Sentencia Civil de Supreme Court (Panama), 1ª de lo Civil, 20 de Junio de 2001

PonenteELIGIO A. SALAS
Fecha de Resolución20 de Junio de 2001
EmisorPrimera de lo Civil

VISTOS:

El abogado C.R.A., apoderado de la parte actora en el juicio ordinario que CORRETAJE Y ASESORIA JURIDICA DE SEGUROS, S.A. le sigue a I.F., S.A., promovió recurso de casación contra la sentencia dictada en segunda instancia por el Primer Tribunal Superior de Justicia el 27 de mayo de 1999, mediante la cual se revocó la de primer grado y se denegaron las pretensiones de la parte demandante, consistentes en que se condenase a la demandada al pago de B/58,026.00 en concepto de los daños y perjuicios supuestamente ocasionados por el incumplimiento de un contrato de promesa de compraventa de bien inmueble celebrado entre las partes.

La Sala admitió dos causales de fondo interpuestas por el recurrente y se procede, a continuación, a su estudio en el orden en que fueron presentadas.

PRIMERA CAUSAL.

Se adujo en primer lugar la de infracción de normas sustantivas de derecho en concepto de interpretación errónea de la norma de derecho, lo que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida.

En el único motivo en que se sustenta esta causal la censura impugna el fallo por haber basado la decisión, de no acceder a lo peticionado por la parte demandante, en el hecho de que el actor, previa o coetáneamente a la solicitud de daños y perjuicios, no pidió que se decretase judicialmente la resolución del contrato.

Según la censura, el artículo 1009 del Código Civil, donde se consagra el instituto de la condición resolutoria tácita de las obligaciones bilaterales y recíprocas, no impone como requisito sine-quanon, para reclamar indemnización de daños y perjuicios, que previamente se solicite la declaratoria de la resolución del contrato, como pretende la sentencia impugnada.

Como normas de derecho infringidas por el fallo se citan el artículo 1009 del Código Civil y el artículo 13 de ese cuerpo legal en conexión con el artículo 1147 del Código Judicial.

Ciertamente, la sentencia cuestionada, de manera muy breve, se refiere a la pretendida exigencia denunciada por el recurrente. Lo hizo en los siguientes términos: "... a juicio de este Tribunal la omisión de la parte demandante al peticionar el resarcimiento de daños en la correspondiente petición de resolución del contrato debe ser causa suficiente para denegar la pretensión de la demandante".

No obstante, la lectura que se haga de la totalidad de la sentencia nos pone en capacidad de discernir que esa no constituyó la razón fundamental para que se desechasen las reclamaciones formuladas por la parte demandante. El Tribunal Superior fue muy claro cuando manifestó lo siguiente: "... esta Superioridad considera que la parte actora, por otro lado, no ha demostrado haber cumplido y allanado(sic) a cumplir sus obligaciones contractuales", siendo ese el meollo de la decisión adoptada por el fallo, pues fue la fuerza e idoneidad de los medios probatorios incorporados en autos y analizados por el juzgador lo determinante a la hora de dictar la sentencia. La sentencia abundó en argumentos en esa dirección. Así, por ejemplo, sentenció: "No habiéndose comprobado que la promitente compradora cumplió con sus obligaciones dentro del plazo señalado, por lo que se encontraba en mora en el pago de sus obligaciones, mal podía pretender un resarcimiento de daños y perjuicios por parte de la promitente vendedora aún cuando demostrara incumplimiento de esta última". Y, sobre el mismo tema, recordó que el artículo 985 del Código Civil en su parte final expresa literalmente: "En las obligaciones recíprocas ninguno de los obligados incurre en mora si el otro no cumple o no se allana a cumplir debidamente lo que le incumbe".

Por todo lo anterior la Sala encuentra que la causal interpuesta por interpretación errónea de la ley sustantiva no está meritada y no puede ser admitida para anular la sentencia atacada.

SEGUNDA CAUSAL.

Se invocó la infracción de normas sustantivas de derecho en concepto de error de hecho sobre la existencia de la prueba que influyó sustancialmente en la parte resolutiva de la resolución impugnada.

En los motivos de la causal, que son dos, el único yerro probatorio que se le endilga al fallo es no haber tomado en cuenta la declaración de la testigo G.A.A. , afirmándose que con ese testimonio quedó demostrado que la empresa BIENES RAICES HALMAN, S.A. había actuado como intermediaria en la compraventa del inmueble objeto del contrato incumplido por la demandada y que a dicha empresa le fueron hechos los pagos y abonos parciales del precio del contrato.

En otro orden, se denuncia la violación de los artículo 1049 y 1101 del Código Civil, no así la de alguna disposición del Código Judicial sobre medios de prueba, lo cual no deja de ser grave.

Aún pasando por alto el defecto anotado, la Sala se percata que no es verdad que en la sentencia recurrida no se hubiese valorado el testimonio de la señora G.A.A., dando lugar al error de hecho sobre la existencia de la prueba, como alega el recurrente. A página 12 de la sentencia esa afirmación queda desmentida, y citamos:

"En declaraciones de la Sra. G.A.A. de la empresa Bienes Raíces Halman, a fojas 113 del expediente a pregunta formulada contestó: "Los abonos fueron recibidos por Bienes Raíces Halman, uno el 10 de febrero de 1994 (por la fecha señalada obviamente se refiere al abono inicial) y otro el 10 de abril de 1995 (por la fecha señalada obviamente se refiere al referido cheque N°164 al que se hizo referencia anteriormente)". Agregó en dicha respuesta que: "Las cartas de promesa de pago una fue del 20 de abril de 1994 y la otra del 7 de abril de 1995. Si fueron enviadas a Inversiones Fátima, al igual que las cartas de promesa de pago"

Debemos llegar a la conclusión que en cuanto al cheque señalado, el mismo fue girado fuera del plazo convenido y aún cuando pudiera señalarse que existía el interés de la promitenta(sic) compradora de pagar, la promitente vendedora estaba en su derecho de rechazar dicho pago por extemporáneo."

(fs. 315, 316)

Es claro que el testimonio de A.A. si fue valorado, pero lo que se sostiene en la sentencia es que los pagos hechos por la parte demandante se hicieron fuera del plazo convenido en el contrato, razón por la cual la promitente vendedora estaba en su derecho de rechazarlos por extemporáneos. En esas condiciones, tampoco es posible aceptar como bueno para anular la sentencia lo invocado en la segunda causal de este recurso.

Debido al estudio realizado, la Corte Suprema, Sala de lo Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley NO CASA la sentencia dictada por el Primer Tribunal Superior de Justicia el 27 de mayo de 1999, en el proceso ordinario de casación que CORRETAJE Y ASESORIA JURIDICA DE SEGUROS, S.A. le sigue a I.F., S.A.

Se fijan las costas en la suma de DOSCIENTOS BALBOAS CON 00/100 (B/.200.00)

(fdo.) E.A.S.

(fdo.) C.P.B.

(fdo.) R.A.F.Z.

(fdo.) ELIGIO MARIN CASTILLO

Secretario Encargado

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