Sentencia Generales de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 4ª de Negocios Generales, 31 de Mayo de 2016

Ponente:Luis Ramón Fábrega Sánchez
Fecha de Resolución:31 de Mayo de 2016
Emisor:Cuarta de Negocios Generales
 

VISTOS: La apoderada judicial de la señora L.P.M.C., basa su solicitud en los siguientes hechos: "Que los señores J.A.V.M. y L.P.M.C., contrajeron matrimonio civil, el 07 de abril de 2008 en la Ciudad de Panamá. Que el vinculo matrimonial que unía a los señores J.A.V.M. y L.P.M., fue disuelto por mutuo consentimiento con la sentencia de Primera instancia N° 47-2015 del Juzgado Primero de Familia de San José, Costa Rica a las (15:57) quince horas cincuenta y siete minutos del trece (13) de enero de (2015) dos mil quince." Como pruebas a su solicitud, la Licenciada ALBA A. CUBILLA G. aportó lo siguiente: Sentencia de Primera Instancia N° 47-2015 del Juzgado Primero de Familia de San José, Costa Rica, debidamente apostillado y Certificación de Matrimonio expedido por la Dirección General del Registro Civil. OPINIÓN DE LA PROCURADURÍA Mediante Vista Nº. 66 de 15 de octubre de 2015, la señora Procuradora General de la Nación, señala: "Debe accederse a la solicitud de reconocimiento y ejecución de la presente sentencia extranjera N° 47-2015 del trece (13) de enero de dos mil quince (2015), dictada por el Juzgado Primero de Familia de San José Costa Rica." En virtud de lo antes expuesto, la Señora Procuradora General de La Nación es de la opinión quese declare ejecutable la solicitud que origina el presente proceso de exequátur, presentado por la Licenciada ALBA A. CUBILLA G. DECISIÓN DE LA SALA El artículo 1419 del Código Judicial, exige para la ejecución en nuestro país de una sentencia dictada en el extranjero: que la misma haya sido dictada a consecuencia del ejercicio de una pretensión personal; que no haya sido dictada en rebeldía, entendiéndose por tal, el caso en que la demanda no haya sido personalmente notificada al demandado, dentro de la jurisdicción del Tribunal de la causa, a menos que el demandado rebelde solicite la ejecución; que la obligación para cuyo cumplimiento se haya procedido sea lícita en Panamá; y, que copia de la sentencia sea auténtica. En primer lugar, vemos que la sentencia examinada cumple con el numeral primero del artículo 1419 del Código Judicial, ya que fue dictada como consecuencia de una pretensión personal, porque se trata de una sentencia de divorcio. En ese sentido, el tratadista argentino L.E.P., afirma que: "Las pretensiones personales son aquellas que emergen de derechos personales de contenido patrimonial a los que también se denomina derechos de créditos o creditorios y cabe definir como aquellos que se tienen respecto de una o varias personas determinadas que se hayan obligadas, frente al sujeto activo, a la entrega de una cosa (obligación de dar), o a la ejecución de un hecho (obligación de hacer) o a la abtención (obligación de no hacer)" [1] En relación al requisito exigido en el numeral segundo del artículo antes citado, no se desprende de la sentencia que haya sido dictada en rebeldía, dado a que se deduce de la misma sentencia que ambas partes firmaron un acuerdo para ser llevado a juicio, lo que denota que la parte demandada tenía conocimiento de la demanda, cumpliéndose con lo estipulado en el numeral 2 del artículo 1419 del Código Judicial. En relación a la licitud de la obligación, si bien es cierto no se menciona taxativamente la causal por la cual se esta disolviendo el vínculo matrimonial, de un estudio minucioso de la sentencia se puede colegir que estamos ante un mutuo consentimiento, ya que de la sentencia se desprende que el oponente dio su consentimiento para el divorcio, situación que esta Sala a asimilado al mutuo acuerdo, siendo esto compatible con el numeral 10 del artículo 212 del Código de la Familia. Finalmente, podemos observar que la sentencia cumple con el requisito de autenticidad, ya que se encuentra autenticada conforme a lo dispuesto en el Convenio por lo que se suprime la exigencia de legalización para los documentos públicos extranjeros de 1961, conocido como el convenio de la Apostilla, aprobado por nuestro país, mediante Ley N° 6 de 25 de junio de 1990, cumpliendo así con las formalidades estipuladas en el numeral 4 del artículo 1419 del Código Judicial de Panamá, por lo que llegamos a la conclusión que se cumplen con los requisitos exigidos por la ley panameña, para que sea reconocida la sentencia y su ejecución en nuestro territorio, por lo que se debe acceder a la petición formulada por la Licenciada ALBA A. CUBILLA G., en cuanto a la presente solicitud de exequátur. En consecuencia, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE NEGOCIOS GENERALES, actuando en nombre de la República y por autoridad de la ley, RECONOCE Y DECLARA EJECUTABLE en la República de Panamá, la sentencia de divorcio proferida por el Juzgado de Familia de San José, Costa Rica, por la cual se declara disuelto el vínculo matrimonial que unía a los señores J.A.V.M. con P. CC 108070874 y L.P.M.C. con cédula No. 8-744-517. SE AUTORIZA a la Dirección General del Registro Civil de la República de Panamá, que realice las anotaciones e inscriba, en los libros correspondientes, la sentencia de divorcio antes señalada, en los mismos términos que ella indica. N. y cúmplase, LUIS RAMÓN FÁBREGA SÁNCHEZ HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA -- JOSÉ EDUARDO AYU PRADO CANALS YANIXSA Y. YUEN C. (Secretario)