabajo, esta Máxima Corporación Judicial ha sido constante y uniforme al señalar, que la actividad de apreciación de pruebas que adelante el juzgador laboral, con base al sistema de sana crítica, no es susceptible de reparo por el Tribunal de Casación excepto que se haya incurrido en un error de hecho en la valoración de pruebas, lo que no acontece en este negocio.

    Según consta en la resolución demandada, el Tribunal Superior de Trabajo valoró el caudal probatorio de manera racional, con arreglo a la ley, la lógica, y la experiencia, aplicando las reglas de la sana crítica, arribando de esta forma a la conclusión de no procedía el reintegro de A.R., porque no gozaba de fuero sindical; no había evidencia de que hubiese sido contratado por COOSEMUPAR R.L.; y su despido de PAFCO fue autorizado por el Ministerio de Trabajo.

    Esta valoración, sustentada en los elementos probatorios que constan en el dossier, no tiene por qué ser cuestionada por el Tribunal de Casación, pues coincide con las reglas mínimas que establece el Código de Trabajo en el artículo 732: objetividad, sensatez, y lógica razonable, a fin de otorgarle su justo valor al material probatorio.

    En tales circunstancias, la Sala estima que de acuerdo a las constancias que obran en el expediente, la decisión adoptada por el Tribunal Superior de Trabajo es coherente con lo previsto en la Ley. De allí, que la Sentencia de 5 de abril de 2004 no ha quebrantado las normas invocadas por el casacionista.

    En consecuencia, la Sala Tercera de CASACION LABORAL de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley NO CASA la Sentencia de 5 de abril de 2004, dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial.

    NOTIFÍQUESE.

    WINSTON SPADAFORA FRANCO

    ADÁN ARNULFO ARJONA L. -- ARTURO HOYOS

    JANINA SMALL (Secretaria)

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