Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 9 de Noviembre de 1995

Ponente:ARTURO HOYOS
Fecha de Resolución: 9 de Noviembre de 1995
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS:

El licdo. J.L.J.A., ha presentado recurso de casación laboral contra la sentencia de 7 de septiembre de 1995 proferida por el Tribunal Superior de Trabajo dentro del proceso laboral instaurado por su representado, el señor D.A.C.J. contra Samsung Panamá Inc. En el recurso se pide a la Sala que case la sentencia de segunda instancia y que condene a la parte demandada al pago de veinte mil cuatrocientos cincuenta y seis balboas con noventa y dos centavos (B/.20,456.92).

Se trata de un proceso laboral en el cual el demandante pide que la parte demandada sea condenada a pagarle la suma arriba mencionada en concepto de vacaciones vencidas y decimotercer mes vencidos de 1981 a 1990, once (11) semanas de prima de antigüedad, 2% de comisión de venta a la Autoridad Portuaria Nacional, 3% de ventas de los dos últimos años de trabajo y diferencia de vacaciones y decimotercer mes por las comisiones no pagadas, más recargo e intereses legales.

El juzgador de primera instancia condenó al pago de veinte mil cuatrocientos cincuenta y seis balboas con noventa y dos centavos (B/.20.456.92) en concepto de vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad, más el pago de costas e intereses legales y absolvió a la empresa de todo lo demás. El Tribunal Superior de Trabajo revocó la sentencia y absolvió a la empresa de las pretensiones incoadas en su contra.

La Sala pasa a examinar las infracciones que se endilgan a la sentencia de segunda instancia.

El recurrente considera que la sentencia por él impugnada ha infringido los artículos 62, 766, 8, 54, 224 del Código de Trabajo y el Decreto de Gabinete Nº 221 de 18 de noviembre de 1971.

El licdo. B.H.C. presentó escrito de oposición al recurso de casación en su calidad de apoderado judicial especial del demandado.

En el presente recurso se solicita a la Sala que case la sentencia de segunda instancia y condene a la empresa demandada a pagarle al trabajador la suma de veinte mil cuatrocientos cincuenta y seis balboas con noventa y dos centavos (B/.20, 456.92) en concepto de vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad correspondientes desde el 13 de enero de 1981 hasta 1991.

La Sala observa que la reclamación se fundamenta en que el Tribunal Superior de Trabajo "perdió de vista" el contenido de las cartas de trabajo aportadas como prueba y reconocidas por el representante legal de la empresa demandada e igualmente se presentaron otras pruebas que demostraban la relación de trabajo, tales como las ventas celebradas antes de 1990, gastos de transporte, minutas de reuniones celebradas en la cual el Sr. C. actuó como ejecutivo de la sociedad demandada, declaraciones de testigos sobre el horario del demandante, comisiones y sobretodo que se probó la dependencia económica. Añade asimismo que, una vez probada y acreditada la existencia de la relación de trabajo, se violan los demás disposiciones que otorgan los derechos adquiridos que tiene el trabajador.

El recurrente en su parte medular señala lo siguiente:

"... pierde de vista el Tribunal Superior de trabajo, que el señor KIO IN CHOO, R.L. de la empresa SAMSUNG PANAMÁ, INC., quien obliga a dicha empresa en su relación con sus trabajadores, reconoció el contenido y su firma en las Cartas de Trabajo fechadas 24 de septiembre de 1990, 16 de diciembre de 1991 y 11 de febrero de 1992 aportadas prueba, en las cuales acepta que el trabajador D.A.C.J., laboraba para dicha empresa desde 1981, desempeñando las funciones de Agente Comisionista. Es más a fojas 329 del expediente, en el peritaje realizado por el lic. R.M., se acompañó otra carta de trabajo suscrita por el señor KIO IN CHOO en donde también acepta y reconoce que el demandante labora para la empresa desde el año de 1981, como agente comisionista. esta carta de trabajo a obrado (sic)en el expediente con conocimiento del apoderado judicial de la empresa demandada y no ha sido objetada por lo que tiene valor probatorio, al tenor de lo preceptuado en el artículo 768 del Código de trabajo. El Tribunal Superior de Trabajo intenta desvirtuar dichas cartas de trabajo, avalando la declaración del señor KIO IN CHOO, cuando manifiesta que firmó "esa carta" como un favor al trabajador para conseguir un préstamo o tratamiento en el Hospital.

Es inconsiderable que una empresa de Categoría Internacional de la SAMSUNG la cual es asistida legalmente por una prestigiosa firma de abogados de la localidad, utilice semejante excusa y la misma sea avalada por el Tribunal Superior de trabajo, lo cual crea un precedente peligroso, que podría llevar a quien se suscriban compromisos y se acepten obligaciones por parte del Representante Legal de la empresa y después se diga alegremente que los mismos no tienen validez, porque se suscribieron como un favor al trabajador.

En el caso bajo estudio, no se trata de una sola carta de trabajo, sino de cuatro (4) Cartas de trabajo, fechadas 24 de septiembre de 1990, 16 de Diciembre de 1991, 11 de febrero de 1992 y 7 de Noviembre de 1991 (ver fojas 329 del expediente), suscritas por el representante legal de la empresa SAMSUNG PANAMÁ INC., en donde reconoce y acepta que el demandante labora en dicha empresa desde 1981."

Por su parte el Tribunal superior de trabajo consideró para emitir su decisión lo siguiente:

"De acuerdo con el contrato de trabajo suscrito entre las partes el mismo fue celebrado y firmado el 1º de abril de 1990, comprometiéndose el trabajador a desempeñar el cargo de Gerente de Ventas, devengando un salario mensual de B/.800.00 con un horario de 8:30 a. m. a 12:00 p. m. y de 1:30 p. m. a 8:00 p. m. En ninguna de las cláusulas del contrato se señala la existencia de una relación de trabajo entre las partes con anterioridad a la firma del contrato, ni se pacta porcentaje adicional al salario en concepto de comisiones".

Revisando el mutuo acuerdo celebrado entre las partes vemos que el Trabajador y la empresa con fundamento en el artículo 210, numeral 1º, deciden poner fin a la relación de trabajo, señalando que la misma se inició al 1º de abril de 1990 y finaliza el 31 de julio de 1992. En dicho acuerdo se le reconocen al trabajador sus derechos adquiridos y adicionalmente se le reconoce una indemnización equivalente a 10 semanas de salario.

"... Las partes aceptaron en dicho documento que la relación que los unió tuvo duración de dos años y tres meses, no obstante el trabajador en su libelo de demanda sostiene que la misma había tenido su nacimiento mediante un contrato verbal celebrado el 13 de enero de 1981, aportando como prueba de su afirmación las copias de las certificaciones de trabajo, suscritas por el señor K.I.C., visibles a fojas 62, 63, y 64 del expediente, en los cuales certifica que el señor C. tiene diez años de laborar en la empresa como Agente Comisionista. ...

Vemos pues, que por un lado el trabajador acepta en el mutuo acuerdo que la relación de trabajo se desarrolló de 1990 a 1992, y por el otro se presenta una documentación en la cual resulta necesario establecer, con las pruebas que reposan en el expediente, cual es el período efectivamente laborado por el señor C. para Samsung Panamá, Inc. ...

El demandante ha presentado adicionalmente los talonarios de los cheques de Gerencia del Bank of América, emitidos a su nombre, por razón de la orden de pago emitida por las empresas Samsung Moolsan Co., no obstante, se advierte que únicamente existe un pago correspondiente al año 1986, 5 a 1987, 2 a 1988 y 1 a 1989, no existen pagos correspondientes a fechas anteriores, y ninguno de los mismos fue realizado por la empresa demandada Samsung Panamá, Inc.

... Con relación a la declaración vertida por la testigo B.S. de Hicka, el tribunal observa que a fojas 347 reposa la certificación de sueldos del señor D.A.C., emitida por la Dirección Nacional de Prestaciones Económicas de la Caja de Seguro Social, en la que se señala que durante el período comprendido entre agosto de 1982 a abril de 1983 el señor C. estaba laborando en la División General de Seguros, y de mayo de 1983 a diciembre de 1989 el señor D.C. se encontraba laborando en el Ministerio de Hacienda y Tesoro, por lo que resulta evidente que no podía cumplir con el horario de trabajo señalado por la señora H. en su declaración.

El lic. L.A.R.M., P. designado por la juez A quo para realizar la inspección a los libros, registros y demás documentos de la empresa Samsung Panamá, Inc., al rendir su informe pericial señala al responder el Punto A del cuestionario que se fuera suministrado, que al señor D.A.C.J., no le aparece registrado pago alguno como empleado de la Empresa Samsung Panamá, Inc. durante los años de 1980 a 1989, su inclusión se registra desde el 1º de abril de 1990 hasta el 31 de julio de 1992.

... Este Tribunal Superior no comparte el criterio expresado por la Juez A quo para declarar probada la existencia de la relación de trabajo con anterioridad al 1º de abril de 1990, fecha en que las partes suscribieron el contrato de trabajo, ya que no se ha probado en el expediente que el señor D.C. prestara servicios en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica, en el período comprendido entre el 13 de enero de 1981 al 31 de marzo de 1990, por lo que no podemos conceder el reclamo en concepto de vacaciones y décimo tercer mes correspondiente a ese período, así como la prima de antigüedad." (la negrilla es nuestra).

De lo anteriormente expuesto, se puede resumir las razones que motivaron la decisión del Tribunal Superior de trabajo en los siguientes puntos:

  1. Que se firmó un contrato de trabajo celebrado y firmado el 1º de abril de 1990 y no hacía señalamiento alguno que la relación se hubiera iniciado anterior a esa fecha.

  2. Que la relación de trabajo terminó por mutuo acuerdo y en la misma se señala que la relación se inició el 1º de abril de 1990 y los derechos adquiridos e indemnización se ajustan a este período de tiempo, así como que no hay señalamiento alguno de renuncia de derechos;

  3. Que los pagos realizados antes de 1990 fueron uno en 1986, 5 en 1987, 2 en 1988 y 1 en 1989 y no fueron hechos a la empresa demandada.

  4. Las declaraciones de los testigos en cuanto al horario de trabajo se desvirtúa con el hecho de que el demandado trabajaba con el mismo horario en el Ministerio de Hacienda y Tesoro.

  5. Que el perito designado por el Tribunal, señor L.A.M., en el informe pericial señaló que no aparece registrado ningún pago al señor C. desde 1980 a 1989, sino su inclusión se registra a partir del 1º de julio de 1990.

  6. Que no se ha probado que existiese subordinación jurídica ni dependencia económica de parte del Sr. C.;

D. resumen anterior, deducimos que el Tribunal Superior de Trabajo evaluó las cartas de trabajo presentadas por el recurrente así como las demás pruebas presentadas.

Frente a lo argüido en líneas anteriores por el casacionista, debemos manifestar que no coincidimos con sus argumentos en virtud de que el Tribunal Superior de Trabajo de acuerdo a la sana crítica consideró que el reclamo que concierne al período de tiempo antes de 1990 no tenía fundamento jurídico, pues no se acreditó la existencia de los elementos que integran una relación laboral.

Si tomamos en cuenta las consideraciones expuestas y el análisis presentado, nos lleva nuevamente a considerar que el razonamiento aquí expuesto de parte del Tribunal Superior está basado en el principio de valoración procesal que se conoce como sana crítica.

La sana crítica según COUTURE es una categoría intermedia entre la prueba legal (tarifa legal) y la libre convicción. Sin la excesiva rigidez de la primera y sin la excesiva incertidumbre de la última, configura una feliz fórmula, de regular la actividad intelectual del Juez referente a la valoración de la prueba. Las reglas de la sana crítica son, ante todo, las reglas del correcto entendimiento humano. En ellas interfieren las reglas de la lógica, con las reglas de la experiencia del Juez. Unas y otras contribuyen de igual manera a que el magistrado pueda analizar la prueba (ya sea de testigos, de peritos, de inspección judicial, de confesión en los casos en que no es lisa y llana) con arreglo a la sana razón y a un conocimiento experimental de las cosas. El Juez que debe decidir con arreglo a la sana crítica, no es libre de razonar a voluntad, discrecionalmente, arbitrariamente. "La sana crítica es la unión de la lógica y de la experiencia, sin excesivas abstracciones de orden intelectual, pero también sin olvidar esos preceptos que los filósofos llaman de higiene mental, tendientes a asegurar el más certero y eficaz razonamiento."(COUTURE, E.. citado por J.F. en Estudios Procesales. Tomo I.E.J.P.. Panamá 1988 pág. 129) (subrayado es nuestro).

En conclusión, el Tribunal Superior de Trabajo analizó y tomó en cuenta las pruebas de manera objetiva, dado que, no sólo consideró las cartas de trabajo, las declaraciones de los testigos, peritos y otros documentos que reposan en el expediente presentados por el propio demandante, sino también el hecho que el trabajador trabajaba en el Ministerio de Hacienda y Tesoro durante el mismo período que reclama haber trabajado en la empresa Samsung Panamá, Inc.

Una vez vista las infracciones a los artículos 62, 766 y 8 del Código de trabajo, no amerita el estudio de los demás artículos, pues se trata de derechos laborales que dependen de que la relación de trabajo hubiera existido entre las partes durante el período de 1981 a 1990.

Como el Tribunal Superior de Trabajo evaluó las pruebas señaladas por el actor y las mismas fueron valoradas con el apego a las reglas de la sana crítica, considera la Sala que no prosperan los cargos endilgados a la sentencia de segunda instancia.

En consecuencia, los Magistrados de la Sala Tercera de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley NO CASA la Sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo el 7 de septiembre de 1995, dentro del proceso laboral entablado por D.A.C.J. vs SAMSUNG PANAMÁ, INC.

N..

(fdo.) A.H.

(fdo.) E.M.M.

(fdo.) L.C.D.

(fdo.) J.S.

Secretaria