Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Panama), 1ª de lo Civil, 24 de Marzo de 2015

Fecha de Resolución24 de Marzo de 2015
EmisorPrimera de lo Civil

VISTOS: Al culminarse todos los estadios relativos al recurso de casación que interpusiera el señor I.O.D. contra la resolución del 7 de marzo del 2013, que fuera proferida por el Tribunal Superior de Familia, solo resta analizar la causal invocada. Como antecedentes importantes dentro del presente proceso, tenemos que el demandante presentó proceso de impugnación que culminó con la Sentencia 523 de 18 de agosto de 2011 del Juzgado Segundo Seccional de Familia del Primer Distrito Judicial de Panamá, donde a través de una prueba de ADN se impugnó la paternidad del niño B.I.O.H. y se negó la práctica de una nueva prueba de ADN, que fuera peticionada por su madre, la señora R.H.. La decisión de primera instancia fue apelada por la señora R.H. y previo a la práctica de una nueva prueba de ADN de oficio, fue revocada la decisión de primera instancia por la sentencia objeto de este recurso extraordinario. Finalmente, en opinión del Ministerio Público en representación de los intereses relacionados con el estado civil de la persona, consideró en primer término ordenar la corrección del recurso de casación, para luego como alegato de fondo, recomendar no casar la resolución recurrida. Posición de la Sala La causal que enfila el señor I.O.D. es "la infracción de normas sustantivas de derecho por concepto de error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba", que a su criterio, fue determinante en lo dispositivo de la resolución impugnada. Los motivos que apoyan la causal son los siguientes: "I. La sentencia de segunda instancia fechada el 7 de marzo de 2013 incurre en infracción a las normas de valoración probatoria al ponderar el informe pericial rendido por el Instituto de Medicina Legal visible a fojas 65-70, soslaya los parámetros de la prueba que a propósito de la valoración la ley ordena considerar entre otros la conformidad o disconformidad de los dictámenes periciales, con lo cual habría arribado a la conclusión de conceder la pretensión del presente proceso. II. La sentencia del Tribunal Superior infringió las reglas de la sana crítica al no reconocer, ni brindar un razonamiento lógico, sobre la valoración probatoria, de la Prueba de ADN, por medio de marcadores genéticos STR, efectuada por el Laboratorio G. practicada a I.O.D., B.I.O.H. y R.E.H.F., visible a fojas 28-31 del expediente toda vez que de haberla valorado tomando en cuenta los aspectos científicos la cual fue concluyente al indicar que el señor I.O.D. con cédula No. 9-101-1737 no puede ser el padre biológico del menor a quien llaman... ya que de los 15 marcadores 8 no coinciden y en logar (sic) de reconocerle el valor de Ley y acoger la pretensión de mi mandante respecto de la paternidad que se le imputa, procedió a desestimarla". Como normas quebrantadas, el recurrente cita y comenta los artículos 781 y 980 del Código Judicial, igualmente, el artículo 239 del Código de la Familia. En síntesis, según el recurrente, ocurrió un error en el examen de la pericia que obra a foja 65 a 70 del expediente, pues no se consideraron sus conformidades y disconformidades con el otro peritaje, vulnerando así el artículo 781 del Código Judicial; además, no se otorgó un razonamiento lógico y valoración probatoria de los marcadores STR del laboratorio G., toda vez que no se ponderó tomando en consideración los aspectos científicos al ser esta concluyente. Paralelo a ello, en la explicación de las normas infringidas, entre estas el artículo 980 del Código Judicial, comenta el impugnante que se le otorgó a la prueba de oficio un "valor probatorio excesivo", ya que no existe coincidencia en más de dos punteros y que los peritos del Instituto de Medicina Legal no tomaron posesión del cargo, ni acreditaron su idoneidad y que el examen no se realizó frente a las partes. Para la Sala, el problema probatorio se reduce en la presunta ausencia de comparación de ambos peritajes y el análisis de los principios científicos en que se fundaron sendas experticias, aristas recogidas en el artículo 980 del Código Judicial. Es por tal razón que es pertinente analizar cómo el Ad quem los analizó. ambas experticias: "Los elementos que debemos ponderar en la prueba pericial en general están señalados en el artículo 980 del Código Judicial, donde se destaca que debemos evaluar: "...los principios científicos en que se funde..." y "...la competencia de los peritos..." En torno a la prueba científica de A.D.N., el artículo 981 siguiente menciona que: "...El informe debe indicar si la identidad de la persona cuya sangre ha sido examinada fue debidamente verificada e indicar el tipo de método utilizado para llevar a cabo el examen..." En nuestro país, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses es el encargado de organizar y administrar la base y banco de datos forenses del ácido, como lo establece el artículo 364 del Código Judicial, y "...Por razón de la creación de la base y del banco de datos de A.D.N. ...también son funciones del Instituto de Medicina Legal...elaborar perfiles de A.D.N. y validar las pruebas que se requieren en los procesos de filiación...", tal como lo indica el artículo 385 siguiente... Como la prueba científica escapa del conocimiento natural del Juez, es preciso que nos apoyemos en otras fuentes de información, para analizar los resultados de cada informe. El biólogo y D. en genética humana, H.R. elaboró un interesante reporte sobre el tema, bajo el título "La prueba de Paternidad con ADN" al que haremos referencia en esta resolución, para aclarar algunos términos técnicos. En ese orden de ideas, al evaluar los resultados obtenidos en ambos informes, observamos que la información que aparece tanto en el de la Unidad de Análisis Biomolecular Sección de Genética Forense del Instituto de Medicina Legal, como en el del Laboratorio clínico privado, indican que utilizaron el kit o conjunto de marcadores genéticos (STRs) comercial, internacionalmente aceptados. También utilizaron la tecnología de electroforesis capilar "...cuyo proceso es más preciso y automatizado, por lo que constituye el método de elección en los laboratorios de genética forense en el mundo..." (ob. Cit. P.. 3). Sin embargo, existen diferencias significativas: 1. La primera de ellas, es que el laboratorio clínico privado utilizó 16 marcadores genéticos moleculares para su estudio, mientras que el IMELCFc utilizó 17; es decir, incluyó el marcador genético molecular PENTA D, que no fue analizado por el laboratorio privado (cfr. fjs. 30, 66 y 67). Si el espectro de comparación de los marcadores genéticos moleculares "que permiten diferenciar el genoma materno del paterno de un individuo, como diferenciar individuos entre sí..." (Ibidem, P.. 2) fue más amplio en el análisis realizado por el IMELCFc, entonces, tenemos un mayor grado de certeza de sus resultados. 2. El IMELCFc complementó su informe (fj. 68-70), con los resultados del electroferograma. De acuerdo al mencionado autor, es la "...gráfica cuyos picos representan fragmentos de ADN amplificados (STRs) marcados con flourocromos y que... (migran) a través del capilar, determinando así su tamaño (pb) y la fluorescencia que emiten (color)" En adición comprueba que la metodología utilizada para obtener los resultados de la muestra, cumplió con los estándares exigidos a nivel internacional para este tipo de experticia. 3. Otro elemento que atrae nuestra atención, es la lectura que hace el laboratorio clínico privado sobre las probabilidades de paternidad, utilizando como base los Postulados de L. (fj. 30). El ya mencionado Biólogo y D. en genética humana, H.R., expone en su ensayo que en la actualidad estos postulados son insuficientes y considera que en el caso de no llegar al límite establecido, se debe proceder a incrementar el número de marcadores, hasta alcanzar una exclusión clara o un valor aceptable de IP (pág. 6). 4. A nuestra consideración, la evaluación del IMELCFc sigue esta corriente, ya que, como señalamos utilizó 17 marcadores genéticos, contra los 16 que utilizó el laboratorio privado. Es por ello que llegamos a la certeza que los resultados del IMELCFc son fiables, para confirmar la paternidad..." (El resalto es del Tribunal Superior de Familia, foja 76-79) Como se puede observar el Tribunal Ad quem, evaluó conjuntamente ambos peritajes, atisbó que emplearon la misma técnica, salvo algunas diferencias sutiles de las que hablaremos más adelante; justificó y ponderó la competencia del Instituto De Medicina Legal, a través de la ley y su deber de garantizar el máximo cuidado en este tipo de casos; además, contrastó someramente las diferencias entre los peritajes y justificó, por qué se optó el segundo examen, antes que el primero. Es decir, que la causal es en principio admisible, porque las pruebas fueron valoradas por el Tribunal de Alzada. De esta manera, la Sala repara adicionalmente, en cuanto a la metodología empleada en sendos dictámenes, que en el primero se utilizaron 15 STR en el segundo 17; pues se incluyeron el PENTA D y PENTA E, agregando más elementos para comparar. El laboratorio privado optó por el kit comercial porwer flex 16 y en el segundo el power flex 18B, siendo kits empleados comúnmente en el análisis del ADN. Aun cuando, los dos análisis realizaron un electroferograma, este fue aportado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, asimismo, el segundo dictamen calculó la probabilidad de paternidad y el índice, por el contrario, en el primero no se mencionó el porcentaje de paternidad, ni el índice de paternidad combinado (IP), que sí se realizó en el segundo examen. Ambos peritajes emplearon el software PATCAN el programa que contiene el estudio de marcadores de la población panameña y similar soporte FTA y utilizaron la misma metodología de detección de perfil genético por medio de electroforesis capilar. La muestra fue por sangre en los dos informes. Con relación a los postulados de L. citado en el dictamen privado, está incompleto porque no reveló los porcentajes del estudio, solo explicó su alcance. Por otra parte, la frecuencia poblacional fue tomada en cuenta en el segundo examen, cuando se realizó el análisis bioestadístico de cotejo. No obstante, a pesar del trabajo de ponderación del Tribunal Colegiado por tratar de valorar la disparidad de los resultados de ambos peritajes, aun cuando presentan similares metodologías, observa la Sala las siguientes deficiencias en su valoración. Para la evaluación de sendos escritos, el Tribunal Colegiado de Familia parte del artículo 980 y 981 del Código Judicial, para manifestar que tomó en consideración los principios científicos en que se fundó la prueba y la competencia de los peritos; sin embargo, en la motivación de la sentencia solo se observa el análisis de la competencia del informe del IMELCF y no del centro privado, laboratorio que tiene reconocimiento tanto internacional como del propio IMELCF (Resolución del 18 de septiembre del 2013 (fs. 29), según se atisba de la primera hoja del escrito (fs. 29), por ende los informes fueron aportados por personal competente. Tanto que el laboratorio privado está adscrito a la Sociedad Internacional de Genética Forense (ISFG) y al Grupo Español-Portugués (GEP-ISFG) desde el 2003. Sobre el particular, H.R.V., en su obra "La prueba de Paternidad con ADN, 2010", monografía empleada por el Tribunal Superior de Familia durante toda su ponderación probatoria, estimó en cuanto a los ejercicios de control de paternidad: "El más reconocido por su trayectoria desde el 1992 e impacto en el ámbito de poblaciones hispanoamericanas es el GEP-ISFG () o Grupo Español-Portugués de la Sociedad Internacional de Genética Forense... que organiza ejercicios de colaboración con el objetivo de avanzar en la estandarización de los métodos empleados por distintos laboratorios para el análisis de marcadores genéticos para identificación humana. El ejercicio de control es coordinado por la Unidad de Garantía de Calidad del Departamento de Madrid del Instituto Nacional de Toxicología. En este ejercicio pueden participar todos los laboratorios interesados del grupo..." (fs. 8) El artículo 981 del Código Judicial preceptúa cómo se presentan al Tribunal los informes donde existe análisis del ADN. Esta norma es parca, pues solo exige que se indique el método empleado y señalar que la sangre que se toma pertenece a la persona. No requiere que ese explique el método empleado, lo cual limita al juzgador al momento de tomar la decisión, pues es inadmisible que el perito decida por el juez y que este último admita sin duda lo enunciado por este auxiliar, ya que el operador de justicia debe mantener dentro del margen de la información científica obtenida la posibilidad de emitir una decisión; además, estas pruebas no son infalibles como se ve en este caso. Es por tal motivo que aunque la norma es escueta en cuanto a la presentación de la prueba, pues se está ante un informe formulado por peritos, que arriba al proceso, en el fondo corresponde a un peritaje; este hecho no obsta para que el juzgador aplicando el artículo 893 del Código Judicial la complemente antes de requerirla o de oficio; tarea que pudo ejecutar el Tribunal Superior de Familia y no necesariamente realizar un segundo estudio, bajo el concepto multívoco del interés superior del menor, máxime si la hesitación que surgió de la alzada presentada, radica en el manejo de la extracción de la muestra que era cuestionada y la cadena de custodia; es decir, que la prueba de oficio debía ser dirigida a verificar estas afirmaciones, para luego adoptar una decisión que pudo ser revocar la sentencia de primera instancia y ordenar ejecutar un segundo estudio. Sobre el método científico y controles de calidad aristas que surgieron de forma indirecta para la creación del segundo examen, R.V.Á. en su monografía "La valoración de la prueba científica del ADN en el proceso penal, Bogotá, D.C. Colombia - Volumen XIII - No. 25 - Enero - Junio 2010, Prolegómenos - Derechos y Valores, f. 134", comenta que: "Las fallas en que se puede incurrir durante el procedimiento de análisis de ADN desde su inicio hasta su conclusión pueden venir determinadas, no sólo por una deficiente aplicación del método científico -detectable si se aplican las normas de estandarización y los debidos controles de calidad-, sino también por el defectuoso desarrollo de la fase que se sucede con anterioridad a la llegada de los vestigios o muestras al laboratorio". (El resalto es de la Sala) Estos elementos son desconocidos, tanto por la Sala como por el Tribunal Superior de Familia, pues cómo conocer si los métodos fueron empleados cabalmente, sino están explicados y solo se indican someramente, cómo reaccionar ante la forma en que fueron tomadas las muestras. Insiste la Sala que en ambos informes, solo constan resultados. Ahora bien, otro criterio que es rebatido por la Sala en la valoración que le otorgó el Ad quem a los informes, es la aserción sobre la cantidad de STR disponibles para la emisión de un concepto con meridiana fiabilidad. Es cierto que la doctrina científica ha establecido que es menester una determinada cantidad de STR para la emisión de un dictamen, pero no ha habido un acuerdo sobre cuántos son necesarios. H.R.V. explica: "¿Cuántos marcadores son necesarios para la prueba? Se ha sugerido por parte del FBI, entre otros organismos, el uso de 13 STRs para la identificación genética humana que constituyen el CODIS, los cuales son suficientes para resolver la mayoría de los casos de paternidad. Sin embargo, en realidad el número de marcadores depende del caso, pudiendo ser menor o mayor a 13 marcadores; en realidad lo fundamental es llegar a una conclusión suficientemente confiable. ¿Cuándo es suficientemente confiable?, esta pregunta tiene una respuesta en realidad subjetiva que suele ser arbitraria." (fs. 6) Los STR básicos son 13 admitidos por CODIS (Combined DNA Index System conjunto de STR sugerido para la identificación humana), de acuerdo con el artículo que fue empleado por el Tribunal Superior de Familia, para sustentar su tesis; sin embargo, la diferencia del empleo dos STR de más entre los dos informes, no es suficiente para refutar el análisis del primer informe para la Sala, toda vez que surge la siguiente pregunta: ¿Por qué un mismo STR arrojó diferentes resultados si la muestra sanguínea se extrajo de los mismos sujetos?. (C. resultados D8S1179 y D19S433 de ambos informes) Especula esta Superioridad que puede ser en el manejo de la muestra (contaminación, extracción) o problemas en la cadena de custodia; no obstante, todas estas hipótesis se desconocen y no podrían ser siquiera probadas, porque no pueden ser rebatidas, ya que los dos informes nada dicen sobre cómo se manejaron estas muestras, solo indican que se cumplen estándares internacionales, indicaciones sobre soporte y tipo de muestra, lo cual es insuficiente, para su ponderación. En este contexto cobra vigencia lo dictado por R.V.Á. sobre la valoración del ADN por parte de los operadores de justicia que: "No obstante, pese a la complejidad y extensión del experticio científico, es imperativo que el juez para poder valorarlo conozca las razones que llevaron al perito a dictaminar en determinada forma, pues si lo acepta sin esos fundamentos, no esta creando por sí mismo la fuente del conocimiento, sino que reproduce las argumentaciones del perito. Por ello, las partes deben tener facilidad para fiscalizar los resultados de la prueba, siendo únicamente posible cuando han tenido acceso a las premisas del saber especializado contenido en él. Mientras no consten los razonamientos y la explicación en detalle con el lenguaje más sencillo posible, se estará en el terreno de la indefensión procesal." (. R.V.Á., op cit.,fs. 139 El resalto es de la Sala) Continuando con el orden de la motivación del Tribunal Superior de Familia, explica el Tribunal Colegiado que una de las causas por las que se elige el segundo estudio es porque su informe se complementó con el electroferograma, elemento que define con el estudio del D.H.R., documento que la Corte leyó para comprender la prueba. Esta prueba se define como "gráfica cuyos picos que representan framentos de ADN amplificados (STRs) marcados con fluorocromos y como fueron migrando a través del capilar, determinando así su tamaño (pb) y la fluorescencia que emiten (color)" (R.V., "La prueba de paternidad con ADN, 2010, f. 3). Empero, este estudio también lo desarrolló el primer laboratorio, no lo aportó, pero no por eso incumplió el artículo 981 del Código Judicial que como explicamos solo exige indicar el procedimiento, no explicarlo, quedando en el juez si lo requiere, la carga de exigirlo antes de su formulación y en este caso, pudo ser una pregunta para ser formulada antes de ordenar la realización de un segundo dictamen. También en este escenario se presenta otro problema, el esfuerzo interpretativo del operador de justicia al momento de desentrañar estos resultados. La sentencia sujeta a examen, no interpreta los resultados del electroferograma, no los reseña o explica; la Corte desconoce cómo se evaluaron estos resultados, porque tampoco se explican, están en el informe como un anexo, mas no poseen indicaciones para extraer una conclusión y esto es importante, ya que se está ante dos informes de dos laboratorios reconocidos, que le practicaron la prueba a las mismas personas, por lo que la valoración de la prueba debía ser más conspicua. El mismo artículo que fungió de soporte para el Tribunal Superior de Familia explica cuál es el papel del electroferograma. No sin antes explicar que el ADN amplificado que se somete a electroforesis se tiñe, veamos: "Los amplificados deben someterse a electroforesis capilar, es decir, este proceso se hace a través de un tubo del tamaño de un capilar relleno de un polímero, donde bajo el mismo principio de separación por la carga y el tamaño de la molécula, los amplificados se van separando al aplicar corriente eléctrica. Para este fin se usan analizadores genéticos, como el ABI-Prism 310 de Applied Biosystems, que de forma automatizada carga la muestra en el capilar para luego aplicar voltaje. De esta forma se separan los STRs hasta llegar a una ventana donde pasa un rayo láser que excita a los fluorocromos, que a su vez emiten fluorescencia detectada en una cámara CCD, la cual convierte esa luz en impulsos electrónicos que con ayuda de un software se representan gráficamente en un electroferograma.". (H.R.V., op. Cit. ) En otros términos, la electroforesis capilar, método empleado por ambos laboratorios se representa gráficamente por un electroferograma; es decir, que es una forma de representación de resultados, cuya interpretación reitera la Sala se desconoce. Seguidamente, con relación a que el postulado de L. está desfasado, según el reporte científico que parte el Tribunal Superior y que fue una de las razones por la que se prefirió el segundo informe, la Sala desea realizar algunas precisiones. Para interpretar los resultados de los perfiles de una prueba de ADN, H.R.V. nos explica que si no existe alguna coincidencia entre "los alelos/genotipos del supuesto padre e hijo", se denomina exclusión y se descarta la paternidad biológica, por otro lado, puede suceder que se coincida en un alelo en todos los marcadores analizados, entonces se interpreta que el presunto padre es el padre biológico del hijo, empero antes de arribar a esta conclusión se "debe hacer una valoración bioestadística del caso que permita contestar la siguiente pregunta: ¿qué tan probable sería que el perfil de ADN de cualquier persona, que NO sea el padre biológico, hubiera coincidido por azar o casualidad con el perfil del ADN del hijo en disputa?. Para hacer esta valoración correctamente es necesario saber la frecuencia en la población de los alelos que concuerdan entre el supuesto padre e hijo...Las frecuencias poblacionales para hacer esta interpretación se obtienen de estudios en la población donde se realizan las pruebas de ADN y, preferentemente, deben estar publicados en revistas científicas serias (indizadas)...". (op cit, 4-5) En otras palabras, la frecuencia alélica, el índice de paternidad y el porcentaje de paternidad se calculan cuando hay coincidencia de alelos y no opera el fenómeno de la exclusión. El postulado de L. explica verbalmente el porcentaje de paternidad, pero este no fue empleado al igual que los otros aspectos ya citados, porque para el estudio del laboratorio privado no había conexión alélica entre el supuesto padre y el hijo, por lo que no era menester utilizarlo. H.R.V. explica: "Oídos sordos a los Ips cuando se establece la exclusión ¿Qué se debe hacer cuando en una prueba con 13 marcadores, 3 excluyen o indican que "no es el padre" y los otros 10 concuerdan entre SP y H, lo que alguien podría interpretar como indicio de paternidad por ser la mayoría?, ¿A quién le hago caso?, ¿Cómo lo interpreto?. La respuesta es: Cuando se ha llegado a la conclusión de exclusión, por haber encontrado al menos dos exclusiones de primer orden, se hace oídos sordos hacia los demás marcadores. ¿Cómo se explica esto?. Sucede que los alelos detectados con marcadores en una prueba de ADN no son exclusivos de una familia, en realidad en una población mucha gente tiene los mismos alelos o genotipos sin que esto signifique que estén emparentados; es como tener ojos cafés, pelo negro o castaño en la población mexicana, mucha gente presenta estos rasgos sin que sean familiares cercanos. La fortaleza de la prueba es que se generan muchas combinaciones distintas entre los individuos de la población, aún entre hermanos, por lo que es muy poco probable que al tomar dos individuos al azar ellos tengan ya sea el mismo perfil de ADN (caso forense), o que un varón concuerde con un hijo en disputa, en al menos un alelo por cada STR de sus perfiles genéticos (caso de paternidad). Clásicamente con más de una exclusión de primer orden se consideraba una exclusión probada (definitivamente no es el padre), aunque cada vez se tiene más cuidado porque se han descrito casos de paternidad con hasta 3 cambios en el material genético (mutaciones) que ocasionan que no coincidan el SP y el H, aunque el SP si sea el padre biológico de H." (op. Cit. 7. Las negritas e itálicas son del genetista) En consecuencia, amén de la discusión de si el empleo de dicho postulado está en desuso o no, esta aserción no puede emplearse por cuanto que nunca se utilizó el postulado en cuestión, ni tampoco se calculó el índice de paternidad (ip) el porcentaje (w) y la frecuencia de alelos en la población, que sí lo realizó el IMELCF porque para este estudio sí había coincidencia en varios alelos. Es por esta razón que la valoración de ambos informes se debió circunscribir en la metodología realizada, la cual es estandarizada como lo afirma R.V.Á.: "El proceso de estandarización ha pasado progresivamente por uniformar las sondas y las enzimas de restricción empleadas y posteriormente las condiciones electroforéticas y de lectura de resultados obtenidos. Gracias a ese proceso de estandarización sobre el empleo de polimorfismos genéticos en la práctica forense, será posible no sólo garantizar un mínimo de fiabilidad científica en la aplicación del método, sino básicamente evaluar a posteriori mediante los controles de calidad que posibilita la estandarización, la falibilidad de los resultados obtenidos y, en su caso, solicitar la práctica de un nuevo análisis o contraexamen. Este proceso de estandarización y el establecimiento de controles de calidad aseguran la fiabilidad del proceso." (El resalto es nuestro, Op. Cit., fs. 134) Como se pudo contrastar en las primeras líneas de esta resolución, sendos informes presentan similar metodología de extracción y detección de perfil de ADN; además, ambos manifiestan que cumplen controles de calidad internacionales, el informe privado forma parte de un laboratorio que es reconocido por el IMELCF, que como se manifestó en la sentencia impugnada es el organismo encargado de "elaborar perfiles de A.D.N. y validar las pruebas que se requieren en los procesos de filiación"; sin embargo, la valoración tal como debió realizarse a través del examen de la metodología empleada y su debido cumplimiento, es afectada por la poca información que proporcionan los informes, al solo reseñar qué realizaron, pero no el cómo, a fin de poder justipreciar si se cumplieron con los controles de calidad. Con relación a la valoración del informe de ADN Ávila comenta: "Así, para que el informe pericial pueda ser examinado oportunamente, será preciso que éste se extienda más allá de la mera expresión del resultado haciendo constar las sondas y enzimas de restricción empleadas, los alelos analizados, así como la descripción de las técnicas y métodos empleados, etc. En caso contrario, la capacidad del juez de examinar críticamente el informe, ya de por sí disminuida por la carencia de los suficientes conocimientos técnicos o científicos, sería prácticamente anulada e incluso podría verse transgredido el derecho de defensa de las partes." (op. Cit., f. 140, Resalto de la Sala) Por consiguiente, aun cuando se observó el esfuerzo del Tribunal Superior de Familia en motivar la ponderación de los informes, el cargo presentado está demostrado por las razones que la Sala ha ido hilvanando en este fallo, toda vez que se le otorgó mayor valor al segundo informe, sin contrastar desde los principios científicos y la disconformidad de las opiniones de los peritos el por qué de la disparidad de los resultados, amén cuando los dos resultados poco explican sobre la metodología empleada y siendo esta estandarizada. Ciertamente, como lo explica el recurrente, la sentencia impugnada, no valoró conforme a la sana crítica los marcadores STR del laboratorio G. al ser estos concluyentes y prefirió la realización de un segundo informe, cuando pudo verificar las razones que se expusieron en la alzada, a fin de ordenar una segunda prueba. Es por ello que por la poca comparación de los dos informes y la parca información que estos proporcionaban, lleva a la Sala a casar la sentencia, por la infracción del artículo 980 del Código Judicial, que incidió en el derecho a todo niño de conocer su verdadera identidad. Ahora bien, a fin de desarrollar la sentencia de reemplazo; lo correcto desde el punto de vista científico es realizar un tercer examen, que no sea en los mismos laboratorios, lo que se conoce en el ámbito científico, como contra examen; sin embargo, esto no es plausible porque el único laboratorio que presenta una acreditación por el Consejo Nacional de Acreditación de Panamá es G., laboratorio que participó en el primer test de ADN. No obstante, respecto con los argumentos dados por el recurrente sobre la calidad del segundo informe, ya que los peritos no tomaron posesión del cargo, ni acreditaron su idoneidad y menos rendir el dictamen en audiencia ante las partes, la Sala no los comparte puesto que la prueba, tal como fue peticionada por el Tribunal Superior de Familia, es una prueba de informe a un ente especializado, por lo que no requiere de esas condiciones, de modo que no hay cuestionamientos sobre la calidad de su práctica. A pesar de ello, la Sala ordenará a que el laboratorio del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses explique en su informe, cómo se interpreta la gráfica del electroferograma y explicar en un lenguaje no científico los resultados del Análisis B.iano plasmados en su dictamen. En ese sentido, teniendo en cuenta que la duda que emergió del Tribunal Superior de Familia comenzó por el tema de la cadena de custodia y la extracción de la muestra, escenario que no se demostró por lo referido durante la valoración del cargo en casación, es lo que da lugar a que el tercer examen se realice en G., bajo las directrices que se explicarán a continuación. La prueba de ADN tendrá que agregar los marcadores adicionales a los empleados por el Instituto de Medicina Legal en su informe (PENTA E y PENTA D), a fin de otorgar mayor alcance de la prueba y tener con qué contrastar; además, se deberá explicar con lenguaje no científico, los siguientes puntos en el informe: 1.Indicar los pasos para la extracción de la muestra, ¿Cómo se recoge la muestra?, ¿Cuáles son los lineamientos que se deben cumplir para tal propósito?. 2.Reseñar y explicar la identificación de los sujetos para la extracción de la muestra. 3.¿Cómo se da la cadena de custodia en ese laboratorio, cuáles son los pasos?, ¿Qué directrices científicas se funda el laboratorio para cumplir con esta cadena?. 4.¿Explique si es correcto que la madre y el hijo estén separados al momento de la extracción de la muestra del supuesto padre?. 5.Describir, comentar y explicar cómo se da la metodología de extracción del ADN en ese laboratorio. 6.En caso que no exista exclusión en los sujetos, explicar qué son los Índices de Paternidad, cómo surge el resultado, así como también cómo surge el resultado de la frecuencia alélica y el porcentaje de paternidad. Explicar si son necesarios estos, cuando hay exclusión de alelos. 7.Explicar si se emplea o no el Teorema de B. para la indicación de probalidad de la muestra o explicar qué sistema se emplea para proporcionar la probabilidad de que el supuesto padre sea el padre biológico del niño. 8.Explicar y mencionar el tipo material empleado para el procedimiento inclusive los programas y por qué son utilizados por el laboratorio. 9.Mencionar cuándo se tomaron las muestras, indicar en el informe si los sujetos no se han realizado transfusiones o alteraciones que puedan afectar el estudio. 10. Mencionar si existe alguna mutación genética que pueda incidir en la identificación de los alelos coincidentes. 11. Explicar si es posible que dos padres con un mismo tipaje y factor RH positivo, puede dar a lugar a un hijo con un tipaje similar pero con RH negativo. Esta prueba será costeada por ambas partes en la misma proporción al tenor de los artículos 1059 y 1064 del Código Judicial, norma supletoria para este tipo de supuestos. Por las motivaciones expuestas, LA SALA PRIMERA DE LO CIVIL, DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley: CASA la sentencia del 7 de marzo del 2013, que fue proferida por el Tribunal Superior de Familia dictada en el Proceso de Impugnación de Paternidad incoado por I.O.D.. ORDENA de oficiola confección de un nuevo examen de ADN en el laboratorio G. siguiendo los puntos elaborados en la parte motiva de esta resolución. Los gastos que ocasione esta prueba serán sufragados en partes iguales por ambas partes. ORDENA al laboratorio de Medicina Legal y Ciencias Forenses, sección de Genética Forense a que explique en un lenguaje no científico en su informe rendido con oficio No. 07 y registro UAB-ADN: 20-12, cómo se interpreta la gráfica del electroferograma presentada como anexo y explicar la interpretación de los resultados del Análisis B.iano de aquella experticia. N., HARLEY J. MITCHELL D. OYDÉN ORTEGA DURÁN -- HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)

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